Pag.Ppal. Artículos Discos Crítica Agenda Directorio Foros Anuncios Contacto

Apollo 440. Septiembre de 2003

Experimental rock-dance-club

Para explicarnos un poco hacia dónde apuntan los pasos de Apollo 440 en su nuevo y doble “Dude descending a staircase”, Howar Grey, uno de los miembros fundadores del trío ingles, nos hace una repaso biográfico del grupo: “musicalmente, desde que nos unimos en Liverpool en 1990, mi hermano Trevor, Noko y yo queríamos hacer, simplemente, un buen disco de techno. Pertenecíamos a una muy excitante escena dance underground y lo cierto es que la cosa funcionó. Explotó. Por aquéllas estábamos en nuestro propio sello independiente; todo lo hacíamos nosotros, pero a la gente le gustaba nuestra música. Nos empezaron a salir un montón de remixes, lo cual nos tuvo bastante ocupados y, de paso, nos fue dando un montón de ideas experimentales sobre diferentes estilos e ideas musicales. Ya sabes: cada semana trabajábamos en un tipo de canción distinta. Fue una época bastante excitante. Luego, cuando nos volcamos en nuestra propia música, nos fuimos convirtiendo en una especie de grupo de techno que iba incrementando un aspecto ‘rockista’: aparecieron guitarras fuertes y los espectáculos en directo eran una especie de live-techno-rock-band, con diez personas en el escenario. Para este nuevo disco hemos vuelto un poco a los inicios del trío: muchos vocalistas invitados, muchos tipos de música, muchas horas de remezcla en estudio… Es un poco un regreso a los orígenes de Apollo, algo más experimental en la propia actitud”. Experimentación que han llevado a cabo en sus estudios de Candem Town, en la capital británica, y donde han desarrollado la segunda parte de su nuevo doble disco firmando con otro nombre: “sí, como la Stealth Sonic Orchersta, un alter ego que surgió en 1996. En verdad es parte de todo esto, pero tal vez con mucho más desarrollo en el estudio, con un toque más suave y melodioso”.

El resultado es un completo trabajo de rock-dance que se centra en melodías vocales hip hop y recitados de regusto soul que flotan en amable música de baile (ora más disco-music, ora más de guitarras) surgidas de las gargantas de tipos como Lightnin’ Rod, los raperos neoyorquinos The Beatnuts, Ewan MacFarlane o leyendas de la beat generation como Jalal Nuriddin o el mismísimo Jack Kerouac. “Jack Kerouac no era solamente un novelista y un poeta genial; también tenía una voz fantástica y una gran forma de recitar. Por eso seleccionaos su voz leyendo ese fragmento de ‘San Francisco blues’. Nosotros vemos una línea directa que une al Jack Kerouac de la poesía beat con el protorock de los Last Poets, pasando por las Panteras Negras de los 60 y que llega directamente a nosotros”.

Una de las características más reseñables de Apollo 440 es ese hermanamiento que han hecho entre musicalidades analógicas y todo el cambiante entramado tecnológico actual. “Las máquinas y la tecnología han cambiado mucho desde que empezamos. De hecho, el numero 440 de nuestro nombre hace referencia a una vieja máquina de ritmos que, a la vez, era sampler. El primer disco se hizo básicamente sobre esa máquina. Hoy en día tenemos ordenadores muchísimo más complejos y completos y la tecnología de hoy hace que los propios discos suenen distintos. La revolución del acid house pasó necesariamente por esa modernización de la maquinaria y nunca dejan de existir elementos nuevos que enriquecen la escena. Aun así, en nuestra música sigue habiendo muchos instrumentos acústicos y muchos cantantes invitados, cosas que luego puedes transformar de forma tecnológica”.

Otra de esas características “marca de la casa” son los numerosas remezclas en las que se involucran los miembros de la banda, algo que, en ocasiones, apenas les ha dejado tiempo para su propia creación: “hemos pasado la mayor parte de los dos últimos años creando este nuevo álbum, que en verdad son dos. Llevábamos los dos años anteriores girando sin parar y necesitábamos nuestro tiempo en el estudio. De todas formas, es un gran placer tocar para otros artistas y mezclar cosas de otros. Recientemente estuvimos unas cuantas semanas trabajando con Jeff Beck, la leyenda de la guitarra, y aquello fue muy excitante para nosotros. Ahora estamos haciendo una remezcla de Sammy Davies Junior. Son cosas maravillosas de hacer. En ese sentido somos muy afortunados”.

Kike Babas & Kike Turrón