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La Gran Orquesta Republicana vuelve con más textos de Galeano. Mayo de 2004

Abrazándose

Habían dejado dos entregas interesantes, pero… coincidieron con un momento en el que la pachanga ska se ponía de moda. Muchos grupos y poco hueco para todos; ganaban los que tenían más promoción y la Orquesta no estaba en el lote. Ahora vuelven desde la autoedición con “Abrazos”, un disco que cambia los personajes pero no las intenciones.

“Seis años y medio son muchos y la gente se cansa: tiene otros proyectos e ilusiones y no acaba de tener claro que quiere dedicarse a la música. Otras veces ni siquiera se sabe qué es dedicarse a la música. Pienso que ahora nos hemos juntado ocho personas que entendemos la música como oficio y forma de vida y que vamos hacia delante con este proyecto”. Habla Javier Vegas, uno de los creadores de la Orquesta que ahora se encuentra con Nacho Vegas, Néstor Casas, Chema Bastard, Juan A. Molina y José Luis García como compañeros de travesía aunque, como él mismo dice, la formación final del grupo llega a alcanzar hasta los ocho miembros cuando se trata de subir a un escenario. A Javier se le ocurrió, allá por el 93, convertirse en un hombre orquesta, pero al final se unió a su hermano y a sus primeros compañeros para llevar a cabo su proyecto. En él había, sobre todo, ska, pero también se dibujaba como un cubo de grandes dimensiones en el que todo se podía ir echando sin problemas. Su primer álbum, “Lo importante está en tu cabeza”, apareció en 1999 y ahora es recordado por Javier como “una descarga de energía, pocos medios, pocos recursos y energía en estado puro”. Su segundo álbum, “Optimista” (01), fue “más pensado. Llegó la búsqueda de nuevos caminos y… reconozco que por algunos nos perdíamos un poco, aunque eso nos hizo descubrir otros muy interesantes. Entendimos que para encontrarse primero hay que perderse un poco”.

Lo malo es que, entre búsqueda y encuentro, el grupo tuvo que recomponerse cambiando a varios de sus músicos y, para más inri, la discográfica que había lanzado sus dos primeros álbumes, Tralla, entró en el dique seco. “La verdad es que echamos un vistazo a las discográficas y, tal y como están las cosas y viendo lo que ofrecen, la mejor opción es la autoedición. Quizá la autoedición sea el futuro de la música entendida como oficio y no como negocio”. El tema de autoeditarse no es baladí: se asumen condiciones y circunstancias que dificultan, por principio, el crecimiento de popularidad. Con todo, también tiene cosas buenas: “Se están abriendo nuevos caminos. En la música puede ser la autoedición, igual que en la agricultura lo ecológico o en el comercio el comercio justo. Sé que son caminos más largos y más lentos, pero también más alegres y más divertidos. Además, como lo importante es el camino…”.

En ese marco es en el que aparece “Abrazos”. Son “nuevas canciones; todos los discos son, al fin y al cabo, canciones, nuevas dosis de energías que, en este caso, vienen cargadas de ritmos bailables, letras buenísimas (las de Eduardo Galeano) y dosis de mala leche y buen humor a partes iguales”. La aparición de letras basadas en los escritos de Galeano no es nuevo en las canciones de la Orquesta. Lo más llamativo en este caso es la cantidad de ellas, ocho de doce. “Por una parte, al centrarte en un escritor, aprendes más a valorarlo, acabas entendiéndolo más y las adaptaciones mejoran. Por otra, Eduardo Galeano escribe en prosa y el reto de musicar prosa me atrae más que musicar poesía. Además, al escribir yo cuatro canciones para el disco, volví a encontrar el sentido a escribir, aunque reconozco que saber que mis letras iban a estar junto a las de Eduardo Galeano me lo puso difícil”.

Las letras, y no sólo ellas, van orientadas hacia el antibelicismo y el antimilitarismo, algo que ha caracterizado a esta “republicana” orquesta desde el día de su fundación. “Desde el principio pretendimos no ser únicamente antimonárquicos, sino que pensamos que todo está relacionado. De hecho, el rey es el ‘jefe supremo’ del ejército y, si pensamos que actualmente la monarquía es un sin sentido, no lo son menos todos los ejércitos”. Musicalmente, estos mensajes son expresados con los mimbres habituales del grupo: ska teñido de mestizaje con esencia de baile, diversión y proselitismo. “Quizás nos distingue de otros grupos el espíritu punk; pienso que otras bandas que mezclan estilos acaban por dejar de lado la parte más rockera, que es una de las que a mí más me gusta de nuestra música, quizás porque es la que más he mamado”, comenta Javier.

El grupo tiene pensado presentar el nuevo material en una gira que, de momento, ya cuenta con treinta fechas en los más recónditos lugares de toda la península. Si tenemos en cuenta que la Orquesta nació y permanece en Mallorca “todo ello nos llevará, desde nuestra islita (80 kilómetros de largo), a recorrer unos 6.000 kilómetros, es decir, algo así como setenta vueltas a la isla (mucho para un isleño)”.

Todo ello (autoedición, gira, nuevo disco, nuevas canciones…) vuelve a suponer otro nuevo “camino” dentro de esta particular formación. “Entendemos la música como oficio. En un momento en que parece haber sólo dos opciones para todo (en la música o eres una estrella o es tu hobby) optamos por abrir mil opciones más”.

El resultado, eso sí, es la incógnita.

E.P.

Gran Orquesta Republicana. “Abrazos”. Güasa

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