Nuevas Músicas
mayo de 2002
Burhan Öçal & Pete Namlook. “Sultan
Osman”. Universal
Electra. “Electra”. Grabaciones en el Mar
Elysium. “Auvergne chants”. Decca
Peter Hammill. “Unsung”. Fie
Secret Garden. “Once in a red moon”. Emarcy
•
Elysium, el cuarteto vocal femenino proveniente del grupo de música antigua
Sequentia, acaba de publicar una particularísima interpretación de algunas
canciones medievales recogidas en la región francesa de Auvergne bajo el título
de “Auvergne chants”. El repertorio ha sido adaptado según los arreglos escritos
por Canteloube a principios del siglo XX y musicado aunando la habitual formación
de cámara con los elementos electrónicos que pueden favorecer la creación
y uso de diferentes ambientes sonoros. La parte instrumental ha sido abordada
por músicos de la Vienna Radio Symphony Orchestra con dirección de Peter Wolf
y el resultado, que huye premeditadamente de los ritmos folklóricos más vivos,
se centra en piezas de ambiente bucólico y en temáticas campesinas envueltas
en situaciones sonoras un tanto lúgubres pero tremendamente impactantes. (arriba)
•
Vuelve por aquí (¿es que alguna vez se fue?) Peter Hammill, quien parece tener
una creatividad de lo más prolífica en los últimos años. Su nuevo trabajo
lleva por título “Unsung” y entra de lleno en la parte más “experimental”
de lo que Hammill maneja ahora. Mientras que sus anteriores trabajos parecían
recuperar el concepto de canción (siempre a su modo), aquí aparecen texturas
raras, conceptos armónicos inusuales y extrañísimas aventuras guitarrísticas
que recuerdan a las partes más lisérgicas de Robert Fripp. Un disco para fans
este “Unsung” y un punto de anclaje en relación a la actividad de ex Van der
Graaf. (arriba)
•
Cada vez parece más evidente que muchos de los grupos que nacieron al amparo
del boom indie se van quedando colgados de aquello que escuchan y que les
resulta nuevo. No son extrañas (cada vez menos) las aventuras puestas en marcha
por grupos pop que empiezan a reivindicar la tranquilidad, el aburguesamiento
y la placidez mucho antes que la diversión o la locura juvenil que pregonaban
hace apenas un par de años. El último ejemplo de lo dicho es el debut de Electra,
banda creada por una ex componente de Nosoträsh (sí, las mismas) y dos de
La Habitación Roja (sí, los mismos). En su nuevo proyecto disfrutan con piezas
instrumentales que lindan con la new age, con melodías de voz que evocan casi
a Mari Trini y con ambientes sonoros propios de quien disfruta de un coñac
de marca después de una buena cena. Si no estás en esta situación el disco
se te puede hacer un poco muermo aunque no lo sea. La equivocación sería pensar
que Electra es un grupo de pop de colorines y despreocupado. (arriba)
•
Ahora que de nuevo se ha puesto tan de moda el Festival de Eurovisión convendría
recordar que, de vez en cuando, produce algo bueno. En 1995 se alzaron ganadores
Secret Garden con “Nocturne”, pero, al contrario de lo que se podía esperar,
ahí no debutaba un grupo de pop en estado comatoso del que nadie se acordaría
a la vuelta de dos años. Secret Garden ha consolidado una carrera dentro de
las corrientes de nuevas músicas que atañen por igual al folk celta, la new
age o el minimalismo con discos sumamente accesibles que triunfan continuamente
en las listas especializadas. Su trabajo más reciente es “Once in a red moon”,
disco que aparece tras la recopilación “Dreamcatcher” y que parece va a ser
apoyado promocionalmente por su compañía. Las composiciones de Rolf Lovland,
miembro del dúo junto a Fionnuala Sherry, abordan numerosos estilos, pero
se manejan siempre en un terreno reposado, muy lírico y con abundantes componentes
bucólicos. (arriba)
•
Menuda mezcla. En 2000 el turco Burhan Öçal”, un maestro de la percusión especializado
en la música tradicional de su país, se juntó con Pete Namlook para grabar
este “Sultan Osman” que aparece ahora en España. Namlook es uno de los recuperadores
del ambient alemán una vez que pasara por allí la fiebre house de finales
de los ochenta. Aparte de ser un músico muy respetado en su país pasa por
ser uno de los más prolíficos dado que, dentro de su propio sello, lanza cuatro,
cinco o seis álbumes por año sin que apenas haya diferencias entre uno y otro.
Juntos se han centrado en el aspecto exótico de la música turca abordándolo
desde el especial prisma de Namlook. El resultado, si bien curioso, queda
por debajo de otras fusiones que no han buscado el elemento electrónico tan
evidentemente. (arriba)