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Jesús Cifuentes, el ex de Celtas Cortos, presenta su nuevo proyecto: La Calaña Sound. Junio de 2004 La música está viva
“Quería buscar nuevos horizontes. Tal y como se desarrollaban los acontecimientos, yo no tenía mucho más que aportar”, comenta Cifu recordando los tiempos en los que decidió decir adiós a Celtas Cortos. Y tiene que hacer memoria porque, con la tontería, ya han pasado cinco años desde aquella despedida. “Al principio, lo único que quería era frenar, descansar, alejarme un poco de todo. Luego se trataba de observar el mundo con perspectiva y tranquilidad de cara a encontrar el principio de este nuevo ovillo. Era lógico que me relajara después de que hubiera estado catorce años con los Celtas con todo lo que eso suponía. Poco a poco empecé a trabajar y a desarrollar esto hasta que llegó el momento de encerrarme en el caseto que tengo en casa”. El “caseto” es un pequeño estudio casero en el que Cifu dio los primeros pasos de lo que ahora ha resultado ser su nuevo proyecto. Pero que nadie se equivoque: no estamos aquí ante un músico que se retira y se reengancha como si fuera un torero. “Soy músico y no puedo evitar parir. Cuando dejé los Celtas tenía muy claro que quería hacer otras cosas, pero en ese momento ni me planteaba el qué. Necesitaba esa época de descanso que te comentaba. Luego, viendo lo que ha salido, la cosa no parece tan rara. En ‘Tienes la puerta abierta’ ya había empezado a trabajar con máquinas porque su sonoridad me interesaba. Lo que he hecho, al fin y al cabo, ha sido retomar aquello”. Y es que “Horizonte”, el primer fruto de Cifu y La Calaña Sound, es un disco en el que la electrónica está sumamente presente. Las sonoridades de violines, gaitas o arpas quedan en un segundo plano y aquí sólo son consideradas como elementos añadidos dentro de un universo más amplio. Así que nadie espere encontrar aquí una “segunda parte” céltica y, ni siquiera, una continuación de aquel “Caimán verde” que Jesús realizara en solitario allá por el 95. “Desde entonces han pasado nueve años y la única relación que hay entre aquel disco y éste es el trasfondo ideológico. En ‘Horizonte’, aparte de la sonoridad, hay mucha ideología, y ahí sí se da la mano con su predecesor. Cuando hice ‘El caimán verde’ yo no tenía ni idea del uso de la tecnología aplicada a la música. Aquel álbum se quedaba en un entorno más standard, propio de una banda de rock”. Pero tampoco hay que exagerar: en “Horizonte” la electrónica es un elemento instrumental en manos de un artista, no un compendio estético que rija la creación. “La electrónica está ahí desde hace la tira de tiempo, no es un invento que se haya hecho antesdeayer. Lo que ocurre es que mucha gente asocia ‘electrónica’ con ‘techno’. Para quienes lo vean así habrá que decirles que yo no he hecho ningún disco en ese sentido. Las máquinas están ahí como una herramienta, como otro color para pintar. Lo bueno que tienen es que permiten moldear el sonido de una manera plástica”. Para quien se haya asustado pensando que nuestro Cifu se ha reconvertido en exceso habrá que decirle, desde ya, que eso no es cierto: sigue siendo calvo como una bola de billar, llevando sus piercings en la ceja y expresándose de la manera en que siempre lo ha hecho. Su nuevo proyecto “está decididamente ligado a una banda. Se presenta con el nombre de Cifu simplemente para aprovechar el hecho de que soy conocido, pero La Calaña Sound somos cinco tíos de Valladolid que vivimos esto con la dulzura del principio, con ilusión y absolutamente enamorados de lo que hemos hecho”. José Sendino, Eduardo Tarilonte, Diego Alonso y Jorge Otero son los compañeros de viaje de Cifu en esta nueva aventura. Todos grabaron cerca de Tordesillas, en un estudio alejado del entorno urbano pero lo suficientemente cerca de la ciudad como para que el proceso no se hiciera incómodo en ningún momento. “El estudio es bueno y, a estas alturas de la película, no necesitamos más que una mesa y un ordenador para hacer un disco. Habría que decir, a la hora de hablar de esto, lo importante que ha sido la figura de Alex Seoan. Necesitaba a una persona en la que delegar el uso y el abuso del software y él me pareció la más indicada para ello”, añade Jesús, quien, a la hora de hablar de su nueva banda, sólo encuentra palabras de elogio: “suena demoledora, compacta y mortal. Cuando nos presentamos en directo tenemos la ventaja de que somos menos personas que cuando iba con los Celtas. Eso aporta el compactamiento. Cuando retomo material de los Celtas le damos una vuelta de tuerca y lo presentamos con un sonido más claro”. A la hora de definir el interior de “Horizonte” hay dos puntos en los que es necesario pararse. El primero es la evolución de este músico a la hora de componer y el segundo los textos que completan las canciones. “No creo que nadie deba esperar más de lo mismo porque ni siquiera cuando estaba en los Celtas me quedaba parado. Siempre intentábamos aportar algo en cada disco y creo que lo hacíamos. Ahora, para mí, aquello es el pasado, un capítulo completamente cerrado, y la única conexión entre aquello y esto es que yo sigo componiendo con el concepto de canción en la cabeza. Utilizo una sonoridad diferente, pero mi bagaje, todo lo que aprendí en el pasado, tiene que plasmarse de alguna manera en las nuevas canciones”. A la hora de hablar de los textos de los temas recientes Cifu incide en que “quienes hemos estado en esta lucha, que parece convertirse ya en obsoleta, vemos que nunca se acaba el momento de reivindicar. En estas canciones insisto en la memoria histórica, en el mirar hacia atrás para poder mirar después para adelante. Soy muy consciente de que apoyamos nuestro culo sobre el esfuerzo de mucha gente que, en España, han sido, incluso, muchos cadáveres. Actualmente ya voy siendo un anciano de ésos que vivió y estuvo en la brecha en la época de la transición, que peleó en primera línea y que no puede olvidarlo. Actualmente estoy esperanzado y me gustaría, aunque suene a cristiano, hacer de esta tierra un sitio mejor y más justo. Me da la impresión de que los últimos acontecimientos sucedidos en España han colaborado para que un movimiento social realice un cambio en el panorama político”. La esperanza de Jesús no parece ser una opinión generalizada, al menos para quien vive de cerca la actividad musical. El, sin embargo, hace considerables diferenciaciones a la hora de hablar de este tema: “Habría que diferenciar entre los problemas de la música y los de la industria de la música. Y, dentro de los primeros, habría que diferenciar también entre la música que se deja escuchar a la gente y la que realizan la mayoría de los músicos. En este aspecto me queda claro que la dictadura de ‘Operación Triunfo’ ha acabado con el concepto de banda que se había instaurado en los 80 o los 90. Antes la gente era consciente de que la música era algo más que un tipo cantando. Afortunadamente, hay un subsuelo tremendo poco conocido y ahí está la cantera porque se han desarrollado mucho las cosas que influyen en ello; ahora mucha más gente tiene una guitarra eléctrica, un amplificador o un local de ensayo. En el terreno de la industria me puedo meter poco porque, al vivir en Valladolid, no me entero ni de la mitad de las cosas que ocurren. Y es que tampoco me interesa demasiado: veo a las multinacionales como dinosaurios, empresas a las que les queda un cuarto de hora porque no quisieron ver en su día los problemas que iban llegando. Sólo pensaban en ganar dinero y no preparaban estrategias para un futuro. Lo importante de todo esto es que la música está bien viva y que siempre se desarrollará algo para darle salida”. E.P. Cifu y La Calaña Sound. “Horizonte”. Dro
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