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Australian Blonde
Si nos ponemos estrictos, éste sería el álbum que continúa la carrera de Australian Blonde desde que apareciera “Extra” a principios del 99. Obviamente, eso no es cierto, y mucho menos a tenor del resultado: los Australian que nos encontramos ahora tienen muy poco que ver con aquéllos y su música ha dado un giro considerable desde que grabaron “vía e-mail” con Steve Wynn. Si nunca se ha podido decir de los asturianos que fueran un grupo que tocara, aunque fuera de lado, la tradición musical española, a partir de aquel momento da la impresión de que su sueño más dorado sería vivir en medio del desierto norteamericano. Las nuevas composiciones presentadas en este “Lay it on the line” evidencian un gusto extraordinario por la música yanqui, pero no sólo eso: lo que, tras el nacimiento del grupo, daba la impresión de querer ser un acercamiento a la modernidad musical que, se supone, no existía en España se ha convertido, con el paso del tiempo, en una absoluta recuperación de los estilos más tradicionales de la música de los States. Si el boom indie o el Xixón sound en el que una vez se les ubicó miraba, en teoría, hacia adelante, ahora nos encontramos a una de las pocas bandas que queda de aquella hornada reivindicando a los clásicos del country rock y del rock sureño. Las piezas del nuevo álbum son realmente preciosas, aunque, manejándose en este terreno, aún falta nivel o medios si se miden de tú a tú con la actual producción del rock americano de este estilo. Como cada uno es libre de opinar, a mí se me antoja que ahora, y con el esquema musical que llevan, los Australian sí que podían empezar a componer en castellano. Serían algo así como Revólver pero con un sonido encantador. E.P.
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