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“50 canciones inmortales” no es un tributo, pero casi. En él se incluyen
todos los temas que popularizó un monstruo del bolero como fue en su
día Lucho Gatica. Las canciones se ofrecen en la propia versión
de Lucho y la aparición del disco ha servido para que su compañía
discográfica le ofrezca un homenaje pequeñito en el que se le
hizo entrega de una placa conmemorativa por sus cincuenta años de carrera
musical. No sé a ti, pero a tus padres, con seguridad, el disco les parecerá
adorable: es la banda sonora de toda una generación.
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Vámonos con los recopilatorios de sello. Este es el tercer volumen de
“Give ‘em the boot”, la colección que saca periódicamente Hellcat
Records para presentar lo más granado de su catálogo. Veintidós
temas (dos inéditos) y dos vídeos en sendas pistas CD ROM con
un precio que se anuncia como interesantísimo. Entre otros muchos aquí
tienes a Dropckick Murphys, US Bombs, Rancid, Agnostic Front, Nerve Agents o
Hepcat. Bueno: ya sabes cómo se las gasta este sello, ¿no?
(arriba)
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Otro con una seña de identidad de lo más marcada es “Global magic”,
un disco que selecciona dieciocho temas del catálogo de Act, una etiqueta
que agrupa un buen número de artistas con unas inquietudes estéticas
muy de agradecer. Entre ellos aparecen, por ejemplo, Esbjörn Svensson, Gerardo
Núñez, Paolo Fresu, Peter Erskine o Soriba Kouyaté. Tanto
en el mundo del jazz, como en el de la fusión más innovadora o
el de los ritmos étnicos, Act suele suponer una garantía a nivel
de producto. Una buena muestra de ello es este mismo recopilatorio, sumamente
variado y con un nivel excelente. (arriba)
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Y, puestos a hablar de recopilatorios de sello, habría que pararse especialmente
en lo último que ha realizado Grabaciones en el Mar, tanto por su originalidad
como por su resultado. “Un viaje a la luna” es un álbum donde se presentan
temas pertenecientes a los próximos lanzamientos de gente como La Granja,
Alan Boguslavsky, Zinedines y otros más, pero también sirve para
dar luz a canciones que se entresacan de otros discos (La Habitación
Roja, Carrots, Magnéticos…) o que aún permanecían inéditas
(El Niño Gusano). Lo mejor de todo es que al álbum se le ha buscado
una línea conceptual (un viaje a la luna) que se ve armada gracias a
entreactos creados por Vicente Maciá y Freddy Forner, guitarra y teclista,
respectivamente, de Carrots. Lo dicho: un disco fantástico.
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Ya apareció a principios del 2000 “A fever! comp”, una sabrosa batidora
de ritmos popero con dejes modes y gotitas de aderezo. Pues bien: ya está
en la calle el segundo volumen de la serie… y tan jugoso como el primero. En
este caso se dan cita en el disco cosas de Pleasure Beach, Sidonie, Solarflares,
Sweet Apple Pie o Art School. Delicada, relajante, bailable… Popera, en una
palabra. (arriba)
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