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Ojos de Brujo. Octubre 2002 Como sale
Así, como quien no quiere la cosa, se fueron convirtiendo en una de las realidades más sólidas del panorama y tal vez sea por eso que, en un sincero alarde de fuerzas y tras la debacle de su anterior discográfica, Ojos de Brujo se ha decidido por la autoproducción para su segundo trabajo, el esperadísimo “Barí”. ”Lo de la autogestión lo teníamos como proyecto desde el inicio también un poco para darle cabida a toda la familieta de allí: colegas que pintan, que hacen fotos, cosas con plastilina… un proyecto donde entrase todo el mundo. La caída de Edel aceleró el proceso que ya teníamos en la cabeza. Además, con la compañía las cosas no fueron bien: de entre las muchas razones, ellos pretendían retener aún más la salida de este disco y no querían invertir más en nosotros. Ahora, artísticamente, podemos seguir más la dirección que queremos. Para conseguir la carta de libertad tuvimos que renunciar a los royalties del primer disco; no nos quedó otro remedio. Tenemos mucho que decir y que hacer y hay que mirar para delante, buscarnos la vida”. Quienes responden a la entrevista, entre cañitas y vino tinto, son Ramón, el guitarrista gitano de la banda, y Marina, la popular y salerosa cantante. “Sabíamos lo que queríamos y por dónde no podíamos tirar. A partir de ahí fuimos montándolo hasta que conseguimos un método de financiación con el que tirar para delante: hicimos un dossier del grupo y pusimos las previsiones de ventas que teníamos. Entonces hicimos participaciones dividiendo los royalties en tantos por ciento proporcionales hasta doblar el dinero invertido. El sello se llama La Fabrica de Colores pero, según el día o el disgusto, puede ser la Fabrica de Sudores, o de Licores”. Esos son los dolores de cabeza de la valiente, defendida y orgullosa autogestión que, en este caso, ha dado como resultado un magnifico disco de, podríamos decir, experimentación flamenca. Y es que lo difícil con Ojos de Brujo es el tema del etiquetaje; es obvio que parten del flamenco, pero después ellos se encargan muy bien de pinturear aquí y allá hasta dejar un pastiche multidisciplinar de diversas lecturas. Para ayudar un poco ellos mismos han puesto nombre a los estilos de sus canciones y así podemos encontrarnos con definiciones tan atípicas y personales como rumbas scratcheadas (“Rumba 80”), tangos-reggae (“Calé Barí”), bulerías fankeadas (“Bulería del Ay”), zambra electrónica (“Zambra”), tangos ajipjopados (“Tiempo de Soleá”) o soleá por bulería jungle (“Tahitá K-Lorro mix”, retomada del disco anterior). En definitiva, un contenido musical vasto y amplio que avanza sobre lo ya presentado en su trabajo debut. “A nivel general, el primer disco parece una jam session y hay distancia en los temas que aparecen, perspectivas diferentes en cada canción. En éste todo es mucho más sólido. Muchos de los temas se han creado en directo (primero se han tocado y luego se han grabado), y eso se nota: la banda es más compacta. Es un disco más energético, más directo, pero sin perder el carácter de investigación del primero. El paralelismo es que parte del flamenco hacía esas otras cosas que nos gustan. En éste nos hemos sacado espinas que se nos quedaron del otro, como la vena electrónica. También está muy clara la aparición del scratch, más trabajada”. Otra cosa que no descuidan ha sido los textos, que destilan cotidiana preocupación social y que está vez han sido obra de Marina después que en el anterior fueran básicamente de Dani Macaco, a la sazón cantante en el primer disco y apenas colaborador ocasional en este segundo: “Antes de que Macaco existiera Ojos de Brujo ya tenía temas. De hecho, el tema ‘Brujo cabicho’, del primer disco de Macaco, era de Ojos de Brujo “--aclara Ramón ante la supuesta paternidad “macaca” en los Ojos--”. Incluso a la hora de poner el nombre al grupo elegimos entre Macaco u Ojos de Brujo. Por aquella época yo no me planteaba lo del grupo como algo profesional, sino sólo lo de tocar entre amigos”. En cuanto a las letras, Marina tercia: “está sutil pero está todo. Yo veo las cosas las así. Este disco tiene un poco más de contenidos. La realidad que se vive se debate porque somos músicos, pero somos personas. De todas formas, nada panfletario: eso no nos apetece nada. La realidad está últimamente demasiado obvia y hay que reflexionar”. Una segunda ronda de vino y nos metemos con el tema más técnico del asunto, la grabación del disco, el diseño del mismo: “La producción, al estar investigando, nos la hicimos nosotros mismos junto a Carlos Jaramillo, que fue el técnico y mezclador. Se empezó en Barcelona, en un estudio que nos salía muy baratito y medio fiado. La segunda tanda ya fue más normal e, incluso, lo mezclamos en un sitio de mogollón de pasta. Hicimos un superesfuerzo y lo masterizamos en Nueva York”, cuenta orgulloso y satisfecho Ramón, en tanto que a Marina le brillan los ojos cuando habla del art-work: “eso me lo he currado yo: me gusta mucho y quería que el libreto tuviera fuerza gráfica. Siempre me ha gustado mucho el graffiti, un arte muy mal valorado que lleva un currazo enorme para ser luego tan efímero. Para la portada di con un chaval andaluz que hace graffitis, muy personal y muy bueno, que también ha hecho el art-work del video ‘Tahitá’. En el libreto hemos contado con Chema López, un chaval de Albacete que hace retratos muy buenos. Hemos metido uno de Camarón y otro de Fernanda de Utrera. Creo que los graffitis dan mucho gustito y van mucho con el título del disco, ‘Barí’, una palabra caló, la lengua gitana, que significa algo así como joya, calidad superior, algo no prostituido. Para nosotros, este disco es como una joyita, por lo que está costando. Por eso el libreto también va en ese sentido, como de libro antiguo. En el disco, la joyita está en la galleta y en el diseño del libreto”. Ahora sólo queda que la aventura sea un completo éxito. Cualidades no les faltan, ganas y fuerza tampoco. Además, la banda ya está asentada con una formación bastante definida pese a la marea de gente que fue pasando en sus inicios. “En la presentación del disco anterior ya no estaba la formación que lo grabó. Pero para este disco ya sí somos casi todos los que estamos desde esa presentación durante estos dos años de gira continua. Dani, al poco de empezar, ya no estaba porque se quedó con Macaco, y el Beto igual. Muñeco, por su parte, dejó de vivir en Barcelona. Entonces se empezó con unos temas y, poco a poco, se iban haciendo otros que nacían casi en directo. Es ahí donde se consolida la banda”. Kike Babas & Kike Turrón Ojos de Brujo. “Barí”. Fábrica de Colores
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