Pag.Ppal. Artículos Discos Crítica Agenda Directorio Foros Anuncios Contacto

El guitarrista Santiago de la Muela graba en formación de sexteto. Enero de 2003

Introspectivo y personal

Su anterior proyecto lo presentaba dentro de un “disco piramidal”, un experimento en el que, con cada uno de los temas, iba ampliando la formación de sus acompañantes hasta llegar a conformar toda una big band. La continuación, sin embargo, se aleja bastante de aquello, ya que “Horas privadas” en un disco para sexteto en el que Santiago se ve acompañado por Richie Ferrer, Carlos González, Mikel Andueza, Iñaki Askunze y Antonio Ximénez.

”La idea surgió en principio por una necesidad de presentar ‘Lo que nos gusta es esto’ con una formación que, siendo realista, posibilitara hacer alguna gira y ofrecer conciertos. Es impensable viajar por España llevando una big band por razones económicas obvias y, aunque a mí me entusiasma realmente la formación de trío, cabía esperar que el público esperara una orquestación mayor. El sexteto parecía un buen punto intermedio. Por este motivo compuse y orquesté algunos temas más para esta formación. En cierta manera, este CD es consecuencia del anterior”.

-- ¿Los músicos elegidos son aquéllos con los que sueles colaborar en tus giras?

-- “Sin duda alguna, siempre que sea posible. Hay que considerar que muchos músicos de jazz participan en múltiples proyectos y que algunos de los miembros de mi sexteto lideran incluso su propia formación. Procuro planificar mis fechas con toda la antelación posible”.

-- ¿Qué parte de responsabilidad le das a ellos en el resultado de “Horas privadas”?

-- “Muy importante, desde luego. En unas notas que incluyo en el CD ya comento que en un estilo como el jazz, donde el margen interpretativo es amplio, no sólo hay que componer bien, sino saber elegir a los intérpretes, y eso es una responsabilidad más (dentro de las muchas que le corresponden) de un líder”.

-- ¿Por qué ese título para el álbum?

-- “Hace referencia al tiempo que dedico a mí mismo como músico, para componer, para tocar, o para desarrollar ideas. Unas horas, en efecto, muy privadas, que para mí son muy necesarias, tanto como tocar en directo. Ambos conceptos se contrapesan el uno al otro”.

-- Me llama la atención la cantidad de temas… ¿dedicados? Esta “Carmen groove”, “Balada para Michel” o el “Blues para Cifu”. ¿Cómo surgieron?

-- “Cada uno obedece a un motivo diferente. ‘Balada para Michel’ es un tema que compuse el día que me enteré de que Michel Remón, un antiguo compañero de estudios, nos había dejado para siempre por culpa de un cáncer fulminante. El tema es casi un réquiem… Bueno, sin casi. El ‘Blues para Cifu’ es un tema que estrenamos en el concierto homenaje al 30º aniversario de Juan Claudio Cifuentes en el San Juan y que compuse para la ocasión. Cifu se merece esta dedicatoria y muchas más que vinieran, porque los músicos de jazz españoles debemos mucho a su constante trabajo en pro de la música. Y, por último, ‘Carmen groove’ es un tema que ya grabé en mi primer CD, dedicado a mi compañera, y que me apetecía arreglar para sexteto”.

-- Personalmente, “Horas privadas” me parece un disco tremendamente introspectivo y personal…

-- “Algo de eso hay. Creo que la unidad instrumental le da un aire diferente a ‘Lo que nos gusta …’, lo cual produce una cohesión temática más fuerte. Creo que en él hay componentes de las dos facetas que te he comentado antes. Todos mis temas están compuestos con mi café o mi copa de coñac al lado, sumergido un poco en mi burbuja, y eso le da, en efecto, un aire introspectivo. Pero también aflora la otra faceta, la ilusión de sacar adelante esas composiciones con la importante aportación de mis compañeros, la faceta colectiva. En cuanto a lo de personal, me gustaría creer que es cierto: lo que todos perseguimos, a la postre, es sonar a uno mismo”.

-- Dos de los temas del disco son de Iñaki Askunze. ¿Cómo es que solamente él aporta en las composiciones?

-- “Cuando le expuse a Iñaki el proyecto sugirió la posibilidad de grabar alguna pieza suya. Me trajo un libro de partituras ¡con sesenta y tres temas para sexteto!. Te prometo que los miré todos, seleccioné ocho o diez y de ahí sacamos los dos que grabamos. El resto del grupo son excelentes intérpretes, pero no suelen componer, excepto Mikel, que tampoco lo hace para sexteto”.

-- ¿Te afectó el resultado de “Lo que nos gusta es esto” para componer el nuevo álbum? Antes has comentado que éste es como una consecuencia de aquél…

-- “Debo confesar que en eso no sigo en absoluto estrategias comerciales. Si pienso que musicalmente tengo algo que decir se lo propongo a la discográfica y, si da luz verde, adelante”.

-- Aprovechando el tema, ¿qué tal resultó comercialmente el anterior? Creo que has tocado mucho en estos dos últimos años…

-- “En ese aspecto tengo un cierto sabor agridulce; fue un proyecto que me tuvo mentalmente ocupado dos años, donde eché el resto en todos los aspectos: como compositor, arreglista, intérprete, organizador… Como suele pasar en estos casos, uno piensa que se merece más de lo que ha recibido. Entre los propios músicos, la verdad es que me ha generado bastante prestigio, pero en lo que se refiere a la acogida por parte de los medios se ha quedado más flojo. Ha tenido difusión, pero no tanta como cabía esperar en función del esfuerzo realizado y de lo original, o al menos atípico, del proyecto”.

-- Comentabas en su día que querías hacer algo con guitarra sola, con guitarra acústica creo recordar. ¿Cómo va ese asunto?

-- “Pues mira: la respuesta sería que va, pero madurando como los buenos vinos. Estoy seguro de que lo haré, pero no sé cuándo. La idea es con guitarra española. Me gusta realmente su calidez”.

-- ¿Y qué otras cosas tienes rondando en tu cabeza de cara a próximos proyectos?

-- “Hay unos cuantos, pero lo que más me apetece es hacer algo con un trío formado por guitarra, batería y órgano Hammond. El problema es que no parece que en España haya un organista para hacerlo. Desde los tiempos de Lou Benett no hemos podido disfrutar de nadie que tocara este instrumento. Si quiero grabar algo tendré que ‘fichar’ a alguien de fuera”.

-- No tengo más remedio que preguntártelo. ¿Ha cambiado algo el panorama español de cara al jazz desde que hablamos de “Lo que nos gusta es esto”?

-- “Bueno. La verdad es que creo que no, pero no porque no haya excelentes músicos y aficionados. Creo, sinceramente, que los programadores y críticos deberían mirar menos el nombre y el apellido de los músicos e intentar centrarse en lo que de verdad importa, la música. Hay que pensar que ésta, como cualquier arte, es un patrimonio, una riqueza de un país que hay que preservar. En el nuestro, ser español es una más de las dificultades que hay que vencer en el panorama del jazz”.

-- Sé que tocaste en el “Emociona” de este año. ¿Vas a estar pronto tocando en Madrid de nuevo?

-- “Me encantaría, por supuesto. A ver si los programadores oyen el nuevo disco y se acuerdan de mí. El día del ‘Emociona!!! Jazz’ me sorprendió gratamente ver que había mucha gente que ya tenía algún disco mío, que se había metido en mi web… en suma, que sabían de mis andanzas por la música. Creo que ya el buen aficionado al jazz de Madrid me conoce y en eso también tenéis buena parte de culpa vosotros, Cifu y tanta otra gente que nos da la oportunidad de llegar a más personas. Gracias por todo ello”.

-- De nada, hombre.

E.P. Fotos de Sergio Cabanillas

Arriba