|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Red House Beethoven Blues Bar. 23 de enero de 2004 Dentro del terreno del blues, está claro que este dúo marca una considerable distancia con sus compañeros españoles. Será por la manera en que se lo toman, por su modo de vida o por la pasión que desbordan a la hora de subirse a un escenario, pero, asumiendo que las comparaciones son odiosas, no hay color si se pone a Red House en una parte de la balanza y cualquiera de los bluesmen patrios en la otra. Jeff Espinoza y Francisco Simón andan dando vueltas por la piel de toro promocionando su reciente “Captured live!!” y lo hacen de la mejor manera que saben: exhibiéndose en directo cual banda de gitanos, montando un sarao del quince en cualquier garito que huela a bourbon y blues. Beethoven Blues Bar es uno de los sitios más adecuados para ello y no es extraño que banda y sala hayan acordado que la pareja haga del sitio su casa los últimos viernes de cada mes. Allí desembarcaron el pasado 23 de enero con su maleta llena de clásicos, de temas propios y con un curso acelerado de improvisación guitarrera. Su técnica es fácil: entran en la máquina del tiempo, se reconvierten en negros americanos y se olvidan, durante algo más de dos horas, de que esto es otro país y otro mundo. A ellos ni les va ni les viene el progresismo, la innovación ni los moderneos y, aunque en su segundo álbum dejaron entrar cosas de soul, funk o gospel en su mundo, encima de la tarima sólo les pone el blues, eso sí, en todas sus tendencias y colores: desde la Louisiana rural al Chicago ruidosamente eléctrico, desde el melancólico y armonioso hasta el salvaje y depravado. Simón se engancha a su guitarra como si ésta se le hubiera soldado al cuerpo y Jeff deja deambular su voz por todo el territorio aguardentoso que le apetezca. Juntos crean veladas impresionantes, ideales para que quienes nunca se han acercado al blues se queden prendados de esta música. E.P.
|