Pag.Ppal. Artículos Discos Crítica Agenda Directorio Foros Anuncios Contacto

Extremoduro recopila, a su manera, en “Grandes éxitos y fracasos”. Junio de 2004

Capítulo 1

Robe y los suyos son originales hasta para lo más normal. A la hora de recuperar sus éxitos no se han conformado con elegir entre lo que tenían. Se han metido en el estudio cuando han tenido tiempo libre y han ido regrabando sus temas antiguos si no estaban de acuerdo con su sonido original. ¿Conclusión? Que dónde iba a haber cuarenta temas han quedado quince y que para dentro de seis meses se anuncia la segunda parte.

Y es que no tienen prisa. “No nos daba tiempo a preparar la gira y a acabar el álbum”, comentaba Iñaki Antón, guitarrista y productor del grupo. Actualmente, lo más importante para la banda es cerrar fechas y producción de otra macrogira que tendrá a los Extremo danzando de aquí para allá desde el 14 de mayo hasta que Dios (o Robe) quiera.

Se presentó el grupo en la sala Ritmo & Compás con la idea de presentar el álbum que sirve de excusa para dicha gira, uno de ésos que suma grandes éxitos y que, en esta ocasión, también tiene los… ¿fracasos? No. No te confundas: no estamos ante alguien tan modesto. “No hay que tomárselo al pie de la letra. Nosotros no somos un grupo de ‘grandes éxitos’, así que lo que hemos hecho ha sido meter en el disco un poco de todo. Sobre todo, queríamos arreglar algunas canciones que, cuando se hicieron, quedaron un poco jodidas”, comentaba Robe. La idea original era elegir cuarenta y presentarlas públicamente en una de esas “cajas de lujo” que destacan en las estanterías. Al final, el grupo se ha ido liando y el tiempo le ha cogido por detrás: quería tener algo en la calle antes de entrar en la carretera y ha decidido lanzar este “Episodio primero” que verá su continuación antes de Navidades. “Lo hemos ido haciendo como el disco de Chinato, cuando no teníamos otra cosa que hacer. Nos gusta ir despacito y se nos ha ido de las manos. Al final, hasta tenemos ganas de acabar y quitárnoslo de encima”, añadía Robe indicando que en la segunda entrega habrá, incluso, más temas que en esta primera.

A la hora de hacer una selección (y estamos hablando de cuarenta canciones elegidas entre ocho álbumes de estudio), el grupo ha tenido como referencia “las que nos parecían más importantes y las que había que arreglar. También hemos hecho una consulta en Internet para ver qué opinaba la gente. Los cuatro primeros discos que hicimos tenían muchas veces un sonido muy estridente y se grabaron muy rápidamente”. Robe, preocupado últimamente por la calidad sonora de sus obras, parece querer hacer una revisión de la misma de cara a adecuarla a los standards de la actualidad. “No hemos hecho versiones de aquellas canciones; queríamos que tuvieran el mismo punto pero que sonaran bien. Quizás hay gente a la que le gusta escucharlas con esa voz cascada que me salía cuando grababa todas las canciones en un día, pero creo que las nuevas grabaciones van a ser bien recibidas”. Por lo demás, nada nuevo: “la mayoría de los recopilatorios no dan nada nuevo y éste tampoco. Lo único es que las canciones viejas suenan bien”. Hay que aclarar que no todas las canciones incluidas en “Grandes éxitos y fracasos” han vuelto a ser grabadas; algunas de ellas, simplemente, aportan una nueva remezcla o la aportación de una pista nueva dentro del conjunto. Otras se han dejado como estaban. Todas, al final, han sido remasterizadas en los Metropolis Mastering de Londres para que tengan la lógica uniformidad que exige un álbum.

Al mismo tiempo que el disco, Extremoduro pone a la venta un DVD en el que se hace una selección de lo que fue la gira de 2002, la perteneciente al disco “Yo, minoría absoluta”. El DVD contiene grabaciones realizadas en Lesaka, Bilbao y Leganés y añade, también, los cinco clips que el grupo ha grabado a lo largo de su carrera.

Todo ello se enmarca en la antesala de una nueva gira que ya tiene cerradas treinta y siete fechas, entre las que se cuenta la del 6 de noviembre en el Palacio de Vistalegre madrileño. “No vamos a hacer despliegues que no vengan a cuento. Cambiaremos un poco el repertorio en relación a la última, meteremos alguna canción nueva y tendremos unas luces no muy allá. Trabajaremos con el mismo equipo que en la última gira y lo único que queremos es buen rollito”, adelantaba Robe, quien no da demasiada importancia al hecho de desaparecer periódicamente del mapa para volver a aparecer, de nuevo, en olor de multitudes. “Prefiero acojonarme por esas cosas a hacer un disco sin sustancia. Si la puta musa tarda cuatro años en venir, ¿qué se le va a hacer? La compañía sabe que las cosas son así, que las canciones las hago cuando puedo, no cuando quiero. Por un lado, me gustaría hacer un disco nuevo cada año, pero, por otro, quizás resultaría todo monótono y repetitivo”, comentaba el extremeño, quien sugirió el hecho de que, en un momento dado, el grupo pudo decantarse por atacar canciones nuevas en lugar de continuar con el proyecto del recopilatorio. “Estuvimos a punto de dedicarnos a los temas nuevos, pero… tampoco teníamos tantos”, apuntó.

En la rueda de prensa, falta por completo de novedades (Robe ya se reserva para contadas entrevistas en las que elige hasta a su interlocutor), se consideró la oportunidad de que Extremoduro iniciara, por fin, una carrera internacional aunque “ni tenemos ganas ni dejamos de tenerlas. Si sale, sale. Eso sí: el lanzamiento de este disco es una buena oportunidad”. Por lo demás: comentarios sobre la piratería (“ya estoy harto de decir siempre lo mismo. Ahora me parece bien”), colaboraciones (“cuando me lo han puesto fácil y la canción me gustaba mínimamente he colaborado con otros”), la trascendencia de su estilo (“¿Marcar estilo? Eso dicen. Mola”) e, incluso, el cambio político que ha sufrido España últimamente (“En teoría es a mejor, pero ya veremos”).

Lo dicho: ni nuevas canciones ni nuevas palabras.

E.P.

Extremoduro. “Grandes éxitos y fracasos. Episodio primero”. Dro

Arriba