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“Circodelia”. Peps. Septiembre 2002 Pues no está nada mal esto. Yo tenía controlado por ahí a un grupo que llevaba el mismo nombre y que sacó un álbum a mediados del año pasado, pero, por lo visto, no son los mismos. Si lo fueran, casi sería mejor, ya que la diferencia entre aquel “Fascinación” que yo digo y este álbum homónimo que ejerce de debut es abrumadora: demostraría una mejora considerable. En fin: sea como sea, estos Circodelia son cinco. Y cinco con una orientación bien marcada y defendida. Tanto por su imagen como por las canciones que integran su álbum puede desprenderse que a los chicos les gusta la época glam y el rockanroleo urgente. Eso deriva en canciones muy directas, con textos llamativos y con melodías quedonas que nunca evitan una base guitarrera bien cuidada. Lo mejor es que lo que hacen tiene el suficiente control (por lo menos en el disco) como para no desbarrar en excesivas distorsiones o en acelerados comportamientos. Su música podría entrar perfectamente en cualquier oreja y algunas de sus canciones cuajarían en radiofórmulas si se les diera oportunidad. En algunos momentos recuerdan a Tequila, con esa mezcla que tenían de rock’n’roll juvenil y de pop asequible. Circodelia son más o menos así, con el mismo esquema sonoro que pueden tener unos M-Clan pero con un sentimiento mucho más diferenciado. Mientras que aquéllos versionean a Rod Stewart, éstos prefieren al Bowie de “Rebel rebel” y sus coqueteos estéticos y glamourosos. El álbum tiene, además, una canción tan pegadiza como “Las chicas de las canciones”, una visión sumamente acertada del concepto actual de la virilidad. E.P.
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