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Fu Manchu + Sex Museum Arena. 13 de abril de 2002
Los chicos de Fu Manchu aparecieron en el escenario como salidos de una tienda de Beverly Hills. Guitarras transparentes y un Scott Hill peinado a lo Bustamante y vestido de playa con un niki de colorines. Enchufaron su río de guitarrazos y lo mantuvieron vivo durante un buen rato, aunque sin ningún color más allá del de las camisetas. Sumamente lineales, su oferta se concentró un una buena intensidad sonora y en una viveza que se agradeció, pero, a la hora de escuchar… todo se redujo considerablemente. No había allí la cera que se respiraba en discos como “In search of” o “King of the road”. Mucho material del reciente “California crossing”, pero sin las diferencias de mejora que se aprecian cuanto te pones el CD en casa. El hecho de que tocaran, además, después de Sex Museum sirvió para apreciar que el grupo, encima del escenario, no evidencia el ascenso que, tradicionalmente, sirve en sus discos. Mientras que Sex Museum exhibió un derroche de sonido y buen hacer, los californianos se quedaron a medio camino y, tras media hora de concierto, ya no hubo más crecimiento. Los madrileños, sin embargo, se mostraron con un empaque asombroso en cada tema, densos, tremendamente compactos y con un poder que arrebataba. Si el público (o los promotores) fueran más justos, la próxima vez que viniera Fu Manchu a nuestro país abriría para bandas como Sex Museum. Lo lógico es que los conciertos vayan de menos a más, no al contrario. E.P.
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