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The Donnas. Mayo de 2003

Liftings y estiramientos

Dos de las cuatro componentes de The Donnas me están esperando en una aséptica sala de la compañía discográfica. Están de buen año ambas y, para mantener ese tipo, una de ellas zampa galletitas del Príncipe. Su aspecto es típico yanki al cien por cien. Para verlo, asómate a la portada de su nuevo trabajo, “Spend the night”, una carátula donde las niñas lucen de tópicas adolescentes que duermen por primera vez fuera de su casa y se fuman un pitillo a escondidas. Es su primer trabajo para una compañía grande, Atlantic, el quinto de su carrera, y con eso iniciamos el encuentro. “Imagino que notamos que estamos en un sello grande porque hay más trabajo, las rondas de promoción son mayores, viajamos en autobús con aire acondicionado y los hoteles no son cuchitriles… En Epithap nos dábamos unas palizas bestiales con lo de las promociones. Ahora todo está coordinado: tú vienes aquí a verme a mí”.

El contenido del disco es de rabioso sabor bubble rock y las canciones son golosinas en un envoltorio punk, todo ello repleto de una copiosa distorsión rosa y punkarra. En las letras (y, como digo, en la música) cantan a la rebeldía juvenil, al inconformismo de acné, a la pataleta macarra… un camino lírico que, desde que empezaron con catorce años, siguen a pies juntillas: “sabemos que, para un grupo femenino, cantar siempre a la juventud es algo… es algo más difícil que para grupos como Aerosmith, Stones o Scorpions. La edad es algo complicado para las mujeres; parece que nos castiga más el tiempo. Con sesenta años no luciremos igual que esa gente que te digo. Nosotras nos cuidamos y damos mucha caña, por lo que esperamos durar años con pintas como para poder estar sobre un escenario. Sino, pues liftings y estiramientos, ¿no?” Con o sin esas operaciones estéticas, las pintas de The Donnas sobre un escenario y su barreno sónico han gustado en la vieja Europa, que, año sí año no, gusta de contratarlas para que visiten los clubs más rockeros de las ciudades más animosas: “me gusta todo: la comida, los edificios… Las calles tienen historia, algo que no tenemos en EE.UU. Cuando rulamos por la carretera vemos castillos y hemos llegado a ver calzadas empedradas, cosa que nos hace sentirnos como en una tierra encantada por mucho que seamos de EE.UU. y nos guste nuestra tierra. En Barcelona flipamos: esas construcciones nos emocionaron verdaderamente; es un cuento de hadas. España es, definitivamente, nuestro país favorito de Europa; la gente se preocupa por vivir, come cosas ricas, preparadas, repara en mirar lo que le rodea… la gente aprecia donde vive. La cultura mediterránea me gusta en general: las comidas copiosas, el carácter, el relax…”. De modo que me quedo de una sola pieza al comprobar que no me hablan de drogas y alcohol, de vida rockera. Ellas, The Donnas, las veinteañeras rebeldes que quieren consumir la noche: “bueno: también hay chicos muy guapos. Creo que los castillos también son rock and roll. Ver la cultura de un sitio donde la hay, los museos, es rock and roll. Apreciar todo eso es valorar tu trabajo; no vas a estar metido en un cuchitril todo el día sin saber realmente dónde andas”.

En “Spend the night”, el nuevo disco de las Donnas, ha colaborado Hellacopters, un grupo al que admiran, haciendo unos coros: “los conocimos en Estocolmo. Tocaban y pasamos al camerino, departimos un rato y nos parecieron muy majos. Nos invitaron a pasarnos por otro bolo, pero estábamos metidas en la grabación y fue imposible”. Las chicas reconocen entre sus favoritos a AC/DC, Dictators o Led Zeppellin, gente a la que aún no han conocido personalmente. “Nos tocó hacer unos conciertos con Alice Cooper, de teloneras suyas. Siempre nos ha gustado Alice, sobre todo en sus primeros trabajos. La verdad es que todo fue excitante, pero lo que es realmente excitante es tocar porque Alice no trata con el grupo que le acompaña; no hay contacto con él hasta el final de la gira y aquello era un tanto chungo. Nos moríamos de ganas de conocerle y tocábamos cada noche en el mismo escenario. No sucedió hasta el final: se nos presentó y… bien. El público de Alice va a verle a él, de modo que no creo que el de aquellas actuaciones nos hiciese demasiado caso. Lo mismo el año que viene hacemos una gira con Cinderella. También coincidimos con Iggy en el Reading, pero, al ser tantas bandas, no cuenta, no tratas con nadie en verdad”.

Kike Buitre

Donnas. “Spend the night”. Atlantic