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ALCOHOL JAZZ. MARZO de 2005 Caipirinha Funk
Desde que iniciaran su andadura con Cogollo Fly Away , aquel disco que se regalaba con el fanzine Enlace Funk, Alcohol Jazz continúan emperrados en abducirnos en la pista de baile con sus fantasías más coreografiables. Su quinto disco Beleça perpetúa su espíritu de parranda. De tocar por el garrafón –ridículo impuesto de su infancia artística– a convertirse en predicadores del meneo en el club de la esquina. Esta podría ser la lectura del tacógrafo de Alcohol Jazz a lo largo de sus más de quince años de darle al callo. “Creo que hemos recorrido en nuestras carnes la evolución de la historia de la música negra de los setenta: de la electrificación del funk surgió el concepto de música disco . Hemos sentido siempre la necesidad de evolucionar y nuestro camino ha sido marcado por la historia de la black music ”. Jacobo –fustigador metálico– aporta esos pequeños signos que aluden al quiebro tras lo acaecido con Insólito , su tercer largo. “Trabajar con bases electrónicas nos ha introducido en una dimensión nueva que desconocíamos. Nos ha resultado de particular interés la unión del mundo analógico con el digital y, sobre todo, el trabajo con el sampler nos permite trabajar a tiempo real. Esto nos ayuda a trabajar con la misma fuerza que antes pero con nuevos y fascinantes elementos” . La etimología y la sensual pronunciación de Beleça señala a ese meridiano sur donde Don Carnal tiene acento de batucada y samba. “Es un saludo de Salvador de Bahía que sólo transmite buena onda. Nos parecía un titulo adecuado para describir nuestra marcha. En cuanto al tema, la inspiración ha llegado por nuestro amor al concepto de discoteca setentera. Somos fans de Tavares, Donna Summer...” José María Rosillo (Hombres G, Duncan Dhu, Sexy Sadie) ha ejercido de Merlín tras la consola. “Es un verdadero mago y hemos tenido el placer de ver como surgía luz de sus dedos cuando manejaba la mesa de mezclas. La comunión ha sido total” . La legión de camareros requeridos para agitar esta caipirinha de sonidos ha sido generosa. “Dudu, nuestro nuevo guitarrista, viene del grupo ADN, que fue un oscuro combo precursor del funk-rock vallecano. ¡Su wah-wah nos vuelve locos! Juan de Dios (Deluxe) ha metido todos los teclados del disco y mil paridas con las que nos hemos reído a muerte. Emiliano Huertas –escuchen su imitación de las tablas indias en “Dha-Gue-Dhi-Nah”– que viene de Repercussion, pioneros de la world-music en la Comunidad Valenciana, se ha convertido en nuestro percusionista. MC Txaloman (Naturals, Repercussion) nos dejó impresionados con su frescura como DJ y colabora como compositor y como MC en los directos” . Beleça constituye una cita a Pino D'Angio y aquella generación de los setenta que los madrileños defienden a golpe de Rhodes y rasgado funk: The Tramps, Barry White, Chic, Jackson Five... Entre toda la caterva de regresores a los tiempos de Tony Manero que bregan a día de hoy, Alcohol Jazz manifiestan rotundidad. “Nos ha impresionado profundamente la reaparición de los padres del samba-funk, el Trio Mocotó” . Su curiosidad creativa les ha hecho catar los caldos del dub –“Sushi”–, el downtempo – “Ron Matusalem”– o el jungle –“Tú si que molas”–. Ellos se calan el salacot de exploradores y apostillan: "Nos sentimos enciclopédicos y bailenautas... Viajeros del baile". Miguel Ángel Sánchez Gárate
Alcohol Jazz Beleça . Subterfuge
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