Pag.Ppal. Artículos Discos Crítica Agenda Directorio Foros Anuncios Contacto

MERCURY REV. Enero de 2005

Una Perspectiva General

El histórico Boces ha cumplido once años y no parece que fuera ayer. El grupo ha cambiado, el paisaje ha cambiado, y las perspectivas han cambiado del asombro constante hasta una cierta decepción, y The secret migration calienta más pero no quema. Pero Mercury Rev siguen siendo grandes. A ver cómo se comportan en esta hora (menos) baja.

“¿Dónde demonio estará Boces ? ”, farfulla Grasshopper cuando termina la entrevista promocional de The secret migration , y a uno le parece testimonial. Jonathan Donahue se ha pasado los últimos minutos hablando sobre el miedo al cambio como algo criticable que ha enterrado en las letras de su nuevo álbum. Obviamente, nadie puede negar que Mercury Rev ha cambiado todo lo que ha sabido desde hace diez años, aunque parezca que nadie esté muy de acuerdo con sus cambios. Jeff Mercel, batería y piano, aclara: “Nuestra música es un guiño de nuestras vidas y seguramente ya no hay tanto ruido ni tanto caos. Ahora nos hemos centrado en redefinir la importancia de escribir buenas canciones y encontrar la manera de enseñar más usando menos” . Nadie cuestiona la importancia que ha llegado a tener la composición en Mercury Rev, pero siempre que se ha tratado de definir su universo, ha sido necesario utilizar muchos más conceptos que los que son necesarios ahora. Al menos, Dave Fridmann sigue empeñado en partir de Pet sounds para conseguir la producción post-indie perfecta. (Jeff) “Antes de enseñarle nada a Dave, hemos ensayado muchísimo, tratando de que tuviésemos muy claro qué podían mostrar las canciones, y las pudiera tratar de una manera muy objetiva” , asegura Mercel. Normalmente no se espera que un miembro de un grupo trate su trabajo de manera muy objetiva, pero como apunta Donahue, Fridmann es tan productor de Mercury Rev como de los Flaming Lips, lo que hace que sea más difícil de entender por qué quisieron que All is dream (2001) lo produjera Jack Nitzsche, y a uno le hace sospechar que lo desacertado del resultado tuvo que ver con la muerte de Jack y la prisa de Fridmann a los mandos. Pero no hay respuestas claras. Se muestran evasivos y arrebatados cuando se sugiere que puede haber quien no les está comprendiendo del todo bien desde 2001. Jonathan Donahue, voz y más, contraataca: “No vamos a pedir excusas por All is dream . Entendemos que es un disco complejo, pero no hacemos discos para que sean obvios, no somos Britney Spears o The Strokes. Nuestra música es complicada de grabar y de escribir, y por lo tanto, de escuchar. Todas las bandas tienen discos difíciles, pero hay que saber tener una perspectiva general aunque pasen años para ello” . Donahue está molesto. Ni me mira. Nunca han cosechado críticas uniformes hasta ahora, y no son buenas precisamente. “The secret migration gustará un poco más, pero tampoco se distancia de All is dream tanto como cabría desear ”. Dice Mercel, evadiéndose. Y amplía: “Hay parte de la composición que siempre surge de la experiencia de estar de gira por ciudades extrañas viendo gente extraña” . Luego Donahue toma el relevo. “Siempre necesitas pasar por un periodo reaccionario con respecto a lo que hayas hecho antes, y parte de eso está provocado meticulosamente para moverte en un sentido determinado” ¿Cuál? “Empezamos haciéndolo de una manera muy íntima, sin grandes baterías o elementos externos. Luego le hemos añadido muchas cosas, pero porque nos dimos cuenta de que aquellas canciones no habían dado todo lo que tenían que ofrecer, y a lo mejor las propias canciones han ido a lugares que no teníamos planeados en absoluto” . A un cierto continuismo. “La estructura y las metáforas están ahí igual que con All is dream . En la mayor parte de las letras, aparece un hombre que es una expresión de mí mismo viendo que soy una persona cambiante porque la mayor parte de mis ilusiones y mis expectativas se han perdido, y estoy permitiendo que entren cosas distintas y preguntándome si hay alguien más ahí fuera, que lo hay, pero que no nos va a echar una mano” . Eso no es cierto. Estamos aquí, y seguiremos esperando. Jorge Obón

 

Arriba