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Ibon Koteron
Cuando uno vive en Madrid no puede dejar de apreciar lo vivo y activo que está el mundo del folklore en la parte norte de España. Tanto Galicia como Euskadi generan, con una aplaudible continuidad, obras de un nivel innegable y lanzan, al mismo tiempo, a jóvenes valores que van renovando el panorama aportando siempre visiones nuevas. Ibon Koteron es, dentro de esta escena, un nombre imprescindible al ser, en la actualidad, el artista ineludible de la alboka. La alboka es una especie de clarinete doble (con dos boquillas), con forma de hoz y pequeño tamaño, que aparece perdida en la noche de los tiempos dentro de la música norteña. Siempre ha habido quien la ha tocado y su tradición ha permanecido aun cuando no sea un instrumento instituido en lo que ahora llamaríamos “música popular”. Ibon ha sido, en tiempos, su mayor renovador, investigador y creador, poniéndolo en el mapa de la “world music” internacional, algo similar a lo que hicieron en su día Paco de Lucía con la guitarra flamenca, Kepa Junkera con la trikitixa y Carlos Núñez con la gaita gallega (que no es ni la escocesa ni la irlandesa). “Airea” es un álbum en el que se puede apreciar la validez de la alboka como elemento melódico. En este disco, Ibon acepta la fusión cultural y mezcla su música con arrebatos de otros folklores dándole a todo una identidad absolutamente vasca. Se trata de mantener la identidad de una música sin negarla a la mezcla, algo que en principio puede resultar sencillo pero que, habitualmente, decae en pachanga. Ibon es un músico sólido como una roca y cuando se deja “contaminar” lo hace con gusto y sin moverse del sitio. E.P.
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