Rafael Martín. Marzo 2002
Tributo a la zanfona
Después
de luchar con la pesada y conservadora industria de la música, el enrevesado
mundo de las discográfica y la escasas ganas de mirar atrás,
muy atrás, de quienes deciden en este farragoso mundo, Rafael Martín
ha publicado “En la espalda del gigante”, un disco homenaje a un instrumento
olvidado y marginado como es la zanfona. “Nunca ha tenido en España
el papel que le corresponde. Siempre ha estado relegada en un segundo plano,
como acompañamiento, de relleno… incluso como mero objeto decorativo”,
nos dice este licenciado en historia medieval y profesor de música
que, con este trabajo, pretende “dar a este viejo instrumento cierta dignidad
y ponerle a la altura de otros más conocidos”. En ello está
además trabajando como fundador, junto a Luis Delgado y Jesus Reolid,
en la Asociación Ibérica de la Zanfona. Rafael Martín,
quien formó parte de La Musgaña y participa ahora en el grupo
de folk contemporáneo La Bruja Gata, ha adaptado en este disco temas
del repertorio de otros instrumentos, como la dulzaina castellana, la flauta
de tres agujeros o la gaita de fuelle, y los ha acoplado con instrumentos
y arreglos contemporáneos para hacerlos más atractivos. “No
quería hacer un disco sólo de zanfona; quería que fuera
más ameno y que llegara a más gente”, explica Rafael, quien
se muestra sorprendido por la buena acogida que está teniendo su trabajo.
De la zanfona, este curtido profesor destaca su peculiar timbre, por su singular
sistema de creación del sonido, ,y desde el punto de vista más
íntimo, siente que es un instrumento ideal para poder expresarse. “Siempre
me atrajo mucho, incluso antes de tocarlo. Es un instrumento mágico
por su sonido, a medio camino entre la cuerda y el viento”, afirma Rafael,
quien también reconoce sus limitaciones: “Al ser un instrumento poco
evolucionado tiene sus inconvenientes a la hora de tocarlo”. Precisa que en
este disco lo ha hecho de la manera tradicional: “Además, es todo un
reto hacer música con él por su complejidad. Prácticamente
tienes que inventarlo todo desde el principio”.
En este trabajo Rafael ha contado con numerosos
colaboradores, entre los que destacan Luis Delgado, Javier Coble, José
María Climent, Javier Palancar, José Ramón Jiménez
o Antonio Melero. “Todos son amigos míos y trabajar con ellos ha sido
un placer”, recuerda Rafael, quien, para concluir la conversación,
subraya que en “En la espalda del gigante” ha jugado con la tradición.
O.S.