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El cuarteto polaco Vader vuelve a la carga con nuevo bajista y otro álbum digno
de resaltar dentro del death metal extremo. Parece que el camino lo tienen lo
suficientemente alisado para campear a sus anchas, pues, desde que se formaron
en 1986, tiempo han tenido para evolucionar. Quizás “Revelations”, su nuevo
CD, tenga un titulo intuitivo y nos sigan sorprendiendo con carnaza fresca a
base de riffs clásicos, solos acelerados y barbaridades vocales con baqueteo
frenético. Por lo pronto, se espera un DVD de ellos para dentro de unos meses.
(arriba)
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Si quieres hacerte con una de esas rarezas interesantes que se salta los estereotipos
habituales sin reglas musicales apúntate el nombre de Tribe After Tribe y su
nuevo trabajo “The enchanted entrance”. Formados en Sudáfrica, emigraron a Estados
Unidos para promulgar sus apuestas basadas en fusiones que mezclan el heavy,
la psicodelia, las percusiones, los ritmos africanos y las paranoias vocales.
Todo, absolutamente todo, muy bien hecho, con una originalidad evidente a la
primera escucha. (arriba)
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También nos hacemos eco de otros polacos llamados Lux Occulta, aunque éstos
incorporan alguna maquina y algún sonido de saxo a su death metal. Su cuarto
disco se titula “The mother and the enemy” y en él su cantante va a saco con
la voz cortante mientras las guitarras a veces parecen bisagras oxidadas. Los
susodichos sorprenden añadiendo de vez en cuando algún toque progresivo en plan
Mekong Delta e, incluso, intercalando canciones entonadas por una voz femenina
que podrían haber formado parte del repertorio de Faithless cuando estaba con
ellos Dido. Es decir, este álbum incluye dos mundos diferentes que no tienen
nada que ver entre ellos, pero ahí están.
(arriba)
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La atípica formación británica Soundisciples basa los contenidos de su nuevo
trabajo en el rock ambiental más cerca de la electrónica y de las atmósferas
experimentales que del rock propiamente dicho, aunque tiene alguna parte semiindustrial.
De hecho, el batería que utilizan es Ian Mathews, músico de sesión de Massive
Attack, y el productor es Rick Dowding, el mismo que ha trabajado con Massive
Attack, Portishead o William Orbit. Además, “Audio manifesto”, que así es como
se llama esta entrega, incluye un par de remezclas que les acerca al hip hop
y al drum´n´bass. (arriba)
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Para terminar, algo que no sé muy bien cómo se han dignado a grabar. Bajo el
nombre de Teeth of Lions Rule the Divine se han reunido Justin Greaves (Iron
Monkey), Greg Anderson (Sunn 0), Lee Dorrian (Cathedral, Napalm Death) y Stephen
O´Malley (Burning Witch, Sunn 0) y han grabado tres canciones bajo el título
de “Rampton” (de 30, 7 y 18 minutos cada una). Sonidos, no música, que desestabiliza
a cualquiera. Grabaciones mejores que éstas vuelcan por centenares los A. R.
de cualquier multinacional. Lo mismo me da escuchar a Rosario diciendo que ella
es rockera y su primo es el Kravitz que a éstos intentar convencer a alguien
para que les oigan tocar esta bazofia. (arriba)
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