Abdeljalil Kodssi. Abril de 2003
Llamada a la oración y la paz
El
primer tema, “Intro”, del primer disco en solitario de Abdeljalil Kodssi recuerda
a esas litánicas llamadas a la oración que se pueden escuchar en un viaje
a Marruecos desde los minaretes de las múltiples mezquitas. Sin embargo, a
partir del segundo, “Berka ya mami”, vemos que su música es mucho más colorista
y heterogénea, cubriéndose su voz de darbukas, mandolinas, pianos, guitarras
e instrumentos mucho menos comunes para los occidentales como el gembri, la
tabla hindú, la carcaba o la flauta ulileann. Entre el lamento mántrico y
la danza del vientre, la música que practica Abdeljalil se llama gnawa (modalidad
hamdouchi) y es común en Marrakech, su lugar de origen. “Para mí la música
gnawa es sagrada. Ante todo, es una alabanza a Dios por todo lo que nos ha
dado. El estilo hamdouchi está dentro de la música gnawa y recoge ritmos marroquíes
muy antiguos. Con mi álbum quería aportar un nuevo vistazo, un nuevo toque
a este tipo de música encantadora”. Y es que Kodssi ha añadido leves toques
de jazz y funk en su primer disco, “Mimoun”, un trabajo largamente abrazado
por un autor que lleva bregando con la música desde el 77 y que ha formado
parte de grupos de trayectoria internacional como Mlouk El Hawa y Nass Marrakech
amén de haber trabajado con grupos y músicos de la talla de Don Cherry, Asan
Hakmoun, Adam Ordof o los Altal. “Mimoun” es el primer trabajo a su nombre
y cuenta con el colchón del pianista y compositor cubano Omar Sosa: “era un
sueño mío desde hace veinte años. Cuando encontré a Omar Sosa en el festival
Womex, en Berlín, supe que tenía que empezar a hacer mi primer trabajo en
solitario, mi primer álbum personal”.
Dejando ya de lado el contenido de su música, lo que contiene
su lírica es una casi continua alabanza al todopoderoso y a todo aquello que
Kodssi piensa que es obra de éste. “El trance, los momentos de la vida, la
belleza de todo lo que Dios ha puesto a nuestra disposición, me deja pensar
que Alá es bueno y que le gusta todo lo que es bueno”, nos dice el piadoso
Abdeljalil mientras comenta cuál es su más inmediato deseo en estos bélicos
momentos de tensión mundial: “la paz, el amor, el respeto de las otras religiones
y del hombre ante de todo”, apunta una persona acostumbrada al intercambio
cultural, musical y personal desde que tuviese la oportunidad de esparcir
su música por todo el mundo. “Sí. Tanto en Europa, como en América, como en
el mundo entero. Si existen más músicos existirían más alabanzas de gente
buena. Sobre todo los europeos: les gusta mucho lo que es bello”.
Finalmente le pedimos unas palabras sobre Juan Goytisolo, escritor
al que Koddsi conoció en su barbería de Marrakech (donde ejerce la profesión
de barbero) y desde cuyo encuentro pudo abrir las puertas necesarias para
entrar en el mercado musical de nuestro país: “¡Oh! ¡Juan Goytisolo! Le debo
mucho a este hombre: es generoso y le gusta, como a mí, LA PAZ”.
Kike Babas & Kike Turrón