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Contradanza. Abril de 2003 Más allá del flamenco
Con el segundo premio obtenido el año pasado en el Concurso Nacional de Folk Cuarto de los Valles en Navelgas (Asturias) bajo el brazo, Ricardo de Castro (guitarra acústica, mandola y voz), Rafa Alvarez (acordeón, flautas), Fernando García (bendhir, derbuka, djembé, cajón flamenco, kanjira…) y Alberto Fernández (violín y viola) pretenden hacerse un hueco en la escena folk patria y renovar la música tradicional sureña. “La propuesta del grupo se basa fundamentalmente en dos pilares. En primer lugar el trabajo con el cancionero lírico popular y el romancero de Andalucía, pero con un tratamiento abierto e innovador, tanto en las voces como en la instrumentación. Y, por otro, el trabajo de creación, musicando poetas que nos gustan o trabajando con temas instrumentales”. Llama la atención, además, la propuesta de Contradanza de rescatar la música popular andaluza acostumbrados como estamos al folk que nace en Galicia, Asturias, País Vasco o el levante español. Preguntamos al grupo por el estado de salud de este género: “Puede decirse que la música tradicional en Andalucía está, en cierta manera, constreñida: por un lado, el impacto del flamenco, a menudo considerado erróneamente como la única música popular andaluza, y por otro cierta reiteración clasicista en el tratamiento del cancionero popular. Tampoco podemos olvidar la cantidad de propuestas de músicas ‘celtas’ que también se encuentran en el sur, un poco surrealista porque te puedes encontrar un grupo de un pueblo de Sevilla especializado en música asturiana”. No obstante, la apuesta de este cuarteto es reinventar las melodías populares, lo que consigue acercándose sin complejos a las raíces y mezclándolas con su historia musical personal, con sus gustos, como el flamenco o el jazz. “Mar de fondo” se define también por el modo personal de crear los temas que tiene Ricardo, lo que deja en las composiciones un sello de “canción de autor” pero sin perder la raíz tradicional. “El trabajo con poetas como Ferrán Fernández o César González Ruano se mezcla sin complejos con nuestras letras o con los textos tradicionales, construyendo un trabajo mucho más coherente de lo que pensábamos en un principio. Así podemos hablar también de un trabajo de ‘folk de autor’, una tarea que, por cierto, no para, ya que seguimos buscando textos que nos emocionen”. Con un “equilibrio tenso” entre experimentación e investigación, y dando la misma importancia a las letras que a las melodías, Contradanza asegura que los trece temas de este disco son aptos para todos los públicos, que cada persona que lo escucha se puede enganchar con una canción diferente, con interpretación libre y personal. Para concluir, una queja lanzada al aire, habitual en los grupos de folk español: “La escena nacional folk se encuentra en un punto de inflexión. Nunca han existido tantos festivales, tantas propuestas… algo tiene que pasar, pero aún estamos muy alejados de la realidad actual de países de nuestro entorno. Faltan medios especializados, faltan editoras… Por otro lado, también hay que superar cierta pacatería de algunos promotores y críticos en el sentido de seguir machacando siempre los mismos nombres y los mismos estilos y conseguir que se abra un poco el enfoque. En eso andamos”. Oscar Santamaría Contradanza. “Mar de fondo”. Galileo
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