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Sonidos Duros por Raúl García

mayo de 2002

2 Ton Predator. “Boogie”. Diehard
36 Crazyfists. “Bitterness the star”. Roadrunner
Barcode. “Hardcore”. Hardboiled
Bludgeon. “Crucify the priest”. Magic Circle
December Wolves. “Blasterpiece theatre”. Wicked World
Necrosphere. “Revived”. Diehard
No Return. “Machinery”. Nuclear Blast
Susperia. “Vindication”. Nuclear Blast
Vomitory. “Blood rapture”. Metal Blade

• Abrimos la sección con un atentado hacia el pabellón auditivo. Desde lo más escondido de Boston, el grupo December Wolves nos ofrece su música extrema, yendo más allá del thrash metal, de los conceptos demoníacos y de lo socialmente establecido como correcto. “Blasterpiece theatre” muestra al grupo en su nueva etapa, con sus cambios de identidad y con la inclusión a quemarropa de algunos sonidos electrónicos. Un arma o un juguete entre sus manos con los que han ido más allá de sus posibilidades, predominando valientes cambios en su estructura musical que enseguida hacen regresar a una línea circular. (arriba)

• Con su debut “Predominance”, los noruegos Susperia consiguieron ser una de las mejores bandas del pasado año, sorprendiendo a propios y extraños sin tener que tirar de la constancia discográfica. La experiencia parece que se repite en “Vindication”, una nueva muestra de creatividad por parte del quinteto. La decepción hubiera estado en que intentaran tirar por otras lindes si tenemos en cuenta que han contado con el mismo equipo de grabación y estudios, los Abyss de Peter Tägtgren. Sin duda, van a volver a estar en la cúspide del metal contundente este año. (arriba)

• 2 Ton Predator peca, en su nuevo CD, de seguir teniendo bastantes ramalazos a lo Pantera y de reiterar en los riffs de guitarra de una manera demasiado previsible aunque menos arrastrada. La evolución está presente al intentar buscar miras más heavies en el concepto del álbum, por lo que “Boogie” lo puedes tomar como un aceptable recital sonoro de corte clásico. No obstante, pienso que están un poco despistados o indecisos a la hora de concretar la línea musical que quieren llevar en el futuro. Esperemos poder hablar de un tercer trabajo la temporada que viene. (arriba)

• Aunque el nombre de este grupo es explícito, No Return da la sensación de no querer dejar que muera el sonido thrash metal de hace quince años. Escuchando “Machinery”, es evidente que estos alemanes saben emplearse en otras directrices, pero, aun así, hay ciertos momentos que suenan similares a lo que hacían antes bandas como Exodus o Testament. Debe ser algo que todavía llevan en la sangre, ya que ellos empezaron en 1989, si bien “Machinery” incluye samplers suficientes que muestran a la reformada banda en estado de gracia. (arriba)