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Elton John recopila su obra de treinta y dos años. Enero de 2003

De aquí a la eternidad

Se llegó a decir de él y de su letrista, Bernie Taupin, que eran la pareja de compositores más importantes a nivel comercial desde que desapareció la formada por Lennon y McCartney. La historia de ambos, aunque ha funcionado en camino paralelo, se ha visto engrandecida por el inteligente y constante cambio que Elton ha sabido adaptar en su música y su imagen según han ido pasando los tiempos.

Ver a Elton John en directo en los años 70  era toda una experiencia: trajes de plumas chillonas, gafas de tamaño estridente y diseños de neón, bailes encima del piano y continuas patadas al taburete… Era un verdadero monstruo escénico que poco tiene que ver con el elegante y estirado personaje que aparece ahora envuelto en los glamoures de la clase alta. “Greatest hits 1970-2002”, álbum triple que recopila toda su carrera, muestra esta itinerante evolución. Desde temas clásicos como “Your song” o “Daniel” hasta el “I want love” generado por su último “Songs from the west coast” (01), el álbum retrata una historia del pop británico que nunca muere. Por encima de modas y tendencias generadas por la prensa, este particular caballero ha mantenido, siempre junto a Bernie Taupin, un nivel de aceptación y éxito que hace empequeñecer a las nuevas estrellas. “El hecho de que el álbum se titule ‘Greatest hits 1970-2002’ indica que se acaba un capítulo y comienza otro nuevo”, señala Elton en una entrevista promocional grabada que nos ha proporcionado su compañía discográfica en España. En él, John y Taupin pasan revista a su colaboración y analizan numerosas piezas del recopilatorio: “Es el resumen de varias décadas. Si hubiera que presentar una defensa para este álbum en concreto es que es definitivo y está actualizado”, añade Taupin cuando se le pregunta por las diferencias entre este nuevo álbum y los anterior “grandes éxitos” editados alrededor de su carrera. “Si hay algo que genera dinero en nuestra carrera es el dinero que da la radio, porque creo que seguimos siendo, al menos nuestras canciones, de las que más se programan, lo cual me enorgullece, porque demuestra que son duraderas. Es como ver crecer a tus hijos que acaban los estudios: ahí están ganándose la vida”, apunta también el letrista.

A la hora de pasar revista a más de tres décadas de éxitos continuados es lógico rememorar los inicios: “Formaba parte de un grupo llamado Bluesology y me estaba cansando de la música que hacíamos “--comenta Elton--”. Así que pensé: ‘¿Qué puedo hacer? Puedo componer’. Y me fui a Liberty Records. Hablé con un individuo llamado Ray Williams y le dije que no escribía letras pero sí componía música. El me respondió: ‘Pues tengo una montaña de letras en mi mesa de un tipo de Lincolnshire llamado Bernie Taupin. Llévatelas’. No puede ser más absurdo. Me las llevé y me puse a componer música a sus letras”. Bernie, por su parte, resalta el hecho de que fuera el propio Elton el que, con el tiempo, tuviera que defender artísticamente aquellas composiciones: “Nos juntaron como equipo compositor y componer canciones era lo único que teníamos en mente. Creo que fue el hecho de que nadie usara nuestras canciones lo que me llevó a decir, desde la frustración: ‘yo no soy el que canta. Tú cantas, haces las maquetas… Te toca interpretar las canciones y venderlas. Y Elton se convirtió en Elton John puramente para matar la desesperación de que no usaran nuestras canciones”.

Llama la atención comprobar cómo casualidades surgidas a partir de desencantos son las que generan, en muchas ocasiones, momentos históricos dentro de la música. Poco tiempo después de lo comentado, Elton John era un absoluto ídolo de adolescentes que le veían como un entrañable personaje que no podía competir, ni de lejos, con las apabullantes bellezas físicas que trajo consigo el fenómeno del glam rock en el que se le encuadró dada su extroversión a la hora de presentarse en directo. “No me extraña que se haya convertido en el hombre extrovertido que es “--apunta Taupin--”, pero la verdad es que es mucho más discreto ahora que al principio; era más proclive a bailar y vestirse con ropa rara. De hecho, sigue vistiendo ropa rara, pero ahora es de Versace”.

Habiendo conseguido abundantes éxitos en el mercado americano, su llegada al número 1 de las listas británicas no se produciría hasta que grabó en colaboración con Kiki Dee el archiconocido “Don’t go breaking my heart”, una de tantas canciones que, como señalaba Taupin<B, siguen programándose en radios, películas y anuncios de televisión. Para que Elton capitaneara las listas de su país de origen en solitario hubo que esperar a que apareciera “Sacrifice” en el álbum “Sleeping with the past”, allá por 1989. “Está claro que siempre sale la misma pregunta, la que se hace siempre: tu canción favorita. ‘Sacrifice’ siempre está a la cabeza, y ahora también se encuentra ‘I want love’. Curiosamente, ’Sacrifice’ fue mi primer número uno en solitario en Inglaterra y yo pensaba que no daba la talla, que jamás sería un éxito”, comenta Elton sobre su tan apreciada canción. Bernie, por su parte, indica que “Siempre la considero el contrapunto de ‘Your song’ porque aquélla es inocente, ingenua y tierna, mientras que ‘Sacrifice’ es todo lo contrario; es el punto de vista de alguien que está de vuelta de todo”.

Ha pasado más de una década desde aquellos días y la figura de Elton John ha ido cambiando. Su presencia se considera ya imprescindible dentro de los altos círculos británicos cada vez que se realiza una gala o fiesta de la más alta sociedad y, al mismo tiempo, su figura no deja de aparecer en ceremonias, como las de los premios Grammy, en las que se le pudo ver, últimamente, acompañado de Eminem. “Sinceramente, no podía haber soñado con una vida mejor. Quería hacer algo relacionado con la música, ya fuera trabajar en una tienda de discos, en una editorial, componer… me daba igual. Pero nunca se me ocurrió ser artista: eso fue un accidente. Hoy en día no necesito esconderme detrás de gafas y disfraces. Puedo estar sentado y dar gracias a Dios detrás de un piano de cola, disfrutando. Y he actuado más en estos últimos cinco años que en toda mi carrera anterior”, resume Elton, quien nunca deja de lado la importancia que ha supuesto en su carrera la figura de Taupin: “Bernie y yo llevamos juntos… ¡Dios mío! Pueden ser unos treinta y cinco años por lo menos. Y ha sido una colaboración extraordinaria en una cosa: nunca nos hemos separado. Aunque corrió el rumor de que había ocurrido No tuvo lugar. Simplemente tomamos un descanso mutuo y compusimos con otras personas”.

Elton, además de modificar su estilo interpretativo en los noventa, se incorporó también a un mundo nuevo, el de la comedia musical y las bandas sonoras. “’El rey león’ me cambió la vida porque, en ese momento, pensé que no podía limitarme a componer, grabar y salir de gira. Es estupendo tener más alternativas y ésa me cambió la vida, al menos la profesional, porque si me llegas a decir a principios de los 90 que tendría dos espectáculos en Broadway y un Oscar y un Tony en mi estantería me hubiera reído a carcajadas”. Junto a sus actividades externas, el compositor continúa grabando material nuevo, aunque espaciándolo cada vez más. Su último trabajo ha sido “Songs from the west coast”, editado el año pasado y del que Taupin indica que “había llegado un momento en el que teníamos que hacer un disco realmente bueno porque estábamos en un momento complicado. Elton podía salir de gira y seguir agotando entradas, pero corría el peligro de convertirse en algo puramente nostálgico y creo que este disco le rescató. Es, creo, casi seguramente, el mejor disco que hemos hecho. Sin duda, es el más sincero que hemos grabado”.

Mirar atrás hoy y ver los números de Elton produce vértigo, aunque no es sólo su cadena de éxitos lo que la ha colocado donde está. Su talento para construir canciones eternas sigue vigente probablemente por el más sencillo de los motivos: “A los 55 y medio las cosas pintan francamente bien y me estoy divirtiendo. En cuanto deje de disfrutar pararé”. Taupin, por su parte, es de la misma opinión: “Lo más interesante es que durante los primeros años grabábamos dos discos al año y ahora hacemos uno cada cuatro o cinco años con suerte. Por lo tanto, es más fácil mantener el ritmo ahora, porque nos juntamos muy de vez en cuando y cuando lo hacemos es maravilloso. Mientras podamos seguir haciendo discos como ‘Songs from the coast’ yo seguiré y, cuando ya no sea divertido, creo que nos daremos la mano, un abrazo y diremos: ‘vale. Fue bueno mientras duró’”.

E.P.

Elton John. “Greatest hits 1970-2002”. Mercury

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