|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
George Winston versionea a los Doors en su último álbum. Octubre 2002 Cambiando de estación
”Llevo escuchándolos durante treinta y cinco años y enseguida se convirtieron en mi grupo favorito. Me encantan. En un momento dado estaba trabajando en un nuevo álbum de piano solo y ya había adaptado algunas piezas de los Doors a ese formato. Pensé incluirlas como una especie de bonus track en ‘Remembrance’, pero no me dio tiempo. El caso es que seguí con ello y, al final, decidí editar un álbum completo dedicado a los Doors antes del álbum en el que inicialmente estaba trabajando”. “Remembrance”, la obra a la que se refiere George Winston, es un miniálbum que se publicó el pasado octubre con una intención benéfica: el 100% de los royalties que generara irían dedicados a las víctimas del famoso atentado acontecido en Manhattan el pasado año: “La aparición de ‘Remembrance’ está, lógicamente, influenciada por los acontecimientos. Aporté seis nuevas piezas que pensé que podían ayudar. En ese disco pesaba más lo ocurrido que la estación del año a la que suelo dedicar mis títulos”. “Autumn”, “Winter to spring”, “December” o “Summer” son algunos de los títulos a los que el pianista se refiere, máximos responsables del éxito que este peculiar personaje obtuvo en todo el mundo tras el nacimiento de lo que se dio en llamar “new age”. El, con todo, prefiere calificar su obra de otra manera diferente: “Lo que yo toco es folk, un folk rural realizado con piano. También toco r’n’b o algo de jazz, pero principalmente me centro en el folk. Lo de la new age no lo entiendo ni sé lo que es, además de que no tengo mucho tiempo para escuchar y seguir el panorama musical”. Winston apareció en la escena musical norteamericana en 1972, cuando Windham Hill le publicó una grabación que casi respondía a los cánones de un aficionado. Winston tenía intención de grabar un álbum de guitarra, pero cuando William Ackerman, cerebro de Windham Hill en aquellos días y fundador del sello, le escuchó tocar el piano decidió que lo de la guitarra podía esperar. Con todo, Winston no cuenta con una personalidad muy acorde para entrar en terrenos de negocios musicales, por lo que su siguiente disco no vería la luz hasta 1980. Y de ahí… al cielo. “Autumn” fue un álbum aplaudido en todo el mundo y se vendió en cantidades que ni los más optimistas podían llegar a pensar. El año pasado se puso a la venta una edición especial del disco para celebrar los veinte años tras su grabación, algo que luego se ha repetido posteriormente con “Winter into Spring”, su álbum del 82. “Toco lo que me conmueve, y lo que puede ocurrir con mis discos no es algo que dependa de mí. Lo cierto es que no me esperaba estar grabando durante veinte años”, afirma. Hoy, curiosamente, Winston tiene su propio sello discográfico, Dancing Cat, y una obra personal que alcanza la docena de álbumes. “Nunca me había planteado hacer esto con las canciones de ningún grupo. Si acaso, alguna vez lo volvería a hacer, pero con otro tipo de artistas, como Randy Newman”, contesta Winston cuando hablamos del porqué de dedicar un álbum entero a la música de los Doors. Hasta el momento, este pianista había aportado únicamente composiciones propias, excepto en “Linus & Lucy”, el disco que dedicó al material de Vince Guaraldi en 1996. “Contacté con Ray Manzarek, el teclista de los Doors, y le enseñé algunas de las piezas que, en principio, había pensado incluir en la edición del vigésimo aniversario de ‘Autumn’. Le gustaron y pensé en mejorarlas y en aportar alguna otra hasta que, finalmente, vi que tenía material para un disco entero, algo que el propio Manzarek recibió de muy buen grado”. Y tanto: Winston y Manzarek ofrecerán próximamente un par de conciertos en Nueva York poniéndose frente a frente ante sus pianos y sin ningún otro acompañamiento. “Interpretar la música de Jim Morrison o de los Doors es muy difícil. Yo llevo escuchándola treinta y cinco años y no me considero capaz de presentar en piano solo cualquiera de sus canciones. Las elegidas para el disco son aquéllas que pueden ser apreciadas en este formato aunque no conozcas las originales”. Sin duda alguna, lo más llamativo de este “Night divides the day. The music of the Doors” es el acercamiento que un hombre tan introspectivo como Winston hace hacia una banda de rock y blues. A la hora de hablar de sus preferencias musicales, el pianista siempre se decanta por la tradición americana más arraigada, como el bluegrass, y uno de sus proyectos dentro de Dancing Cat es el de editar a maestros de la slack key guitar, un instrumento tradicional hawaiano que se usa habitualmente dentro de su música folklórica. “Esa música es para Hawai como el flamenco para España y la técnica de esa guitarra es muy similar a la de la guitarra española. Hasta el momento hemos publicado treinta y cinco discos centrados en los mejores intérpretes de ese instrumento”. Si bien Winston no tiene asegurada en breve una presencia en los escenarios españoles, sus anteriores llegadas a nuestro país han contado con un éxito rotundo. De momento, el compositor está centrado en la creación de una nueva banda sonora que continuará su trabajo en esa particular faceta de la cual su estreno fue el score de “Country”, un drama rural dirigido por Richard Pearce en 1984. Posteriormente Winston colaboró en vídeos de temática infantil sin haber vuelto a mirar a la pantalla grande. E.P. George Winston. “Night divides the day. The music of the Doors”. Windham Hill
|