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Soziedad Alkohólika presenta nuevo álbum mientras sufre el ataque mediático de la derecha. Julio de 2003

Tiempos oscuros, ideas claras

La entrevista promocional con Sociedad Alkohólika se desarrolla en las oficinas madrileñas del sello Locomotive, algo que, de primeras, puede llamar la atención dado que, hasta ahora, los últimos lanzamientos del quinteto gasteiztarra habían aparecido en su propio sello Mil A Gritos.

Sin embargo, los tiempos cambian y el lógico afán del grupo por seguir creciendo y seguir ampliando público les ha obligado a buscar un sello con mayor proyección: “queríamos ver qué pasa si sacamos nuestros discos fuera. Mil A Gritos somos un sello pequeño y humilde: no tenemos capacidad de relacionarnos, de distribuir internacionalmente. Ninguno de nuestros está editado fuera y queríamos probar, porque demanda hay. Queremos que la gente tenga capacidad para pillar el disco y por eso lo intentamos con Locomotive, que eso lo tienen controlado, sobre todo en Europa. Queremos salir por ahí; llevamos catorce años y estamos hasta el culo de tocar siempre por aquí. Queremos probar otros públicos y otros rollos. Intentarlo, al menos, vale para motivarnos a nosotros mismos”. Loable y comprensible punto de vista para una banda que se tiene ya trilladas las carreteras peninsulares, que son todo un santo y seña de identidad del metal estatal contestatario y cuyo nuevo trabajo, “Tiempos oscuros”, no hace sino reconfirmarlos en esa posición.

Jimmy (guitarra) y Juan (voz) llevan la voz cantante en la entrevista, superponiendo alternativamente cada respuesta. “Mil A Gritos ya no puede hacer producciones como las de antes; no es operativo”, continúan explicando cuando se les inquiere por la labor que ejercía su sello como lanzadera de pequeños nuevos grupos locales. “Es que se venden cuatro discos; no tenemos capacidad. Ahora nosotros ponemos el sello, el depósito legal, pero los grupos se hacen las autoproducciones. El catálogo que tenemos se sigue moviendo, pero las distribuidoras apenas compran discos; nadie se arriesga y un sello tan pequeño como el nuestro no puede empeñarse ni hacer grandes inversiones. Y ahí se quedan grupos, como Obligaciones, que nos encantan y nos parecen de mucha calidad, pero es que apenas nos compran cien discos…”.

Desde luego, la cacareada crisis de la industria discográfica parece que no afecta sólo a los grandes holdings multinacionales y a los artistas multivendedores, aunque, buscando culpables o posibles causas, los miembros de S.A. no se amparan en el demonizado “top manta”, sino en la esencia más cotidiana de la técnica digital, el ordenador casero: “Está claro que ahora se compran menos discos; no sé si es por la piratería o más bien por los ordenadores. No hay la cultura de antes: ibas a la tienda y mirabas y probabas cosas. Ahora, para comprarte un disco, tienes que tener al menos siete referencias cojonudas. Antes interesaba descubrir; comprabas discos sólo por la portada, te arriesgabas. Ahora te enchufas a Internet y te lo bajas, y, como todo el mundo tiene ordenador, se lo graban de unos a otros. La peña tiene veinte discos originales y doscientos grabados. Nuestro problema no es el top manta, sino que la gente se hace una copia en el ordenador y tiene la misma calidad que el original. La gente tiene menos escrúpulos; no lo piensa, es algo natural. Para qué comprarlo si lo tiene un amigo. Antes la cosa era tener un original: si te gustaba un disco no podías comparar tener una cinta grabada con tener el propio disco en vinilo. Ahora es que ya da lo mismo; hay peña que lo hace por deporte. Para los grupos grandes no está mal porque así se difunde la música. Nosotros sabemos que de este disco se venderá menos, pero de los discos sacas cuatro pesetas y sabemos que se difundirá más que el anterior: si lo compran treinta mil lo tienen grabado trescientos mil. Claro, que si eres un grupo que empieza, ante tanto disco, nadie lo va a escuchar y nadie le va hacer la promoción”.

Tiempos oscuros

Aparcando el tema del nubado panorama de la pequeña industria del disco nos centramos en “Tiempos oscuros”, el nuevo trabajo de la banda, que ha tardado unos cuantos meses más de lo habitual en gestarse pero que se ha hecho desde la naturalidad y la tranquilidad del que sabe lo que hace y no tiene premura en demostrarlo. “Hemos grabado cuando hemos tenido canciones. Normalmente nuestro ritmo era de un disco cada dos años, pero este año hemos andado más tranquilos, ya que todos hemos andado haciendo otras cositas por ahí. El disco ha salido, simplemente, cuando nos hemos sentido con ganas y nos hemos puesto a ello. Cuando han empezado a salir las canciones ha sido de un año para acá. Mientras hemos tocado y hemos hecho cosas. No se trataba de forzar la maquina”. El resultado ha sido otro uniformado decálogo de ritmos agresivos hechos con madura y precisa sobriedad, tan reconocible en su esencia como imponente de presencia. La banda, como es lógico, matiza con respecto a trabajos anteriores: “en este disco hemos explotado más la vena rockerilla. Nada premeditado: hay canciones más rápidas, como a los principios, estilo Slayer, y alguna más estrictamente hardcore. No hay tanta mezcla como en el disco anterior, pero tampoco hemos premeditado nada. El disco es, simplemente, más rockero que otros: los hardcores son más hardcores, las metaleras más metaleras. Hay de todo, como siempre, pero sin buscar la mezcla. Ha salido así”, recalcan los autores haciendo hincapié especial en destacar esa nada forzada naturalidad con la que abordan las canciones: “no nos planteamos nada al componer. Nuestra música nos sale de manera natural. Nosotros hacemos canciones y, si nos emociona y nos mola, nos vale: no nos planteamos más. Supongo que todo lo que hemos oído, que es mucho, es lo que nos influye. Oímos mas cosas y nos influyen más cosas, pero tocamos prácticamente igual. Puede parecer más de lo mismo, pero en el fondo siempre le sacas diferentes vertientes o cosas; pasa el tiempo y te quitas prejuicios. Oímos de todo”.

En cuanto al contenido lírico del álbum, el oyente ya puede hacerse idea, tratándose de quien se trata, de lo que se va a encontrar: una tremenda mueca de disgusto ante los tiempos que nos toca vivir en títulos tan esclarecedores como “Stop criminalización” o “Terrorismo patronal”, sentimientos resumidos todos de alguna manera en el propio título del disco (y de una de las canciones). “Los tiempos están mucho más oscuros, sobre todo desde que aquí está Aznar y desde que Bush está en Estados Unidos. Los dos, con la misma excusa de acabar con el terrorismo, están coartando la libertad de muchas personas y aprovechan ese mismo terrorismo para criminalizar ideas y organizaciones. Se palpa un poco el auge del fascismo en toda Europa y la gente parece que no se da cuenta. Volvemos atrás de lo que se había conseguido. Se está oscureciendo el tiempo y se quieren resucitar viejos fantasmas: el fantasma del fascismo, el espíritu de Franco… No es que todo el disco vaya por ahí, pero es cierto que nosotros hemos visto siempre las cosas bastante negras”, comenta Juan en un pensamiento que es tristemente constatable a nada que se observe el actual panorama histórico y social y sin necesidad de tener un ojo excesivamente crítico. De entre las letras del disco hay dos canciones que llevan la firma de Charles Bukouswki (“A solas con el mundo”) y Sako Huesos (“Inhumano”): “Bukowski es un tío que estaba bastante relacionado con la Sociedad Alkohólika. Estaba leyendo el libro de Bukowski en el hotel por la noche; no es que lea la de dios, pero últimamente me obligo. De Bukowski sí que tenía un par de libros en casa. Uno es de poesías; su poesía es muy descarnada. Esa poesía en concreto, ‘Alone with everybody’, estaba guapa para hacer una letra: conecta con mi sentimiento, me siento identificado y es distinto al tipo de letras que solemos hacer nosotros. Le da un toque. En cuanto a ‘Inhumano’… resulta que Sako Huesos fue miembro del grupo y es colega. Por eso le pedí algo, porque andaba algo jodido de letras. Me pasó algunas y ésa, en concreto, nos pareció que era la que colaba más”.

En otro ámbito de cosas hablamos del vídeo “Piedra contra tijera”, el primero extraído del nuevo disco, que muestra una idea simple pero efectiva: una sola localización donde lo que manda es el montaje a posteriori, basado en la repetición de bucles y bucles de los miembros tocando. “Para el vídeo de ‘Piedra contra tijera’ pensamos en Marc Lozano, un chaval de Barcelona que hasta ahora había hecho cosas con grupos de pop como los Planetas, Nosotrash o Australian Blonde. A nosotros nos gustaban mucho sus vídeos, su estética. Al tío le encantó trabajar con nosotros; le permitía cambiar sus propias referencias, cambiar su registro para no encasillarse sólo en un tipo de artistas. El montaje ha sido original y dinámico, es un vídeo majo”.

Del Olmo y Ussía

Finalmente resulta inevitable preguntar a la banda por uno de los últimos quebraderos de cabeza que les ha tocado vivir: el ataque mediático sufrido por parte de tipos de corte casposo y reaccionario como Luis de Olmo --hace un año—y, recientemente, el deleznable Alfonso Ussía, quienes, con la acusación de proetarras a la cabeza (entre otras descabelladas lindezas), han conseguido que la banda haya tenido que dar más de una explicación, y alguna suspensión, a la hora de poder tocar en determinadas salas y en determinados festivales de algunas ciudades. “Todo esto nos ha descolocado. Ellos han sacado sus propias interpretaciones de unas letras cuya idea original no iba precisamente con esa interpretación. Ante eso sólo puedes defenderte, decir que están equivocados y que no hemos cometido ningún delito. Y ningún político ni ningún alcalde tienen derecho a que no nos expresemos libremente. Creo que, como somos vascos y tenemos algunas letras que no les gustan, rollo de policía y así, pues te meten en el saco. Ya hay listas negras de ayuntamientos con grupos cuyo mensaje es incómodo para los intereses de la derecha sobre todo. Con nosotros lo tienen fácil porque tenemos letras bastante explícitas y bastante salvajes. Nos ha tocado pagar el pato”. Pese a todo, la banda se mantiene viva, activa y muy en forma, y no puede evitar poner una malévola sonrisa cuando piensa que su mensaje ha podido crear más de un escozor en determinados oídos: “que nuestras letras jodan a los fascistas es nuestro objetivo. En ese sentido sabemos que hacemos bien las cosas, que estamos en el buen camino. Me alegra que a ese tío, Ussía, nuestras letras le molesten, le recochineen, y se coma los hígados. Aunque me molesta que no nos dejen expresarnos libremente, que no podamos actuar en la misma igualdad de condiciones que cualquier otro grupo. La gente tiene que tener el mismo derecho y la misma facilidad para vernos que quien va a ver Monserrat Caballé”.

Kike Babas & Kike Turrón

Soziedad Alkohólika. “Tiempos oscuros”. Locomotive

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