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Reincidentes Divino Aqualung. 24 de enero de 2003 Es evidente que los sevillanos tienen un tirón considerable que se ha ido incrementando según han ido demostrando su apuesta comunicativa a través de los directos. Tal vez por eso, y porque hacía tiempo que no pisaban Madrid, decidieron ofrecer otros dos conciertos en la capital, aunque el primero de ellos, al cual acudimos, no presentara una entrada espectacular. Los “Reinci” abrieron muy acelerados, con ganas de animar al personal y enganchar con algunos temas nuevos de los que todavía queda por ver cuáles serán los clásicos que pasarán la criba para sus sucesivas giras. Iniciaron con “¡Ay! Dolores”, el tema más elaborado y comercial de toda su carrera, y, tras esta apertura, se sucedió un torrente de manifiestos en forma de canciones, en buena parte serias, aunque no faltó momento para el desparrame con otras más divertidas. La comunicación entre actos no es que fuera demasiado amplia, pues es algo que no lleva muy bien Fernando Madina, pero sí tuvieron algún momento de dedicación para agradecer una vez más la presencia de sus incondicionales y lanzar sus plegarias sociales. Madina nos sorprendió haciendo un show en el que no soltó el bajo ni se despojó de la camiseta de su querido Betis. La banda cedió el escenario al público que quiso celebrarlo subiéndose en él y, como siempre, esperando el respeto de los asistentes hacia los músicos, algo que en alguna ocasión no se cumplió del todo, tal vez por la adrenalina que se le dispara a uno cuando escucha temas imposibles de sacar de un repertorio tan extenso: “Vicio”, “No somos nada” o “Jartos daguantá”… Estos momentos de celebración no fueron los únicos, pues cortes de su reciente “Cosas de este mundo”, como “Mi generación”, “Revolución” o “Latinoamérica”, tienen una línea sonora que te incitan a mover los pies y a tararearlos. Pero también hubo momentos para observar al grupo, sin más, en temas menos celebrados e incluso para sentir algo especial, como cuando hicieron “Un pueblo” en castellano y en euskera. Una vez más, los “Reinci”, dando lo que todos esperaban. Raúl García
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