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Los gallegos Forraje debutan apadrinados por dos “Mareas”. Febrero de 2004 El rock de toda la vida
Son Lulu, Juancho, Kuervo y Jerry, apodos que amparan a un cuarteto clásico de dos guitarras. Se han decidido llamar Forraje después de descubrir que su anterior nombre, Arrebato, ya estaba en poder de otra banda que también lo está intentando. Los cuatro aterrizan aquí después de haber tenido otro tipo de experiencias dentro del imaginario rockero. Tropo, Tonalmente Sordos u Obstrucción fueron las semillas en las que se curtieron antes de unirse definitivamente y probar suerte en la “gira de los sordos”, ésa que hacen todos los grupos que intentan grabar y que tiene estaciones en la mayoría de las oficinas de los ARs nacionales. Al final han conseguido su objetivo y han grabado “Estoy que muerdo”, un disco la mar de digno que hace pensar que lo que llegue a continuación tendrá mucho que decir. No estamos ante un grupo del montón, aunque habrá que consolidarlo antes de pensar en cosas mayores. -- ¿Qué es lo que tiene dentro “Estoy que muerdo”? -- “Pues… historias reales, de las que le pasan a todo el mundo, contadas de la mejor forma que sabemos o la que más nos gusta. Unas son de amor, otras de odio, en otras protestamos y en algunas hasta nos enfadamos con nosotros mismos. Las hay con mucha metáfora y también directas al grano. En cuanto a la música, rock con influencias de lo que escuchamos toda la vida: cada uno tenemos las nuestras y aportamos lo que podemos”. -- ¿Sí? ¿Y qué es lo que habéis escuchado toda la vida? -- “Cada uno lo suyo, aunque coincidimos en gente como Barricada o Extremoduro. A mí (Lulu) me gusta gente como Platero, La Polla, Rosendo, Marea… pero a Jerry, el batería, le van también músicos de jazz como Michel Camilo o Dave Weckl. Al Kuervo le ponen el Satriani, Los Planetas, Chucho y esa gente, mientras que Juancho es más clasicote: los Zepellin, Deep Purple, Barón Rojo, Topo…” -- También orientan sobre vuestros gustos los colaboradores que tenéis en el álbum, ¿no? -- “Pues igual. El Kutxi había sido un poco el culpable de que nos fuéramos a grabar a Iruña; le dio nuestra maqueta al Kolibrí cuando aún no lo conocíamos. Teníamos pensado grabar un disco de todas formas, pero él nos puso en contacto con el Iker para grabar en el sótano y nos dio muchas facilidades para pasar esos once días en Iruña. Estaba claro que iba a colaborar. Al Drogas y al Boni se lo pedimos por medio del Kutxi. Vinieron, los conocimos, cantaron y, además, les gustaron mucho los temas que elegimos para ellos. A Iker se lo pedimos durante la grabación y a Arantza por medio del Kolibrí”. -- ¿Cómo terminó siendo el Kolibrí el productor? -- “Lo hablamos. El había escuchado nuestra maqueta y ya nos había dicho que, si algún día grabábamos un disco, estaría encantado de producirlo. No nos lo pensamos dos veces; sabíamos que el resultado iba a ser bueno y la verdad es que nos quedamos muy contentos. Es muy probable que le volvamos a llamar para el próximo disco”. -- ¿Cómo resultó la grabación? ¿Era la primera vez que entrabais en un estudio? -- “Normalmente, las maquetas las grabábamos en el local y luego las vendíamos en los bares o las regalábamos en conciertos. Una de ellas la grabamos en A Coruña, en el estudio de Jose, que era el batera de “Deluxe”, y también habíamos grabado un tema en el estudio de Bugui, pero… Esta vez nos fuimos once días para Iruña de los que nos pasamos nueve grabando. Fue una experiencia de puta madre”. -- Entiendo que también os ha gustado el resultado… -- “Con el disco estamos muy contentos. Es casi como lo teníamos en la cabeza. Habrá a quien le guste y habrá a quien no, como pasa con todos los grupos. A nosotros nos gusta”. -- ¿Hay algo que pueda llamarse “nuevo”? -- “Hacemos lo mismo que tantos otros grupos: rock. No sabemos si bueno o malo. El caso es que a nosotros nos gusta y esperamos que también sea del agrado de la gente que nos escuche, aunque sabemos que es imposible gustar a todo el mundo”. -- Habladme un poco de vuestra dinámica de trabajo, de cómo surgen vuestras letras… -- “Los que escribimos las letras somos el Juancho y yo. Llevamos la letra al local con una armonía y una melodía y luego, entre todos, se pone a sonar aportando cada uno sus arreglitos y sus ideas: aquí metemos un solo, aquí subimos de tono… Las letras del Juancho las canta él y las mías las canto yo: así siempre se echa un poco más de sentimiento, ya que suelen ser historias reales. Algo nos jode, nos preocupa o nos alegra y le escribimos una canción”. -- ¿Cómo entrasteis en contacto con Maldito? ¿Intentasteis hablar con alguna otra compañía antes? -- “Mandamos el disco a unas diez discográficas o así. Unas ni contestaron, otras lo hicieron diciéndonos que no, de otras no nos gustaba lo que ofrecían… La de Maldito nos pareció la mejor opción de las que teníamos”. -- ¿A qué aspiráis ahora que tenéis un disco en la calle? -- “Lo único que queremos es poder dedicarnos exclusivamente a la música, que es lo que más nos gusta en este mundo después de las mujeres. Tocar, tocar y tocar y grabar un montón de discos más. Ojalá sea posible”. -- ¿Está el panorama como para que destaquéis entre lo que hay? -- “Hay muy buenas bandas que hacen cosas estupendas. Cada uno tenemos nuestros preferidos, pero hay un montón de grupos nacionales que nos gustan a todos. Yo, personalmente, casi no escucho música guiri porque no entiendo ni papa de inglés”. -- Contadme algo sobre vuestros próximos planes. ¿Vais a tocar en Madrid? -- “En enero tocamos en A Coruña y en Vigo. El 6 de febrero bajaremos a Madrid para tocar en el Jimmy Jazz” -- ¿De dónde sois exactamente? -- “Somos gallegos, de Pobra do Caramiñal, un pueblecillo en las Rías Bajas cerquita de Vilagarcía. A lo mejor os suena porque pillan muchos kilos de coca por aquí”. -- Un poco lejos. Mejor os vemos en el Jimmy. E.P.
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