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Beholder
Se ha hecho de rogar, pero aquí tenemos el segundo trabajo y la nueva presencia sonora de los alcalaínos Beholder. La entrega está embalada entre algodones internacionales, ya que Glen Miller se ha encargado de su mezcla y masterización en Suiza. La “burrocracia”, que consolidó su debut homónimo exenta de no pocas valoraciones positivas, trascurre esta vez por otros derroteros, con guitarras acústicas y plausibles en su desarrollo que hacen que aquellas destacadas partes sampleadas sean historia. Las finuras de ahora se desarrollan dentro de un marco volcánico de lava incandescente. El nuevo álbum se llama “Sol” y sobre este astro han orbitado su madurez tanto en letras como en términos instrumentales, renovándose totalmente las voces al entrar Ricardo Diges como nuevo cantante. Si de su primer disco se podía equiparar su contenido al de una estampida de animales haciendo carrera hacia un único ser femenino en celo, aquí parece que la partida la tienen bien orientada por turnos. Beholder han mutado en cierto modo su estilo “metal” sabiendo acoplarse a otros cauces sonoros y haciendo, por lo tanto, que las caídas libres al vacío sean puntuales. Eso sí: sus posturas psíquicas y sus devaneos por la extrañeza musical siguen aplicándose hasta el último halo de distorsión (cuando corresponde, claro). Acabamos de redescubrir una nueva banda promesa, aunque eso ya lo dijimos algunos hace cuatro años. Raúl García
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