Pag.Ppal. Artículos Discos Crítica Agenda Directorio Foros Anuncios Contacto

Flyin’ Freak. Octubre de 2004

Aleación de tiempo y oro

Están curtidos en la más ortodoxa escuela de los heavys que se conocen por estas latitudes y así lo reconocen al desvelarnos sus más preciadas influencias: “nos gusta desde la contundencia de Slipknot o Metallica hasta el hard rock de Bon Jovi, Poison o Whitesnake, sin olvidar a clásicos como Maiden o Helloween. La más clara influencia puede ser de Dream Theater o Angra. Digamos que todo lo aceptamos como metal y lo hacemos nuestro”. Y ese curtido no es ninguna broma. Llevan dos años depurando un estilo que no quiere disimular ni mestizar sus intenciones; hacen heavy y eso es lo que buscan y han buscado en sus anteriores formaciones. Ese bagaje es el que han exprimido a la hora de meterse en el estudio para grabar su primera referencia como Flyin’ Freak, “It’s the time”, una rebanada digital que explota en contundencia y fuerza desde el primer corte. “Es trabajo de local y de llevar las cosas claras al estudio sabiendo cómo queremos que suene cada cosa. Este es el primer disco con esta banda, pero para varios de nosotros es nuestro quinto disco y, aunque siempre aprendemos cosas nuevas, sabemos más o menos cómo va la cosa de estudio; hay que mostrar compenetración entre cada instrumento y en cada canción”. Y, mientras componían y pensaban en grabar, no han dudado en ir rodando al grupo sobre las tablas, logrando igual arrojo que en el CD: “nos conocemos bastante entre nosotros y sabemos por dónde tira cada uno. Es importante saber, aparte de tu propio instrumento, lo que va a hacer o hace el otro en cada trozo de canción. La compenetración entre nosotros es lo más importante para sonar como un grupo”. Las canciones cabalgan entre punteos malabarísticos, tranquilas mareas cuyo agua son las armonías del piano y una tormentosa base rítmica, todo coronado con una voz muy apropiada para este estilo por lo bien dotado de sus agudos.

Reconocen que hay un nexo de unión entre las canciones, un toque conceptual que aúna esta obra. “Hemos jugado un poco con el título del disco, ‘It’s the time’ (Es la hora). La canción de ese título habla sobre una pesadilla de alguien que siente que se está muriendo y se da cuenta de que ha dejado muchas ilusiones y sueños sin ni siquiera intentarlo; entonces despierta y, sin importarle nada, se propone cumplirlos. Para nosotros era la hora de sacar este disco, de ver cómo podíamos sonar con una buena producción y con tiempo para prepararlo, intentar ponernos al nivel de las grandes bandas. Somos de Bilbao y con eso te digo todo”. A pesar de su procedencia se expresan en inglés, lo que nos lleva directamente a la temática de sus canciones: “Lo del idioma fue algo que teníamos claro desde el principio. Podíamos hacerlo en euskera, pero no tenia mucho sentido hacer un proyecto paralelo y tan parecido a Idi Biohotz. Llevamos cuatro discos con Idi y sabemos las barreras que la gente te pone por cantar en euskera. El inglés es el idioma universal, aunque defendemos a muerte las culturas y los idiomas de cada tierra. Deberíamos ser todos más abiertos y pensar en la música como lo que es: un modo de expresión y un modo de vida, un sentimiento con el que tanto nos identificamos, es música en ingles, euskera o chino. Las letras son temas sociales enfocados desde un punto de vista muy metafórico y literario; nos gusta poner un toque que dé que pensar, que haya, incluso, que descifrar el significado de la canción. No siempre lo conseguimos”.

Aquí queda presentada Flyin’ Freak, una banda más de heavy metal proveniente del norte, cargada de ideas y fiel a su religión sonora, una banda que se suma a la larga lista (ellos destacan entre sus favoritas a SuTaGar o Latzen) de poderosas propuestas surgidas allá arriba. “Euskadi es pequeño y estas bandas suelen moverse en fiestas de pueblos. Puedes verles en localidades de trescientos habitantes o en las grandes capitales. Eso te hace verles de muy cerca y sentirles como personas corrientes que hacen lo mismo que tú al llegar a casa. Nosotros hemos aprendido que, en esto de la música, lo principal es ser humilde, creértelo, pero sólo mientras interpretas tu música en un escenario.”

Kike Buitre