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Hedtrip. Abril de 2004 Algo está en ebullición dentro de ellos
Hedtrip es una banda barcelonesa que nació tras la disolución de Drown. Lanzó su debut, “The last imposible desire”, en el año 2002 y eso les permitió rular y tomar medidas al circuito y a sus posibilidades. “Este es un álbum plenamente conceptual en sus textos. Hemos querido dar nuestra propia visión del mundo, un mundo en donde la apariencia prima por encima de todo. Queríamos hacer eco de que el concepto ‘tanto tienes, tanto vales’ se aleja totalmente de nuestros ideales. Hablan del consumismo enfermizo, de ese afán por conseguir la belleza máxima, de sentirse incomprendido y de no comprender actitudes que la sociedad considera ‘normales’, de nunca saber con certeza si estas aquí por alguna razón especial o porque ésta es la vida que te ha tocado vivir, sin más”. Su primer trabajo se adentraba tímidamente por los pasillos del metal rock. Con éste, sin embargo, se han quitado ese sambenito ganando en variedad, algo que, en su opinión, es una cosa más bien de etiquetas, de las clasificaciones que hacemos quienes escribimos sobre música: “resulta curioso ver cómo todo el mundo nos pregunta esto: es como si a la gente no le entrase en la cabeza que no nos apetece de verdad y de corazón hacer metal y sonar a metal. Llevamos muchos años escuchando mucha música distinta al metal y creemos que eso ya se nota en ‘The last imposible desire’. No creemos para nada que sea un debut metalero. De todas formas, para este segundo trabajo las influencias han quedado mucho más en la sombra y, si en algún momento saltan a la vista, no creemos que sean las de alguna banda metalera. Todo es fruto de una evolución bastante lógica si sigues un poco la carrera de la banda”. El disco se ha grabado con Jordi Navarro, ex componente de los apabullantes K-Tulu. “Han sido dos meses de grabar con calma, probar sonidos, mimar bastante más las voces… Esa calma se nota cuando escuchas el disco: todo fluye mejor, los temas quedan más ‘vivos’ y andan mejor de principio a fin. Dispusimos también de muy buenos instrumentos. Es importante grabar con buenos compresores o buena microfonía, pero para que una grabación tenga opciones a sonar de verdad es absolutamente vital que el sonido que capten esos micros sea de calidad”. Sobre cómo se traslada este sonido a los directos, Hedtrip no olvida sus preceptos, alejados de la pulcritud de grupos metaleros: “nos gusta sonar molestos y punk. Llevamos buenos equipos porque ésas son nuestras herramientas de trabajo, pero no nos obsesiona sonar perfectos en directo porque consideramos que la esencia de un directo está en la imperfección”. En breve empieza el circuito de festivales, el cual, por lo visto, no es un recinto propicio para los intereses de la banda: “No hay hueco para bandas como ésta. En los festivales hay lugar, o bien para bandas ‘míticas’ que cada año tocan en los mismos sitios o bien para bandas que son amigos de fulanito de tal (que casualmente es uno de los organizadores) o bien para grupos que, directamente, sueltan billetes para estar ahí. El espacio que queda para bandas interesantes pero con pocos medios y pocos amigos en el mundillo es pequeño, muy muy pequeño”. Turrón & Babas
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