Pag.Ppal. Artículos Discos Crítica Agenda Directorio Foros Anuncios Contacto

Avantgarde. Junio de 2004

Eclecticismo como base

Cinco componentes de tres nacionalidades diferentes. Se unen en 2003 y publican su primer disco en 2004. Graban en Madrid, masterizan en Londres y realizan su vídeo en Nueva York. Su “Super L” no puede ser otra cosa que un álbum de pop rock ecléctico en el que se muestran sus influencias y referentes. Estos son clásicos, pero parten de unos músicos a los que no les gusta estar mucho tiempo en el mismo sitio: ahora reivindican a Logh, Interpol o Autour de Lucie como inspiraciones. “Nuestro único concepto musical es hacer música que nos emocione a nosotros mismos; no hay ninguna canción que hagamos que no nos guste a todos, y ése es el filtro que utilizamos para decidir cuándo una idea se convierte en canción. El filtro es muy exigente: se come el noventa por ciento de las ideas”.

Atendiendo al “filtro” y a la velocidad a la que han lanzado su debut, resulta obvio que estamos ante unos compositores prolíficos. Lo curioso es que no pretenden aportar nada que no sea, “simplemente, lo que nosotros consideramos buenos temas”.

Aida Galway (voces), Miguel Goñi (guitarra), Philippe d’Huart (bajo), Carlos Piris (batería) y Carlos Herrero (más guitarras y teclados) son los componentes de este proyecto que hace cinco años tenía su génesis en una formación llamada Exit y en la que empezaron a aparecer algunas de las canciones que llenan “Super L”. “Nunca habíamos grabado un disco, aunque sí maquetas. Durante este tiempo, nuestro guitarrista y productor ha ido adquiriendo experiencia y hemos ido comprando un estudio que utilizamos como herramienta de preproducción; de esa forma, cualquier cosa relacionada con nuestra música está bajo nuestro control”.

Canciones melódicas de corte ambiental, guitarras ligeras sin protagonismo, música suave y campechana que no por ello evita la elaboración cuidada. Un disco que “ha sido grabado con unos medios correctos para ser un debut pero en el que hemos contado con la ayuda de amigos que son verdaderos profesionales, como Pepo Sherman (ganador del Premio de la Música al mejor técnico de sonido) y mucha otra gente que, de una u otra forma, se ha involucrado en el proyecto”. Avantgarde aparece en un momento que ellos consideran conveniente y adecuado para una música que, sin pretender ser para mayorías, no necesita de militancias para ser bien entendida: “a nivel comercial, y después de la aberración mediática sufrida con ‘Operación Triunfo’, se comienza a vislumbrar una luz. Además creemos que la crisis discográfica e Internet desembocarán en nuevas formas de publicación discográfica y, como resultado, en una mayor diversidad musical”.

Buenas esperanzas para quien, de momento, aspira a dedicarse a “lo que más nos gusta en el mundo: la buena música”. Curiosamente, los chicos de Avantgarde no pondrán su propuesta a prueba ante el público español en breve. Primero probarán suerte por Inglaterra y Gales tocando en salas y festivales. Luego, según el devenir de todo, será el momento para consolidar en el escenario las canciones de “Super L”. “El Avant Garde fue una corriente artística de principios de siglo cuyo concepto básico era el eclecticismo. Consideramos que la música que hacemos es un poco eso”.

R

Avantgarde. “Super L”. Grabaciones Necesarias