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AMA. DICIEMBRE de 2005 Suerte que Viniste. A la espera de la publicación del nuevo trabajo de La Buena Vida, Javier Sánchez, uno de sus componentes, se embarca en la defensa apasionada de su nuevo disco con Ama. Desde su Donosti natal, donde disfruta de su reciente paternidad, nos trasmite el íntimo ideario existencial de A un metro de mí , disco con el que Ama apuntan mejores sensaciones de las que ya ofrecieron con su debut. Un nuevo viaje a las montañas rusas de la percepción emocional Si en Ama (2002) la simbología lingüística inspirada en lo vivido y lo inventado, se tropezaba de manera perezosa con las composiciones musicales, en A un metro de mi son estas últimas las que adquieren el máximo valor de enjundia, acompañando el habitual bosquejo de confidencias situacionistas de su agridulce y personal escuela preposicional. Tras la marcha del eterno batería donostiarra Gorka Ochoa (por las mismas razones de siempre, el dichoso directo) y la inclusión de nuevos componentes como Yon Vidaur (Manoukian), Jon Intxausti y Xavier Arrieta, Javier y su hermano Borja se enfrentan a su más ávida formulación de sensibilidad a la hora de musicar sus relatos, con palpables similitudes con su anterior trabajo, pero con necesarios contrastes. “Porque los dos discos tengan medios tiempos y algún tema más movido no tienen por qué ser parecidos… Yo creo sinceramente que este disco es bastante diferente. Seguimos haciendo pop, desde luego, pero en este último la parte instrumental tiene otro aire, la música parece más alegre… A mí lo que más me interesa desde hace unos años es que el conjunto música-letra te lleve a algún sitio” . Esas intenciones se ven reflejadas en unas canciones estructuradas y bien producidas (han pasado por su manos, por las de Yon Vidaur, por las de Fino Oyonarte y por último por las de Xavier Alarcón) que hacen aún más firme su determinación a la hora de facturar canciones y armonías de ritmo remiso y pop sencillo pero intenso. “Hacer las canciones sencillas es algo que nos ha salido siempre. Será porque no sabemos complicarlas o porque no tenemos capacidad de hacerlas con catorce partes de diez acordes cada una. Nos gusta que se vea claramente la estructura y que esta si Ama A un metro de mí . Jabalina
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