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Skalariak, la banda más representativa del ska navarro vuelve a grabar. Julio de 2003 Hay que salir del ghetto
No se habla aquí del ska de saltos y calimocho. No es el ska punkie que parece funcionar tan bien en nuestros festivales y salas de conciertos. Lo de Skalariak contrasta por su apariencia elegante, mestiza, bien realizada. A lo largo de sus cuatro discos han planteado y defendido una propuesta que huye de lo convencional, de lo pachanguero, y que impone, desde su raíz, una propuesta reflexiva y con carácter duradero. Nada de música de temporada o de mítines con vientos. Lo suyo aporta criterio y gusto, algo que se va reforzando en cada una de sus entregas y que no entra, en ningún momento, en combate con cualquier otro tipo de acercamiento al género. Su primer álbum, allá por el 97, llevaba como título el nombre de la banda. Ellos lo consideran, a estas alturas, como una presentación del proyecto. Dos años después llegaría “Klub ska” y, con él, el aporte conceptual que Skalariak incluye en todas sus obras. En el álbum, tanto con la música como con los textos, se “creaba un espacio solidario, un klub. Pero no pretendía ser un club elitista ni mostrarnos encerrados con respecto a los demás. Es por eso que, dos años después, hicimos ‘En la kalle’. En aquel álbum nos mostrábamos como lo que somos. Y no somos ni héroes ni bandidos”. Tras aquellos tres álbumes llega ahora “Radio ghetto”, un disco que ahonda en la temática conceptual pero que gira a la izquierda involucrándose más en el terreno social. “Queríamos extender ese concepto de kalle dado que, actualmente, se puede decir que vivimos en ghettos”. El ghetto, como figura de referencia, domina la nueva obra del sexteto (Juantxo y Peio Skalari, Javier Etxeberría, Luisillo Kalandraka, Mario Memola e Hiart Leiza), pero desde un punto de vista cuyo análisis se destila a lo largo de los surcos de este nuevo CD. “No nos gustaría vivir en él y, de hecho, hay que luchar contra él. El ghetto es un suburbio mental del que tenemos que salir hablando, dialogando, comunicándonos… Las letras tienen esa temática, pero no es un tema único a tratar. Los textos de nuestras canciones se inspiran en la realidad social que vemos”. El nuevo trabajo de los navarros se entronca, directamente, con el defecto de la incomunicación y con la desinformación. Tiene, según ellos, “un mensaje más palpable que los discos anteriores”, pero no por ello se contenta con quedar como una mera obra discográfica. Eso no sería propio de Skalariak. Cuando el grupo lanzó “Klub ska” realizaba habitualmente sus actuaciones redecorando el local donde tocaran y dándole un aire de club propio de los años 60. Luego, con “En la kalle”, no se cortaron y, en determinadas ocasiones, sus conciertos se hacían en las vías públicas a fin de dar sentido a lo que su música exponía. Ahora, con “Radio ghetto”, la gente de Skalariak quiere poner su granito de arena en la lucha contra la incomunicación y, en base a ello, ha montado su propia radio en Internet. “Es darle la vuelta a la tortilla. Ante la incomunicación nosotros contestamos creando un medio de comunicación, radioghetto.com. Tiene un tobogán de música temática y programas especiales realizados en directo. Cada miembro del grupo hará uno una vez a la semana y de vez en cuando retransmitirá nuestros conciertos. El primero de ellos será el que realicemos en Iruña el próximo 6 de junio”. Se trata, de algún modo, de predicar con el ejemplo. Juantxo y Peio son los miembros de la banda que asumen enfrentarse ante la prensa. Y lo hacen teniendo entre ceja y ceja el porqué de su nuevo disco mucho antes que sus resultados estéticos. “Nos han obligado a vivir en un ghetto y no sabemos comunicarnos. Hemos creado nuestro mensaje de unión de ghettos. Tenemos ganas de transmitir: comuniquémonos, saquemos la verdad, hablemos…”, dicen. Y, si de hablar se trata, bueno será que enfoquemos la conversación hacia el último disco del combo y hacia su importancia dentro del ambiente del ska de nuestra tierra. “Esperemos que algún día esta música llegue al gran público. En Europa el ska ha crecido mucho y aquí se está dejando de considerar únicamente ese ska festivo que es el que más repercusión ha tenido hasta ahora. Nosotros sacamos la esencia de los 60s jamaicanos, pero lo mezclamos con ritmos de hoy en día, desde el funk al flamenco. Nos sale así”, comentan haciendo alusión a lo que, en su entorno cercano, se ha dado en llamar “el sonido skalari”: “Es un sonido propio que va cambiando. Ahora se mezcla con otras cosas que, en principio, no tocábamos, pero lo hace a partir de una evolución natural. Siempre hemos mezclado idiomas y ritmos. En la ‘Sarrea’, por ejemplo, llegamos a meter hasta cinco lenguas en una canción. Eso viene dado porque conocemos a más gente y procuramos aprender de su lenguaje y su cultura. El ska nació como una especie de mestizaje: r’n’b, calypso, jazz… Luego, en Gran Bretaña, se uniría hasta con el punk”. La “Sarrea” es una pieza consustancial con los álbumes de Skalariak, una especie de introducción que ilustra al oyente por dónde irán los tiros de lo que venga a continuación. Del mismo modo que “Skalariak” incluía una “Sarrea” y que los posteriores álbumes del grupo han tenido la suya, en “Radio ghetto” aparece la “Sarrea IV”. Las novedades más llamativas dentro de la última obra de los navarros pasan por una mayor apertura en el terreno de la fusión y por un trabajo más cuidado en el plano de las letras. Sobre lo primero, Juantxo señala que “antes no habíamos hecho una alusión al flamenco como la que hacemos aquí. También tenemos algo medio funkie, que antes no habíamos realizado. Intentamos no repetirnos porque el ska tiene una gama muy amplia de matices y muchas vertientes diferentes. Gracias a ellas es fácil mezclar y que el resultado quede con gusto. Podríamos decir que este álbum es una amalgama más indefinible que nuestros trabajos anteriores y eso viene dado porque hemos asumido más influencias en nuestra música”. Sobre las letras, los Skalari apuntan que “se ha trabajado en ellas tanto como en la música y eso ha traído consigo nuestro álbum más poético. Hemos profundizado en ese asunto y aceptamos que hemos tenido influencias de varios poetas. Nos gusta leer y queríamos conseguir que las letras tuvieran entidad propia aparte de la música”. Si bien el mensaje de las mismas varía en torno a muchas temáticas, la mayoría de ellas van a parar a situaciones insostenibles que no existirían si nuestra capacidad individual no fuera anulada. Ello apunta, como ya ha quedado expresado, a la necesidad de comunicarnos entre nosotros mismos, de enriquecernos con nuestras propias ideas sin dejar que nuestra mente termine asumiendo como natural los desvaríos bárbaros que se realizan a nuestro alrededor. “Con tanto cable y con tanto Internet muchas veces nos creemos que estamos interconectados con todo el mundo y que tenemos acceso a la información de primera mano. Pero no es así. Crees que sabes todo lo que pasa en China y, sin embargo, no tienes ni idea de lo que ocurre en tu propio barrio”. El crecer dentro de un ambiente tan minoritario como el del ska es algo que la gente de Skalariak toma como otra parte de su evolución natural. Es por ello por lo que, lejos de cerrarse dentro de un círculo cerrado, los de Iruña decidieron, en cuanto les fue posible, lanzarse a la carretera y buscar el público allá donde éste estaba. “Es una música que tiene importancia en otros países. En Europa, por ejemplo, se escucha mucho y hasta vemos nuestros discos en los sitios en los que actuamos. Varias veces hemos girado por Europa e, incluso, una vez fuimos a México. ‘Radio ghetto’ se comercializará en Suiza, Austria, Alemania e Italia, países que pensamos abordar en directo a lo largo de este año. De momento, realizaremos una gira por Suiza y Francia y, a finales de año, también iremos a Alemania y Austria. Es posible que, como novedad, actuemos en Irlanda después del verano”, dicen los miembros de Skalariak. Respecto al ambiente más cercano, comentan que “aquí nunca ha sido una música comercial y Navarra, además, es bastante heavy, con lo que somos una especie de bichos raros dentro de aquel ambiente. Pero lo cierto es que tenemos mucho público y que siempre ha habido una conexión y un circuito que ha permitido a los grupos que hacemos este tipo de música seguir avanzando. Antes nuestro medio de comunicación e información era el fanzine y ahora es Internet. Siempre ha habido contacto, tanto con los grupos que hacen ska como con los colectivos que lo apoyan”. Otra de las decisiones que ha abordado la banda con vistas a crecer ha sido el cambiar de compañía discográfica. Si bien hasta ahora la discografía de Skalariak dependía del sello navarro Gor, el nuevo álbum ha sido realizado bajo el amparo de Boa. “Ese cambio también es fruto de una evolución natural. Queríamos cambiar para no anquilosarnos, ya que entendemos que los cambios siempre son buenos, motivan. La relación que mantenemos con la gente de Gor es excelente, pero queríamos abrirnos y llegar a algo más”. Lamentablemente, donde no se notará ese crecimiento será en la participación de Skalariak dentro de los festivales veraniegos. Según ellos, “el ska tiene poca cabida en los festivales porque los promotores no suelen incluirlo en los carteles. Sí hay algún que otro festival específicamente del género, pero están bastante limitados”. De momento, el grupo está presentando su nuevo material con tres conciertos especiales que atenderán a su público de Madrid, Barcelona e Iruña. Los dos primeros ya se habrán celebrado cuando leas esto, pero aún queda pendiente el de Iruña, el próximo 6 de junio, y ya sabes que, si lo deseas, lo puedes escuchar en directo por radioghetto.com. El grupo anuncia sorpresas, invitados y una duración del set más larga que la habitual. Quedan ya pocas cosas por aclarar alrededor de “Radio ghetto”, pero no nos gustaría que ninguna de ellas se quedara en el tintero. Por ejemplo: al hablar de los invitados que aparecen en el álbum, tanto Peio como Juantxo hacen alusión al hecho de que son “invitados familiares”, ya que la mayoría de ellos son los mismos músicos que les acompañan en sus conciertos. Como apariciones especiales surgen las del saxofonista Iñaki Rodríguez (“muy conocido en el ambiente de Iruña”) y la de Jimi, miembro de Eskorzo y habitual amigo de estos navarros. Más importante parece, a priori, el asunto de la producción del álbum. Responsable de ella es Kaki Arkarazo, quien pareció convencer a todos los miembros del grupo tras su trabajo realizado en “En la kalle”. “Acabamos muy contentos después trabajar con él. Su estudio está muy bien, situado en el monte, con ventanales desde donde puedes ver las ovejitas según te levantas. Allí se está como Dios. Y él, por su parte, trabaja estupendamente. Estaba muy claro que, después del resultado del disco anterior, teníamos que repetir”. Como nota pintoresca del disco habría que acercarse a su portada, un spray incluido dentro de una señal de tráfico que aglutina toda la iconografía de la obra. El motivo de la misma es que “el spray es un medio de comunicación” y, como tal, conforma toda la imagen que gira alrededor del álbum, tanto en la cartelería, como en las pegatinas o camisetas que puedan surgir alrededor de “Radio ghetto”. Por último, antes de despedirnos de los Skalari, les pedimos su opinión sobre la tan traída y llevada piratería. ¿Cómo afecta a una banda como ellos lo que se ha dado en llamar el “cáncer” de la industria discográfica? “A nosotros la piratería nos resulta positiva ya que, si nos conocen en Alemania o en Suiza, es por el pirateo. A largo plazo no sabemos si será bueno o malo ni a dónde llegará eso”. Pues aclarado queda. E.P. Skalariak. “Radio ghetto”. Boa
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