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Nuevo álbum de Dolly Parton dentro de la música tradicional. Noviembre 2002 Escalera al cielo
Con un dato basta: Dolly Parton ha sido nominada treinta y ocho veces para los premios Grammy y ha conseguido, a lo largo de su carrera, siete premios, todos ellos en la categoría de música country. Aun así, su carrera no se limitó a este género y, a lo largo de tres décadas, se convirtió en la artista americana por naturaleza con mayor rango, incluso, que el que llegó a tener Barbra Streisand. En Estados Unidos su discografía tiene sesenta y siete referencias y ¡cincuenta y cuatro! álbumes recopilatorios. Su currículum de premios, tanto en la música como en el cine y la televisión, es tal que no bastaría un número de esta publicación para listarlos todos. Independientemente de eso, el nombre de Dolly Parton siempre ha estado asociado a la música con la que empezó y se dio a conocer: el country, el folk y el bluegrass. En 1998, tras terminar su contrato con la RCA, decidió volver a sus orígenes y grabó “Hungry again”. “Eso empezó porque veía que nadie iba a poner mis discos en las emisoras country nunca más. No tenía otra oportunidad: tenía que cantar y que escribir. Por supuesto que me gusta ese otro tipo de música, pero no necesito convertirla en un modo de vida. Trabajé duro para tener una carrera y no me arrepiento de nada de lo que he hecho. No cambiaría ni una sola cosa de ella porque no estaría en posición de hacer esta música más ‘espiritual’ si no hubiera hecho previamente otra. Ya tengo suficiente dinero, por lo que ahora puedo ser lo que siempre quise ser como artista”. Y, como artista, el universo musical de Dolly es la música “típicamente americana”. “Es música del corazón, del alma. ‘Halos & horns’ tiene elementos de bluegrass, pero también hay otras cosas: grandes coros, piano e, incluso, baterías. Suena como suena debido a mis raíces, a lo que yo llamo mi ‘ADN Smokey Mountain’. El hecho de que viviera sin electricidad o sin televisión, que aprendiera todo sobre las viejas canciones de las montañas del antiguo mundo… Todo eso influye aún en mi personalidad, así que, cuando abro mi boca, eso sale solo”. Tras “Hungry again” Dolly publicó “The grass is blue” (1999) y “Little sparrow” (2002), discos ambos que la volvieron a generar premios Grammy y que la situaban, decididamente, en un terreno en el que mucha parte de su público siempre deseó volver a verla. Dolly es, hoy en día, una empresaria nata, con su propio parque de atracciones y su show de televisión, pero, más allá de las lentejuelas y los postizos, su carrera musical ha tenido sus mejores logros dentro de la música tradicional. “Halos & horns” vuelve a publicarse, como los dos anteriores, dentro del sello Sugar Hill, distribuido en nuestro país por la compañía independiente Dock. En él hay una colección de canciones que muestran con claridad meridiana que una voz como la de esta mujer no necesita demasiados elementos de producción. Para la realización del álbum las canciones no necesitaron más que la toma inicial de maqueta para ser masterizadas, algo que nadie se creería a la primera escucha. “No era mi intención producir el disco. Sólo quería producir las maquetas de esas canciones. Pero aquello sonaba tan bien que me sentía realmente excitada. Pensé: ’No necesito mejorarlas ni meter más músicos’. Llamé a Steve Buckingham “(su habitual productor en los discos con Sugar Hill)” y le dije: ‘Esto que estoy haciendo está quedando realmente bien’, y él me contestó: ‘Pues adelante’. Decidí que quería usar todo ‘como de casa’, con ese sentimiento de frescura en la gente”. “Halos & horns” se grabó en los estudios Knoxville, después de que Dolly preparara el material en su casa de Tennessee y llamara a su habitual banda de Nashville. “No había nada especialmente duro en ese trabajo. Solamente hablé con los chicos y pusimos nuestras ideas en común. La manera de producir grandes discos es dejar que la gente con talento haga lo que hace. Es algo ‘directo’ porque no soy el tipo de cantante que puede empezar, parar y volver a cantar teniendo siempre el mismo feeling. Tuve un buen momento haciéndolo”. Entre los temas incluidos para el disco, la vocalista de cincuenta y seis años recuperó dos canciones que ya había publicado previamente: “Shattered image” (del 76) y “What a heartache”, perteneciente a la banda sonora de “Rhinestone” (84) que Dolly protagonizaba con Sylvester Stallone. “La razón para recoger y volver a grabar algunas de esas canciones es que me producen sentimientos muy fuertes. Creo que nunca tuvieron la posibilidad de ser todo lo que realmente son. Tengo cientos de canciones nuevas, pero hay algunas que nunca se terminarán mientras no encuentra le manera adecuada de hacerlo. Son como mis hijas: algunas salen a la calle y causan problemas, otras no”. Del mismo modo, y siguiendo su dinámica habitual, también ha incluido dos versiones: “If”, de Bread, y una sorprendente “Starway to heaven” de Led Zeppelin. “No tengo ni idea de cómo la gente se lo iba a tomar. No sé si lo criticarán, pero… ¿sabes qué? Es algo que me salió del corazón: amo la libertad de hacer exactamente lo que me hace sentir bien. Incluso canciones como ‘Starway to heaven’”. El estilo interpretativo de Dolly cuando se recrea en la música tradicional es absolutamente reconocible. “Una de las reseñas sobre mi último álbum decía: ‘Dolly canta desde las tripas’. Pensé que era lo más divertido que había leído nunca. Había oído: ‘Dolly canta con su cara’ o ‘Dolly se rompe los cuernos cantando’, pero nunca que lo hiciera con las tripas. Pero estas canciones, usando ese dicho, vienen directamente desde mis tripas, desde mi alma, desde mi corazón. Y creo que la gente me aceptará así, como una cantante real. Incluso cuando no tengo tiempo, nunca pienso que no puedo escribir. Escribo cada día: es mi terapia. Todo lo que libera mi mente es hablar a Dios y escribir mis canciones”. Está previsto que el material del nuevo álbum sea el ingrediente primordial de la vuelta de Dolly a los escenarios para una gira de alto nivel. De hecho, sus planes eran realizar actuaciones en Irlanda e Inglaterra para finales del mes de octubre. E.P. Dolly Parton. “Halos & horns”. Sugar Hill
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