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Camiel
Es una opinión, claro, pero creo que, actualmente, el terreno del jazz electrónico está creciendo en nuestro país a unos pasos mayores que el resto de las corrientes novedosas que van adoptando nuestros músicos. No es una gran escena (quizás aún ni siquiera es una escena), pero, poquito a poquito, van apareciendo álbumes con un gran calibre y unos resultados mucho más que esperanzadores. La mayoría de los artistas del género aceptan sin problemas una fusión entre lo latino, lo brasileño, el jazz y otros elementos negros (a veces el soul, a veces el funk, a veces el blues) que, tamizados por sonidos electrónicos, permiten abordar un terreno tan amplio que abarca por igual la música ambiental y la pista de baile. Camiel es de los artistas que, como DJ, conoce perfectamente el pulso de los chill outs pero que, con las mismas, sabe que la música obsesivamente repetitiva se agota, con pocos frutos, cuando el oyente presta atención a la obra. Por eso su propuesta abunda más en el uso de la melodía para que aporte consistencia a las piezas, y es ahí donde, como buen DJ, sabe elegir siempre a favor del resultado. En algunas de las canciones de este “Sunset” el sonido termina yéndose excesivamente hacia el terreno del smooth, pero en la mayoría de ellas manda más el componente negro y el ritmo básico y esencial. La mezcla (responsabilidad de Ward Veenstra y realizada en los estudios Geuzenoord de Amsterdam) tiene un criterio excelente y se lleva la mejor nota dentro del álbum, una obra en la que quizás se echa de menos algo de experimentación pero en la que se juega con acierto y criterio atendiendo a lo que la música genera en el oyente. Lo dicho: Camiel puede ser otro de los artistas que den el empujón definitivo a la música electrónica de aquí sin necesidad de quedarse únicamente en el techno y el house. E.P.
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