|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Chucho
Tiene que resultar complicado ponerse a hacer un álbum después de haber parido una obra como “Los diarios del petróleo”, el peculiar embalaje que Chucho dio a sus últimas canciones presentadas en formato largo (un CD y tres maxis que componían un todo unitario). Y más cuando la multi que te avaló para ese proyecto (Virgin) ha desaparecido de tu vida. Sin comerlo ni beberlo, Fernando Alfaro y los suyos se ven, por primera vez (resulta curioso decirlo), en manos de una compañía independiente justo cuando éstas tienen más problemas para ofrecer proyección a sus artistas. A Alfaro le ha llegado su mejor momento creativo en la peor circunstancia coyuntural, y es una pena. El reto de ofrecer ahora un álbum del mismo nivel que su predecesor resultaba fascinante. Con sus “diarios”, Chucho se había colocado en una situación envidiable de la que sólo se podían esperar buenos frutos. Y éstos empiezan a llegar: no hay decepción ni bajón importante; los mismos Chucho que se hicieron petroleros son los que se marcan las catorce maravillosas canciones que contiene este “Koniec”. Aquí está, de nuevo, la fascinación que mostró el grupo por sonidos vitales, por ritmos alegres y por un pastiche sónico que agrupa dentro de sí un montón de referencias musicales que no se quedan en lo más evidente. Los textos de Alfaro siguen siendo tan personales como sorprendentes y el nivel interpretativo con el que se abordan no hace sino poner de manifiesto que el autor se encuentra cada vez más conforme y contento con su obra. Si hubiera que generalizar siempre se podría recurrir a eso de que Chucho hace “pop”. Eso sí: ¡menudo pop! E.P.
|