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EL CLAVIJERO ALEJANDRO DÍEZ (COOPER)
A sus treinta y siete años, Alejandro Díez mantiene intacta su devoción por la cultura pop y sus facultades curativas. No cabía esperar lo contrario de alguien que lideró una de las bandas más importantes del pop español –Los Flechazos-, que durante años se ha implicado en la organización del festival leonés Purple Weekend y que, a día de hoy, sigue componiendo canciones, editando discos y tocando en directo al frente de Cooper, su solvente banda de power-pop . Este mes nos desvela alguno de los secretos de su exquisito equipo.
¿Cuál fue tu primera guitarra? ¿Cómo la conseguiste, dónde la compraste? Mi primera guitarra eléctrica la compré a los 15 años, después de pasarme más de 15 meses sin salir, ahorrando. Fue una imitación de Stratocaster, de la marca Admira, que me compré en San Sebastián durante las vacaciones familiares. Todavía recuerdo la cara de asombro del dependiente al ver entrar a un mocoso que le espetaba: “Buenas tardes, quería comprar una guitarra eléctrica azul”.
¿En tus primeros pasos haciendo canciones ya tenías en mente qué instrumento querías utilizar? Sí, a todos nos atrae la batería antes de aprender a tocar otra cosa. Supongo que es la inocencia de pensar que la batería es un instrumento más sencillo, cuando en realidad es el más difícil. Pero la guitarra eléctrica tiene una fuerza brutal... la eléctrica… nunca me atrajeron las acústicas.
¿Qué guitarras utilizas tanto para estudio como para directo? ¿Cuál es tu favorita de todas? Ahora uso mucho mi Gretsch Silverjet, tanto en directo como en estudio, y en menor medida una Fender Telecaster de la época de Los Flechazos y una Epiphone Casino Elite que me acabo de pillar. En estudio también utilizo mi antigua Rickenbacker 330, una Danelectro y la Les Paul Custom de Mario, el otro guitarrista de Cooper.
¿Hasta qué punto crees que el uso de determinados instrumentos condiciona los resultados de un disco? Yo creo que, sobre todo, hay que usar instrumentos de calidad, que afinen bien, ponerlos a punto antes de la grabación. Después cada canción te pide algo, pero es inevitable que tú tiendas de una manera natural a los sonidos que te resultan familiares, los que te hacen sentir como en casa. Por eso es tan importante tener un montón de guitarras diferentes a mano, para luchar contra la uniformidad. En Cooper las guitarras son la base, el carácter del sonido... la Gretsch, por ejemplo, la uso porque me recuerda a Neil Young, a Steve Marriott y a los Charlatans, épocas y sonidos diferentes… pero seguro que un mismo alma.
¿Qué ampli usas? ¿Por qué? Siempre he usado Marshall, aunque el Vox AC30 también me gusta, y en estudio juego a veces con un Vox Conqueror original, el primero de transistores, de 1967. Pero suelo usar Marshall; desde hace tres años un Plexi MKII que me da un sonido limpio muy profundo, pero que es la pesadilla de los técnicos, porque tiene demasiada caña para locales pequeños... la solución va a ser hacerse famoso y… ¡tocar solamente en estadios!
¿Eres amigo de usar efectos y pedales o no tiras demasiado de este tipo de cacharros? Sí que uso pedales en Cooper. Con Los Flechazos no, buscaba un sonido más 60's, pero en Cooper estoy casi todo el concierto con el Tubescreamer pisado, y uso un Marshall Bluesbreaker para los solos. También llevo un fuzz, un flanger para algún detalle e, imprescindible, un afinador de escenario… como ya me dijo una vez un famoso bajista que quería congraciarse con nosotros: “A ver tus pedales... ¡Un tunner!… ¡Suena de puta madre!”
¿Quiénes son tus héroes de la guitarra? Yo no soy un guitarrista fino, pero me encanta escuchar a Eric Clapton de la época con John Mayall, por ejemplo. Aunque si tengo que pensar en influencias me vienen a la cabeza Steve Marriott, Pete Townshend de los Who, Eddie Phillips de los Creation, Antonio Vega del principio de Nacha Pop, Ariel Roth, el de los Knack, Steve Cropper de Booker T & The MG's, Johnny Marr (The Smiths), John Squire de los Stone Roses y Paul Weller.
¿Alguna recomendación para aquellos que quieran empezar a tocar la guitarra y a componer canciones? Sí, que rebusquen en los cajones de discos de segunda mano, que se compren una guitarra azul, que se busquen una novia a la que le diviertan los conciertos, que se pongan pintas y que sueñen. Tú lo has dicho antes, soñar es gratis y los Stones eran millonarios antes de cumplir los veinte. César Luquero
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