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Ana Salazar. Diciembre 2003 Recordando a la Piaf
El álbum está producido por Guillermo McGill y cuenta con músicos de la talla de Tito Alcedo, Juan Cortés, David Tabares o Pepe Rivero entre otros. Todo el material del mismo parte de las canciones del “pequeño gorrión” y son abordadas desde terrenos flamencos cómodamente populares. “La Piaf ha sido un mito. ¿Quién no la conoce? Yo ya tenía discos suyos, pero, cuando me hablaron de hacer el álbum, me leí su biografía y todo lo que encontré sobre ella. Terminé sintiéndome muy unida a su persona después de prepararlo todo durante un año. Hoy, Edith Piaf es como mi tía sabia, como de mi familia”, apunta Ana, quien espera repetir con este trabajo el éxito del que ya contó con la versión teatral de “Chanson flamenca”. “Fue una experiencia estupenda. Me encantó salir otra vez de España. El público francés siempre me ha gustado mucho”, añade. Después de un año de preproducción, el disco se ha grabado en dos meses y cuenta con el habitual handicap de estas grabaciones, el de convencer a los puristas más recalcitrantes: “Creo que a quien le guste Edith Piaf también le gustará este disco por cuanto son sus canciones y están interpretadas en castellano. A quien no la conociese aún, el álbum es ideal para descubrirla, y a quien le guste el flamenco… pues dependerá de lo cerrado que sea”, advierte Ana, quien reconoce que, a partir de ahora, cuenta entre sus objetivos el de acercarse un poco más al cante, una faceta que siempre ha adorado pero en la que nunca ha trabajado profesionalmente: “quizás no grabo nada, pero me apetece estudiarlo. Desde que empecé con este disco he empezado a prepararme mejor, a estudiar canto… y el flamenco siempre me ha gustado, claro”. Los proyectos futuros de Ana pasan por completar el programa de este disco, con gira incluida, y eso ha supuesto que, de momento, aparque ligeramente su faceta de bailaora, “aunque todos los días me calzo los zapatos un rato. En el espectáculo habrá baile, así que no creo que lo deje durante demasiado tiempo”. Grabar el disco dedicado a la Piaf también ha servido para que Ana se introduzca en otros terrenos musicales que empiezan a apasionarla: “lo brasileño, por ejemplo. Estoy descubriendo discos que me podían ocupar toda mi vida. No me planteo, ahora, hacer con otros artistas lo mismo que hemos hecho con la Piaf. De momento, lo que me interesa es crecer para poder proponerme cosas. Lo que sí es cierto es que las canciones antiguas me emocionan más que las nuevas. Es como el anuncio: antes comíamos jamón y ahora comemos hamburguesas”. R Ana Salazar. “Canta a Edith Piaf”. 52PM
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