Pag.Ppal. Artículos Discos Crítica Agenda Directorio Foros Anuncios Contacto

Dover. Julio de 2002

En directo, en acústico, en vídeo…

Se han dejado convencer. Los fans de los madrileños Dover insistían una y otra vez que el tiempo entre disco y disco se les quedaba un poco hueco, y ése ha sido el principal motivo para la edición de “It’s good to be me”, un EP en formato de digipack en el que el grupo ha incluido material inédito renovando su habitual repertorio. El contenido del EP incluye cinco temas grabados en directo en el concierto que Dover ofreció en Leganés el pasado 19 de mayo, dos temas más en formato acústico grabados en el local de ensayo de la banda, los tres clips que se realizaron del último álbum y, como guinda, una canción nueva. “Cuando terminamos ‘Mystic love’ la guardamos para nosotros pensando que, en un futuro, podía salir como cara B de un single, pero cuando la compañía nos habló de lanzar un single comercial, para ponerlo a la venta, pensamos que, realmente, el formato resulta caro teniendo sólo un par de canciones. Fue cuando se nos ocurrió hacer esto. Un EP cuesta más o menos lo mismo y nos permite meter más material que, además, nos estaban pidiendo los fans”, comenta Amparo, compositora y guitarrista de la banda. Llama la atención que el material acústico elegido no haya sido grabado en un estudio, algo que Amparo justifica apuntando que “ya lo habíamos hecho en uno de los singles que salieron con el ‘Late at night’. Igual no suena tan bien, pero es un punto de intimidad que se traslada al fan. Es como vernos de un modo más real”.

El EP saldrá a la venta con un precio que, en teoría, no debería superar los diez euros, “aunque ya sabes que estas cosas varían de tienda a tienda y nosotros poco podemos hacer en eso”. Por si alguien está pensando que los formatos elegidos (directo, acústico…) apuntan a las intenciones del grupo para su próximo álbum, nada mejor que una aclaración: “Aún no tenemos nada para el próximo disco, pero casi seguro que no sea ni lo uno ni lo otro. La gente nos pide un directo, pero, en el fondo, un álbum de ese tipo es un disco que tiene canciones ya editadas. Respecto al acústico, aunque muchas de nuestras canciones admiten muy bien ese formato, somos un poco perezosos para hacerlo, somos más de enchufarlo todo y empezar a hacer ruido”, añade Amparo. La idea de no aceptar de momento ninguno de los dos proyectos parece positiva por cuanto Dover tiene ya lista su salida al mercado americano y un álbum de este tipo tampoco sería lo más favorecedor para un público nuevo. “Las cosas de las compañías han ralentizado el proceso, pero, si se cumple lo acordado, el disco será editado por Sanctuary en Estados Unidos en el mes de septiembre. Ellos querían lanzarlo en julio para que lo promocionáramos en la edición del Warped Tour, pero nosotros hemos preferido dedicar este verano a España. Iremos a Estados Unidos más o menos en noviembre y, en principio, tenemos pensado quedarnos allí una temporada. La idea es terminar allí el próximo disco y estar disponibles para lo que nos propongan”. Combinada con su gira española, los miembros de Dover no dejan de atender su contratación internacional, especialmente intensa en la zona centroeuropea. “Nos va bien y lo pasamos bien. En España pasamos de no llenar una sala pequeña a tocar ante pabellones repletos. Tocar por diversión ante un puñado de fans es una parte de historia que nos hemos perdido y que, en países donde no nos conocen, podemos vivirla. En Alemania, por ejemplo, ‘King George’ fue número uno dentro de las listas de radios universitarias, pero la tele mayoritaria no nos hace caso. Eso favorece un tipo de actuaciones en salas pequeñas a las que sólo van tus incondicionales. Es una cosa que nos gusta y que aquí no tuvimos. Para nosotros no es importante conectar con más o menos gente; lo que sí nos gusta es que la gente que venga a vernos conecte con nuestra música”.

R

Dover. “It’s good to be me”. Chrysalis