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Bummer. Enero de 2003

La luz del ON en rojo

Recordemos que ganar un Villa de Bilbao les dio el empujón suficiente para volver a tomarse las cosas de nuevo en serio. Allí llegaban con una maqueta en la mano y con calurosos y pertinaces ensayos en sus huesos. Rock de alto voltaje, que se dice, efluvios del Detroit más tórrido fermentado con el exquisito tacto bluesero de los Stones. Bummer es el grupo de muchos ex: nace de los escombros de High Time, Válvulas, The Crépitos… Es un conglomerado de colegas, amigos del rock and roll energético, que, tras despegar arrebatadoramente con sus respectivas bandas, se estrellaron contra el arrugado suelo de la realidad de esta piel de toro. Como decimos, aquel Villa de Bilbao del 2000 les propició grabar su primer trabajo (bautizado con el nombre del grupo y editado por Bittersweet) y desempolvar así los cachivaches para volver a incrustar las agujas de los búmetros al diez. Puesto en el reproductor el CD, la primera impresión es que todas las piezas encajan cada vez mejor. Se han limado algunas aristas de las composiciones y la turbina escupe un ruido poderosamente combinado. “Hemos dado un paso muy grande hacia adelante. El primer disco era muy fresco, muy directo, y, para ser un debut, creo que estaba muy bien. Pero con el nuevo hemos llegado mucho más allá: refleja mucho mejor toda la música que nos gusta y tiene muchos más matices, es más variado. A nivel composición creo que supera con mucho al otro. Hemos conseguido esto también al contar con un productor, un mezclador y un masterizador. Eso junta tres puntos de vista diferentes”.

”Vintage rock” (que les traslada de discográfica) refleja un amplio espectro del rock guiri más navajero y auténtico, la delicia para quienes gastan rock de principios, para los malasañeros irredentos esparcidos por el globo. Para guiarnos los oídos, nos muestran sus gustos e influencias: “nos gustan mogollón de clásicos. Ahora mismo estamos escuchando en casa a ZZTop y algunos de nuestros favoritos son Stones, Johnny Cash, T-Rex, MC5… Creo que si escucháis a fondo nuestro nuevo disco podréis apreciar que hemos mamado a fondo de los clásicos. De lo que se ha hecho recientemente me quedo con el nuevo de Hellacopters, que también es muy clásico, y ha sido una grata sorpresa el de Queens of the Stone Age. No creo que nadie nos haya hecho dar la vuelta para mirar; llevamos muchos años flipando con los clásicos del rock”. Como maestro de ceremonias en el estudio estuvo Fernando Pardo, amigo del grupo, miembro de Sex Museum y productor de este disco, aunque han tratado de ampliar horizontes. “Con Fernando Pardo ya habíamos hecho el anterior y hemos repetido porque sabe perfectamente lo que queremos. En el estudio hemos estado muy a gusto con él y con el técnico (Karin) nos hemos entendido a la perfección. Para la mezcla hemos optado por Dani Alcover, al que dimos total libertad, y se lo curró guapamente”.

Catorce canciones, todas en inglés, que hablan de historias de cosas banales, aunque sustentan a la perfección la férrea estructura rítmica y guitarrera que ataca sin tregua durante la duración del CD. El grupo, con sede en Madrid, ha tenido la oportunidad de compartir tablas con varios grupos a lo largo y ancho de su existencia: “hace poco tocamos con Oasis. Por un lado nos trataron de puta madre (una hora de prueba, catering en camerino…) y nos vio mucha gente, pero es un grupo que no nos gusta. Te puedo decir que, por ejemplo, nos hizo mucha más ilusión y fue mucho más gratificante telonear a Yayhoos, Nomads, Diamond Dogs, Yo-yo´s, o Supersuckers, que son bandas por las que sentimos gran admiración aunque las vea mucha menos gente que a los hermanitos CJs. Y, por supuesto, siempre que podemos compartimos escenario con buenos colegas, como Señor No, Holly Sheep, Mc Coyson, Obligaciones, Los Chicos, Carbonas…” De modo que, con este segundo disco entre las manos, observamos que las ganas y la ilusión no se han estropeado con los años. Más bien al contrario, Bummer continuará fiel a su cabezonería, la de tocar buen rock’n’roll allí donde se le ponga a tiro y no tirar jamás los ruidosos trastos que la hacen posible: “para nosotros el rock’n’roll no es un deporte con divisiones. Personalmente, creo que podemos estar orgullosos: hemos grabado dos discos que nos gustan, hemos girado por Europa (Alemania, Austria y Portugal), compartido escenario con varios de nuestros grupos favoritos, conocido gente de puta madre en la carretera… No creo que rulemos a duras penas y, de momento, sólo les tiramos los trastos a las chicas que vienen a vernos”.

Turrón & Babas.

Bummer. “Vintage rock”. Zero