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Elliott Murphy presenta un nuevo disco inédito en un año en el que no ha parado de editar. Noviembre 2003.

La última estrella del rock

Recuperación de sus álbumes descatalogados, aparición de discos que sólo se vendían en Internet en las tiendas, publicación de material inédito de los 70's… A Elliott Murphy sólo le faltaba lanzar un nuevo álbum este año. Y lo ha hecho; y, encima, doble. El álbum, “Strings of the storm”, es fantástico, plenamente representativo del momento que vive este cantautor rockero que se ha convertido en uno de los músicos de culto más alabados en España. Hablamos con él en medio de su gira europea y pocas semanas antes de que coja, de nuevo, los billetes para volver a actuar en nuestro país.

“La mayoría de las canciones de 'STOS' fueron escritas durante los últimos dos años en la carretera, en habitaciones de hotel y en mi oficina en París. Unas cuantas las rescatamos del final de las sesiones de 'Soul surfing', pero la gran mayoría vienen de un nuevo mundo destinado únicamente a este álbum. Elegí hacer un doble álbum por la influencia que discos dobles como 'Blonde on blonde', 'Exile on Main Street' y 'The white album' tuvieron en mi propia concepción artística. Estos álbumes eran como enormes cuadros o largas novelas y, para mis adentros, yo sabía que éste era mi momento para este tipo de expresión. Tenía las canciones, la banda y, lo más importante, la energía. La mayor parte del álbum se grabó en tres o cuatro semanas. Tuvimos dos semanas intensivas en las que Ernie Brooks y Kenny Margolis vinieron a Le Havre e hicimos casi todas las partes básicas, incluyendo las voces. Después Cindy Bullens vino durante unos días para hacer esos preciosos coros y a continuación lo mezclamos y masterizamos. El trabajo fue siempre muy intenso porque sabía que tenía que grabar rápido o mi energía se agotaría. A veces grabábamos cuatro o cinco canciones en un día, después dormía durante diez horas y la mañana siguiente terminaba algunas letras y volvíamos a grabar. Hubo momentos de gran duda, pero nunca dejamos de avanzar. Realmente fue como si todas estas guitarras estuvieran en mitad de una tormenta de creatividad, como dice el título”.

-- Tu producción a lo largo del 2003 ha sido bien amplia. En España apareció la reedición de “Murph the surf”, se puso a la venta el directo que tenías comercializado únicamente en Internet (“Last of the rock stars… and me and you”), has lanzado “Strings of the storm” y has publicado ese “Vintage series vol 1” que, aquí, también se puede comprar sólo en Internet. Quisiera saber si controlas directamente todo el proceso de edición y comercialización de tu obra y, de ser así, por qué has tomado esas decisiones en este año.

-- “Sí, estoy en control directo. Por supuesto, recibo un montón de ayuda de Olivier Durand y Jorge Otero, pero la visión final es la mía, porque lo que sale al mercado tiene mi nombre puesto y tengo que vivir con ello. Además, después de treinta años de estar en la carretera y en el estudio, sentía que era el momento de hacer algo para mi propio 'museo' del rock 'n roll y para documentar mi viaje musical y poético. De eso es de lo que se trata el proyecto de 'Vintage series'. Y, sinceramente, creo que mis conciertos significan para mí ahora más que nunca, así que quiero documentar tantas noches especiales como pueda, como en 'Last of the rock stars". Tuve una mala época en los '80 y creo que ahora me estoy poniendo al día”.

-- En una entrevista que publicamos hace uno o dos años comentabas que, quizás, el futuro de tu obra era surgir con fluidez y aparecer periódicamente en Internet sin necesidad de esperar a grabar un disco. ¿Has tomado ya una decisión en ese aspecto?

-- “Oí que Rubén Blades está ofreciendo su música gratuitamente en Internet y simplemente pide a la gente que envíen lo que se puedan permitir. Es una idea maravillosa y me gustaría probarla algún día. Cuando ves que los mejores asientos en los grandes conciertos se venden por cientos de dólares te preguntas quién los está comprando: reyes y reinas del capitalismo. ¿Es de eso de lo que va el rock n' roll? ¡No lo creo!”

-- En tu página web tienes canciones inéditas que se pueden descargar…

-- “Sigo bajando a la oscura mina de mi pasado para buscar más oro para los fans. Espero que, en realidad, no sean simples baratijas”.

-- En esta ocasión no he conseguido ver tus letras en castellano. ¿Puedes decirme cuáles son las temáticas principales que abordas en las nuevas canciones?

-- “Amor, soledad, esperanza renovada, ilusiones destruidas… Creo que he tenido mucho éxito porque alguien definió una vez el éxito como ir de fracaso en frac, con optimismo y alegría. Por supuesto, eso sería exagerar mi caso, pero a veces, cuando miras los millones de CDs que venden artistas que en unos años desaparecen, te podrías preguntar por qué sigo en esto. Realmente se trata de una cuestión de creencia y fe: mi creencia en los poderes de la música para renovar tu vida y mi fe en los fans, en darles lo mejor que pueda para que ellos también me devuelvan lo mejor. Y, de momento, está funcionando... Cuando haces un álbum de veintitrés canciones es difícil generalizar sobre lo que tratan. Cada una es diferente y todas ellas son yo”.

-- Algunas de ellas tienen los títulos en francés. ¿Por qué?

-- “Porque vivo en París y me encanta el sonido del francés, aunque he decidido no cantar en francés todavía. 'La belle dame sans merci' era el título de un poema de John Keats que también estaba escrito en inglés. Y 'Le future' es una broma porque es una mezcla del pronombre y nombre masculino y femenino. Admiro a los franceses por su arrogancia, a la cara de un mundo cambiante que decide ignorar la mayoría de la cultura francesa. Creo que tienen un par de 'pelotas culturales', y yo también”.

-- Veo que vas a volver a tocar a España en noviembre, lo que hace que, en este año, vuelvas a aparecer por aquí un par de veces. ¿Cuán importante es para ti el público español? Parece que no es suficiente como para convertirte en estrella pero que te sigue siendo enormemente fiel…

-- “Es muy importante. Como la tierra roja de España, son la sangre de mi público. Me encanta la energía que me dan en los conciertos, su sentido del ritmo rara vez es malo y les gusta quedarse despiertos hasta tarde y recorrer las calles llenas de gente, como a mí. Desde 1982, cuando toqué por primera vez en España, me han apoyado durante los buenos y malos tiempos. Les debo mucho y siempre me entrego a fondo cuando estoy en un escenario en España”.

-- Cuéntame las diferencias entre el público español y el del resto de Europa.

-- “Creo que los españoles reaccionan de una forma más física que los franceses o los alemanes, que tienden a analizar las letras más que a sentir la música. Y creo que el público español aprecia de verdad la guitarra. Después de todo… ¡la inventaron ellos! Probablemente, el invento más importante (para mí) después de la rueda. Tal vez los españoles inventaran también la rueda...”

-- La última vez que estuviste por aquí coincidiste con Bruce Springsteen y creo que estuviste de invitado en el concierto de Madrid. De hecho, se comentaba la posibilidad de que él apareciera posteriormente en alguno de tus shows. ¿Cuál es tu relación actual con Bruce? ¿Os veis con frecuencia? ¿Habéis hablado alguna vez de hacer algo juntos?

-- “Bruce, principalmente, es mi amigo y un artista al que admiro inmensamente. Además, tenemos la misma edad, así que siempre puedo usarle como medida para saber qué tal me va. Cuando está en Europa nos vemos casi siempre en París, y de vez en cuando voy a visitarle a su granja de Nueva Jersey. Hicimos un dúo, 'Everything I do (leads me back to you)', en mi álbum 'Selling the gold' y me encantaría hacer algo más con él, especialmente escribir algo juntos y que él tocase la guitarra: es un gran guitarrista”.

-- Los conciertos que ofreciste en Madrid se planteaban como un homenaje o recuerdo a “Aquashow”, el que fuera tu primer disco. De aquel lanzamiento hace ya treinta años. ¿Cómo recuerdas ahora aquellos tiempos en los que eras un debutante?

-- “Me recuerdo joven, asustado y hambriento, aunque a veces tomé las cosas equivocadas para llenar mi hambre. Nunca hubiera podido imaginar dónde iba a acabar hoy. Creo que mi nivel de fama es el mejor posible en este loco culto a la celebridad en el que vivimos. Me encantan mis fans y nunca me molestan; simplemente, me saludan por la calle. Sabía que estaba iniciando un viaje que cambiaría mi vida cuando grabé 'Aquashow'. 'Aquashow' empieza con la primera letra del alfabeto y el agua es de donde proviene toda la vida...”

 -- Echando la vista atrás… ¿hay algo importante de lo que arrepentirse en relación con tu carrera?

-- “Me arrepiento de haber cancelado algunas giras en los '70 porque no me gustaba mi banda. Debería haber puesto más énfasis en escribir canciones y tocarlas y menos en el negocio de la música. En aquellos primeros tiempos me sentía como si todo el mundo me estuviera robando todo, así que tenía que conservar lo que pudiera. Pero si todo eso me llevó hasta donde estoy hoy… ¿cómo podría quejarme?”

-- ¿Serías capaz de hacer una valoración de tu obra ahora que la puedes ver dentro de un contexto? ¿Cuáles son los discos de los que te sientes más satisfecho, tanto por el resultado como por la repercusión obtenida?

-- “Es difícil decirlo. Me gustan 'Aquashow', 'Night lights', partes de 'Just a story from America', '12', partes de 'Selling the gold', y estoy muy contento con los últimos cuatro álbumes: 'April', 'Rainy season', 'Soul surfing' y 'Strings of the storm'. Creo que estoy en mi renacimiento. Como todos los artistas, he sido falso en algo de mi trabajo y he perdido mi identidad en algún momento u otro, pero ahora puedo mirar atrás y ver que, incluso cuando llevaba una máscara, era yo el que estaba debajo. Creo que lo he hecho lo mejor que he podido de una forma muy no-comercial para continuar la difusa línea de poesía, letras, música y películas que han dado forma a mi vida. Como dice Leonard Cohen: 'he intentado, a mi manera, ser libre'“.

-- ¿Tú dirías que, en “Strings of the storm” se nota el peso de la edad, de la madurez, de una carrera larga?

-- “No podría haber hecho este álbum hace treinta años. No hubiera sabido dar libertad y hacer fluir mi música y mis letras y confiar en quienes me rodean y animarles a darlo todo”.

-- ¿Cómo elegiste las dos versiones que aparecen en el disco?

-- “Siempre me ha gustado Neil Young y creo que la conexión entre nosotros es obvia. 'The banks of the Ohio' vino de la 'Harry Smith anthology of american folk songs', que redescubrí el año pasado cuando ofrecí un concierto de canciones tradicionales en el Pompidou Center en París. Y, además, estuve a punto de grabar 'You shook me all night long' de AC/DC...”

-- He leído que “Cafe notes”, una novela que nos llevas anunciando durante bastante tiempo, apareció publicada en Francia. ¿Puedes contarme de qué va el libro y si tienes alguna idea sobre su publicación en España?

-- “Es una serie de relatos cortos y observaciones que escribí en cafés por toda Europa y Estados Unidos. La mayoría de las historias tienen lugar en varios cafés, algunos famosos y otros no. Es un libro de viajes ficticio desde la perspectiva de un músico, pero solamente una historia trata sobre un músico. Creo que sólo los músicos viajan de esa forma que les permite tener tiempo para apreciar el lugar en el que están y escribir acerca de ello. Respecto a España, estamos buscando una editorial. ¿Alguna sugerencia?”

-- Estaría bien. La última vez que te entrevistamos hablabas también de “Poetic justice”. ¿Cómo va ese proyecto?

-- “Espero que 'Poetic justice' se publique en Francia la próxima primavera. Es un western acerca de un sangriento asesino a sangre fría al que le gusta la poesía de sangre caliente. Y una figura clave es Walt Whitman. Podría ser una gran película”.

-- Antes hablabas un poco sobre las “Vintage series”. ¿Cuál es el proyecto completo?

-- “Es un proyecto en evolución y saldrán nuevos números cada pocos meses. Los volúmenes 2 y 3 se van a publicar enseguida y probablemente haga otro más de los '70. Después continuaremos hacia los '80. Si mis proyecciones son correctas, sacaré las maquetas de 'Strings of the storm' como el 'Vintage nº 57' en el año 2025”.

-- OK. Estamos en el final.

-- “Precisamente, la única cosa que falta es el final de la historia, pero el rock n' roll no acabará nunca. Puede ir al underground y puede ser comercializado de forma innombrable y puede ser impersonado, pero el fantasma de Elvis y Lennon planea sobre todos nosotros y nos mantiene a salvo. Tal vez yo no sea un 'perro de caza' o un 'héroe de la clase trabajadora', pero soy 'la última de las estrellas de rock'... al menos por un rato”.

-- Ya dura.

E.P.

Elliott Murphy. “Strings of the storm”. Dusty Roses

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