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La Musgaña, uno de los emblemas del folk castellano, ofrece un nuevo álbum después de seis años. Febrero de 2004 Otro eslabón en la cadena
Y es que… algo tendrá esta formación cuando los aficionados al folk y a la música de raíz les consideran uno de sus “santo y seña”. Bien es cierto que el grupo no es de los que se prodigue en demasía a nivel discográfico, pero, con las mismas, cada uno de sus seis discos ha marcado un nivel que no es, ni muchos menos, el habitual. El último, “Temas profanos”, inaugura su propio sello discográfico (Lubicán) y se distancia seis años de su última entrega, “En concierto” (97). “Aunque no se nos ha visto (sobre todo en Madrid) no hemos parado de dar bolos, tanto aquí como en el extranjero. También hemos estado tocando junto a Javier Paxariño y Eliseo Parra con la Compañía Ibérica de Danza, y esto nos ha tenido muy ocupados. Muchos viajes. Cuando volvíamos no teníamos fuerzas para meternos en el estudio y sólo hemos hecho unas grabaciones para la editorial Anaya”, comenta Carlos Beceiro, el “alma mater” del trío junto a sus compañeros Jaime Muñoz y Enrique Almendros. El hecho de presentar “Temas profanos” en su propia compañía viene dado, “sobre todo, para que nuestro trabajo nos pertenezca totalmente. El mercado del disco ha cambiado mucho y las compañías ya no dan dinero ni apuestan por nada”. ¡Triste verdad! Y eso que no estamos hablando de unos mindundis que acaban de aterrizar en el panorama discográfico. La Musgaña fue, incluso, seleccionada por el sello norteamericano Green Linnet (uno de los emblemas de la industria independiente especializado en músicas del mundo) para publicar sus discos en el circuito internacional. “Fue una experiencia muy buena. Teníamos un contrato por tres discos, los hicimos y ya está: no ha sido una separación traumática. Estuvimos años haciendo giras por Estados Unidos y… muy bien. Green Linnet nos proporcionó, además, distribución mundial”. ¿Y aquí? Pues nada: lo normal. Hasta los grupos de este calibre tienen que empezar a mirar sus cosas con lupa. “Con Resistencia, nuestra última compañía, ha habido una relación cordial. ‘En concierto’ se vendió bastante bien, pero, como decía antes, preferimos controlar nosotros todo lo posible: grabación, producción, derechos de autor…”. A la hora de plantearse hacer un nuevo álbum, los miembros de La Musgaña no atienden sólo a su experiencia en el campo… “empresarial”. Su producción anterior es considerada “como aprendizaje y evolución, pero siempre te gusta y valoras más lo último”. Lo “último” es un disco que aterriza en un momento en el que, comparado con lo que se vivía hace seis años, el panorama del folk ha cambiado considerablemente, algo que al trío parece no irle ni venirle: “Lo hemos visto, pero no lo hemos vivido. Nosotros siempre hemos tenido la misma cantidad de bolos”, dicen. Con “Temas profanos” “no nos hemos planteado nada concreto; simplemente hemos grabado temas que iban surgiendo aunque, eso sí, mucho más elaborados y con una riqueza armónica mucho mayor que en los discos anteriores”. Para ello han contado con colaboradores de la talla de Sebastián Rubio, Pablo Martín o Diego Galaz, habituales compañeros de directo. Del mismo modo, en el disco aparecen ocasionales aportaciones de la reveladora Carmen París y del clásico Joaquín Díaz. En el interior del lujoso datapack se incluyen dieciséis temas que, en la tónica habitual de La Musgaña, recuperan una música que, cuando apareció, suponía mucho más de lo que supone ahora este arte. “Antiguamente la música formaba parte de la vida diaria porque había canciones para trabajar, dormir a los niños, amasar pan… Ahora es totalmente lúdico”, comenta Carlos, quien, como sus compañeros, nunca se ha conformado con la parte más simple de la música de raíz. En el concierto al que hacíamos referencia Enrique se dirigía al público señalando que, tanto su música como ellos mismos, eran bastante complicados: “Es totalmente cierto: no era ninguna broma”, añade Carlos. “Si a alguien le gusta hacer lo que hacemos nosotros es que tiene problemas”. El trío tiene clara su posición a la hora de definirse dentro de la escena folkie: “El folk es un fenómeno totalmente urbano. No hacemos música histórica ni arqueológica: es nuestra particular visión de la música tradicional”, comentan incidiendo en que “la música tradicional que conocemos ahora es el fruto de una constante evolución y mezcla que se ha formado durante décadas, siglos incluso, sobre todo en la península, por la que han pasado diferentes culturas. La Musgaña somos (o pretendemos serlo) un eslabón de esa cadena”. De ese modo, al grupo no le molesta en absoluto que se le señale como una formación que trabaja dentro de la fusión, aunque, eso sí, entendiendo la misma de un modo más amplio que como ahora se etiqueta. La Musgaña estará, ahora mismo, haciendo sus maletas para iniciar una gira que, tras presentar “Temas profanos” en España, les llevará posteriormente a Alemania, Portugal, Italia y Grecia. “Bueno. A nosotros siempre se nos ha tratado bien aquí, pero hemos tocado más fuera, aunque ahora están cambiando las cosas”. Esperemos que para mejor. E.P. Musgaña. “Temas profanos”. Lubicán
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