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Capercaillie.Noviembre de 2004 GRACIA Y ORGULLO GAÉLICOS
La espectacular voz de Karen Matheson, la maña de su marido el acordeonista Donald Shaw, y la perfectísima ejecución del violinista Charlie McKerrow están de cumpleaños. Veinte velas se cuentan en la tarta de Capercaillie. Y su regalo más celebrado es “Grace and Pride” (Survival/Dock, 2004), una antología que hace balance.
Afrontar una retrospectiva como la de Capercaillie se antoja un trabajo de chinos, máxime si nos atenemos a la friolera de catorce álbumes publicados. "Survival Records escogió casi todos los temas y después nosotros dimos nuestra opinión sobre lo que nos parecía la selección" . El que habla no es otro que Donald Shaw, acordeonista, teclista, programador y socio fundador de tan prolífico combo. Grace and Pride incluye un tema inédito -“The snuff wife gigs”-, una canción publicada por primera vez en formato CD -“The little cascade”, y “Clo Mhic Ille Mhicheil”, un corte que hasta el momento sólo se podía conseguir por correo. “El urogallo -Capercaillie en gaélico- es un animal típico de Escocia. Está entre las especies en peligro de extinción al igual que el gaélico, la lengua en la que cantamos. Se ha convertido en un lenguaje frágil y es una pena porque es tan precioso como nuestra mascota nacional” . Tal vez muchos se pregunten por la fórmula para permanecer tanto tiempo en el frente de batalla, las razones son sencillas. “Somos muy apasionados de la música y siempre intentamos superarnos. Además somos muy amigos. En mi caso particular sentí la llamada de la música de raíces porque mi padre me enseñó a tocar el acordeón cuando era joven. Mi padre tocaba en la Ceilidh Band, una orquesta de bailes tradicionales y me enrolé con él” . Los orígenes del combo se remontan a la escuela de Oban, donde un grupo de amigos siente la necesidad de expresarse con un lenguaje común, la música. Desde Cascade (Etive, 1984) –disco del que apenas destacan dos o tres canciones– hasta Choice Language (Survival, 2003) han saboreado las mieles del éxito. Posiblemente sus hitos más significativos en toda su trayectoria hayan sido el encargo de la banda sonora The Blood Is Strong (1988), para una serie documental de Channel Four sobre la inmigración de los escoceses hacia América, Bretaña y Canadá – “Aún queda mucho por descubrir en las escuelas sobre el repertorio tradicional escocés” – y cómo no, su participación en la película Rob Roy (1995): “Fue una gran experiencia. Cartel Burwell, el compositor principal, pensó en nosotros y fue quién nos llamó. Somos unos gran fans de él porque ha hecho grandes canciones para películas como Muerte entre las flores y Fargo ” . Si Donald tuviese que elegir solamente un trabajo de su banda se quedaría con Beautiful Wasteland (Survival, 1997): “Hay mucha energía y misterio en este disco” . De la sarta de conciertos que han prodigado por todo el planeta hace mención especial del que dieron en cierto teatro de Madrid en 1992, Tokyo y Melbourne (Australia). “El público español y el estadounidense son de los mejores, pero la reacción que tuvieron los espectadores cuando tocamos en Jordania fue inaudita” . No piensen que nuestro interlocutor, nombrado campeón de los acordeonistas de toda la Bretaña el mismo año que empezó su andadura con Capercaillie, solamente siente fijación por los reels , las gigas y la mouth music , un estilo en el que se enlazan multitud de sílabas ininteligibles a capella . “Me gustan principalmente bandas de Glasgow, como The Delgados, Snow Patrol o Franz Ferdinand. En cuanto a música folk me quedo con algunos músicos gallegos” . No sabemos si Donald se referirá al gaitero Xosé Manuel Budiño o al cantante Guadi Galego, ambos participantes en el proyecto Harvest, una comisión creada por él y que sirve de puente para unir todas las escenas celtas europeas, desde Galicia y Asturias hasta Irlanda y Escocia. Miguel Angel Sánchez Gárate
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