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DELINQÜENTES. MARZO de 2005

A mal tiempo, buen humo

El ahora dúo de Jerez reinicia su propio sistema tras la muerte de su jovencísimo líder Miguel Benítez. El disco duro del grupo, con su bohemia idiosincrasia, sigue siendo el mismo: una versión naïf y juvenil de los delirantes e irrepetibles Veneno. El resultado, El verde rebelde vuelve .

“Somos de siempre un grupo alegre. Algunas veces habíamos hablado entre nosotros sobre la posibilidad de que alguien se marchase del grupo... Nos dijimos que había que seguir a pesar de los pesares, que somos faranduleros” . Y así ha sido. Miguel Ángel Benítez, corazón delicado y amante del exceso, pasó este último julio a engrosar la lista del malditismo patrio. Sus compañeros han decidido tirar pa'lante con el carro. Optimistas por naturaleza, trasmisores vitamínicos del buen rollito rumbero, su mensaje es sencillo, correcto y concreto: primaveras, porros y niñas... y variado chiste interno. “Este disco tiene muchos personajes ficticios” , apunta El Canijo.

El verde rebelde vuelve es su tercer disco, aunque en cierto modo es otro primero. Ahora son dos, Marcos del Ojo “El Canijo” y Diego Pozo “El Ratón”, acompañados, como es costumbre, por La Banda del Ratón. En el seno del grupo parece que gobierna el mismo espíritu de siempre: libre albedrío y sano cachondeo, pero con ganas de no perder lo conseguido. “En el estudio nos repartimos: El Ratón con la batuta de director y yo –confiesa El Canijo– fumando porros y cambiando letras en cualquier rincón. Así nos lo hacemos. Nos tomamos alguna copita sí, pero borrachos no podemos currar” . Un alarde de la vida de despiste y disipación, pero sin perder el norte. “Fíjate, en el local de ensayo siempre falta algo, un cable, un micro... Pero ensayamos mirándonos a la cara, en círculo. Curramos mucho en el garaje, montando temas, el repertorio del directo. ¡Somos nueve y ensayamos mirándonos a los ojos!. Claro, los mismos nueve de gira somos como los payasos de la tele. Estemos puestecillos o no, siempre es una risa, no hay desperdicio. La canción ‘El increíble mundo donde habitan los calcetines' habla de eso, de la furgoneta” . Se sienten particularmente orgullosos de sus nuevas melodías – “Hay muchos temas roqueros y creo que por primera vez hay estribillos, de esos que la peña puede cantar en conjunto” –, y se aferran como garrapatas a la inagotable fuente Veneno-Amador: “Nos tira mucho la guitarra flamenca. Prefiero ponerle pedales a la flamenca que enchufarme una eléctrica” . Por cierto, Rafalillo Amador mete una guitarra en “Trabubulandia” y Kiko Veneno una voz en “Chiclana”. “A Kiko le conocíamos de un Espárrago en que tocamos juntos, estaba como loco por colaborar. Se vino al estudio y nos lo pasamos en grande. El Rafael ha estado también muy chungo con las drogas y ahora está hecho un fenómeno. Era el favorito de Miguel… si se vestía como él…” . También Bebe pone su albertplasiana voz en “Después”. “Vino por la compañía, pero cuando la conocimos, ¡hostia! Mira: el de la compañía fue a acostarse y nosotros seguimos por Jerez con la Bebe, nos jartamos de cantar toda la noche, por todos los bares. Desde entonces siempre que venimos a Madrid nos pegamos una fiestecilla, nos ponemos mensajitos. Ella ha grabado un tema para la serie Aída y hemos colaborado con ella. Se la devolvimos rápido” . También en la canción “Después” se aprecia la sólida nota jipiosa que pone Gualberto. “¡Pisha! Desde el primer disco que queríamos meter un sítar, pero no pegaba. En este ha llegado. Se hartó de vino. El tío es una enciclopedia, nos estuvo contando la actuación de Hendrix en Woodstock, cuando estuvo viviendo aquellos meses en la casa de The Band, el grupo de Bob Dylan” . Nos despedimos con un pregunta indiscreta. Se llaman Los Delinqüentes, entre otras muchas cosas cantan al fumar, a la calle… ¿Algún antecedente penal? “No. Algún juicio ya tenemos. Alguna vez nos han parado los civiles y le hemos contado el rollo de que somos de un grupo y tal... nos hemos ido salvando” . Kike Babas y Kike Turrón

 

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