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La Riviera. 25 de abril Cuando conocí a Interpol nunca sospeché que fueran a cosechar un éxito tal, que la Riviera presentaba un lleno por encima de lo que consiguieron The Strokes en su única visita a Madrid. Aquellos sólo tenían un disco publicado, mientras que Interpol presentaban su segundo trabajo. Dejando a un lado su evidente poder de convocatoria, había muchas ganas de ver lo que estos admiradores nunca reconocidos de Joy Division serían capaces de ofrecer encima de un escenario. Y fue mucho. Haciendo apología de linealidad, sonido abrumador y canciones ya clásicas, se crecieron en un set para devotos. Todos les adoramos y Turn on the bright lights y Antics dan de sobra para conformar un repertorio en el que exponer todas sus grandes y siniestras gemas: entre otras “Evil”, “Slow hands”, ”NYC“, “C'Mere“, “PDA” para acabar el concierto y “Roland” para apabullar en el bis. Previsibles como nadie, efectivos, sugerentes y sin duda contagiosos, la literalidad con que llevan las canciones de sus discos al directo es algo que marca su estela, aunque en ocasiones los temas suenen tan parecidos que dé la impresión que ya las hubieran tocado antes, En fin, que ahora todos somos siniestros, oscuros y melancólicos. ¡Viva la depresión! Jose M Gallardo
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