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Joan Manuel Serrat empieza su gira Latinoamericana. Enero de 2003

Recuperar lo acústico

Con motivo de su presentación en Madrid, Joan Manuel Serrat atendió a una prensa que le preguntó por todo. No habló solamente de “Versos en la boca”, su último álbum, sino también de su próxima gira por Latinoamérica y su visión sobre la realidad actual de esos países.

Era como una rueda de prensa de urgencia. Serrat se preparaba para llenar seis noches el Teatro Albéniz de Madrid, una de sus últimas etapas antes de viajar, a primeros de año, al continente americano. Con su habitual cordialidad, y con la elocuencia que proporciona el tener las cosas claras, el cantautor catalán dio respuesta a todas las preguntas que se le realizaron sobre los más diversos temas.

Sobre “Versos en la boca”, su más reciente trabajo, Serrat comentó que “el disco me gusta mucho y ha tenido muy buena acogida, tanto en lo que se refiere al álbum en sí como a la gira que estamos realizando con él. He tenido la posibilidad de volver a trabajar con Ricard Miralles y la he aprovechado. Tenía el deseo de volver a las sonoridades acústicas y, aunque hay tres piezas en el disco en las que se usa el bajo eléctrico y otras tres con guitarra eléctrica, todo lo demás es acústico. Ricard es de lo músicos con más talento y creatividad con los que puedes trabajar para hacer este tipo de música”. Respecto a lo que el álbum supone como enclave de lo realizado en los últimos años añadió que “lo que uno escribe es el pensamiento puesto al día, aunque el pensamiento solo no hace canciones. Aquí está lo que yo pienso sobre cosas concretas y, por tanto, no creo que demuestre más o menos evolución sobre lo que he hecho en los últimos años. Yo no la veo, por lo menos. ‘Cansiones’, el anterior disco, fue un guiño, un querer cantar lo que canto fuera del escenario. Es el disco que más se ha separado de mi línea, si es que ésta existe”.

Habida cuenta del resultado del álbum, de las temáticas abordadas en él y del trabajo musical realizado, no se podía obviar el hecho de que “Versos en la boca” era un disco que recordaba a un Serrat de otros tiempos. “¿Una repetición de los 70? Pues sí, un poco: es triste, pero es curioso cómo la historia nos demuestra que hay cosas que o no cambian o vuelven”, comentaba. En el disco hay canciones que marcan puntos de inflexión y que impactan en el oyente, bien por su cercanía o por el acercamiento de situaciones no habituales o conocidas. “La bella y el metro” es una de ellas: “A la hora de componer no me hace falta tomar apuntes y no voy en los vagones con una libreta. El metro es un mundo inmenso. Yo lo uso, pero no en las horas puntas porque mis horarios no coinciden con ellas. Tiene fresco en verano y calorcito en invierno, y es un lugar anónimo donde la gente no se mira. Ni cuando se toca. Nunca me han pedido un autógrafo en el metro”. “La mala racha” es otra de las canciones “especiales” del disco por cuanto supone una nueva colaboración de Serrat con el escritor Eduardo Galeano: “Soy amigo de Galeano y, además, un gran lector suyo, incluso de los libros que no me regala. ‘Memoria del fuego’, por ejemplo, lo considero uno de los libros que terminará siendo reconocido como fundamental dentro de la literatura en castellano. En ‘El libro de los abrazos’, otra de sus obras, todo son relatos cortos, concretos y destilados, de los que se puede hacer una lectura de canción. Fue así como nació ‘La mala racha’, como antes lo hiciera ‘Secreta mujer’, que incluí en ‘Sombras de la China’ a partir de dos relatos de ese libro. Estuvimos mandándonos faxes corrigiéndonos y enriqueciéndonos mutuamente hasta que estuvimos de acuerdo con el resultado. Ahora ya vamos entrando en lo del e-mail, pero en aquellos días aún usábamos el fax”.

Otra colaboración especial que incluye “Versos en la boca” es la de la cantante israelí Noa. “Me considero muy afortunado porque aceptara compartir conmigo la canción ‘Es caprichoso el azar’. Ya conocía su profesionalidad, pero me encanta darme cuenta de que eso, unido al talento, siempre da buenos frutos”, señaló el catalán, quien, preguntado por si últimamente tiene propuestas para participar en otro tipo de colaboraciones o dúos, respondió que “ahora se sugieren más discos de colaboraciones, de dúos. En Brasil, por ejemplo, eso se hace mucho, pero se parte de la idea de que los artistas que se unen trabajan juntos, no de la ocasionalidad con la que se contempla aquí una colaboración. Aquí la industria ha encontrado con esto un filón y lo aprovecha todo lo que puede. Algunos resultados son muy interesantes y otros se hacen con calzador”.

Aprovechando que, en “Versos en la boca”, también hay una canción referida al continente africano, el cantautor apuntó que “Africa está en nuestra comida, en nuestra música… Es el espejo de la miseria del primer mundo. Después de las barbaridades que hemos hecho allí no nos atrevemos a mirarle a la cara. Mis canciones no son localistas y hay paralelismos entre lo que ocurre en Africa y lo que ocurre en Latinoamérica o Asia. Hay gente que sólo considera sus países como mercados, gente que haría lo mismo en cualquier sitio si se lo permitieran. Esa misma gente expoliaría Dortmund si no fuera porque allí hay unos señores que se llaman alemanes y que no lo permiten”. La circunstancia abrió la posibilidad de preguntar al cantautor sobre su próxima partida a Argentina y sobre la situación actual que está pasando el país: “Desde que yo la conozco, Argentina ha estado siempre en un mal momento por más cosas que se hicieran para tratar de arreglar los problemas. Siempre vi allí una situación de deterioro generada por una clase política desubicada, una corrupción que llega a muchos estamentos públicos y la colaboración de factores externos que, rapazmente, se llevan de allí todo lo que pueden ayudados por la gente corrupta. Debe ser tremenda la situación actual si hasta el FMI, que no es precisamente muy sensible a este tipo de cosas, se está replanteando su política de cobros”.

La gira americana de Serrat “comenzará en enero en Buenos Aires para hacer después otros veinte conciertos en Argentina. De hay pasaremos a Montevideo, a Chile y a Perú hasta, más o menos, abril. Haremos la gira como en dos partes. La segunda ocupará México, Centroamérica y terminará en Estados Unidos allá para finales de julio”. Dada la presencia de periodistas argentinos en la rueda de prensa no faltó el interés en saber si, dadas las circunstancias por las que pasa el país, el compositor cambiará sus tarifas o si contemplará la posibilidad de actuar en algún evento gratuito. Serrat comentó que “ese un tema que queda dentro de mi actitud personal y del que no me gusta hablar. Yo sigo cobrando en pesos y pago en dólares”. Del mismo modo, se le preguntó si tenía pensado recoger en alguna de sus próximas canciones lo vivido actualmente por la población argentina: “Escribo en función de lo que veo, huelo y toco, y no soy en absoluto profético ni anuncio nada en mis canciones. Otra cosa es que la gente las descubra cuando salen en la tele en lugar de cuando empiezan a ocurrir. Da lo mismo que se trate de pobreza o que hablemos de mareas negras. Hace mucho tiempo que hay monocascos peligrosos surcando libres los mares y niños que se mueren en Tucumán. Lo que ocurre es que la gente no se entera hasta que no aparece en la televisión”.

Cerrando el asunto de la gira, el catalán apuntó que “ofrecerá lo que hay. Yo no quiero colocar la etiqueta de ‘Unpluged’ ni en el álbum ni en la gira. Digamos que somos un quinteto acústico con aportaciones eléctricas que añaden expresividad. No estoy en contra de la guitarra eléctrica ni nada parecido. Yo, además, soy de los de esa época, de los de la eléctrica y la radio. Espero que las dos horas de espectáculo que ofreceremos se les hagan cortas a la gente”. Respecto a las diferencias de público que Serrat abordará en el nuevo periplo y a su respuesta en los conciertos indicó que “el público es la gente metida en un espacio y se comporta de acuerdo a un ritual que puede ser diferente en cada lugar. Un señor de Bilbao y uno de Sevilla se gastan la vida de manera diferente y participan en un concierto de un modo distinto. Ocurre lo mismo con un porteño o un colombiano, con una persona de Lima o con una de Barcelona”.

La trayectoria y coherencia que siempre ha mantenido Serrat son causa y efecto, entre otras cosas, de no haber dado nunca la callada por respuesta. El catalán no eludió, en esta rueda de prensa, contestar cuando le preguntaron por los aspectos más sórdidos que, actualmente, están ocurriendo en el mercado de la música. “Hace muchos años que la música se convirtió en un mercado, aunque ahora eso ha ido a más. El mercado ofrece un tipo de productos que, aupados por la publicidad, terminan copando los medios de comunicación y se llega a la difusión dirigida. De ese modo, es difícil encontrar programas de radio donde pongan algo distinto a lo que se pone en el resto. Cuanta más libertad haya en el escaparate más libertad tendrá la gente para conocer y elegir, y eso es lo que se está anulando”. Atendiendo a otras preguntas, Serrat también mostró su desacuerdo con el funcionamiento de la televisión pública en lo que respecta a promocionar a unos artistas en concreto, monopolizando el tiempo de emisión musical alrededor del programa “Operación Triunfo”, aunque añadió que “no tomo el papel de analista. Me preguntan y doy mi punto de vista. Lo que hago me permite tener esa libertad”.

Por último, y después de anunciar que su próximo álbum de estudio será grabado en catalán, el cantautor contestó a una pregunta que le emplazaba a decantarse sobre el comportamiento del estado español en referencia a otros países que no pasan, precisamente, por su mejor momento. “América Latina fue un cobijo para muchos y estaría bien que, dentro de nuestras limitaciones, pudiéramos mantener ciertas actitudes que agradecieron en otros tiempos los españoles que llegaron allí con su maleta debajo del brazo”, sentenció.

E.P.

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