Sonidos Duros por
Raúl García
julio de 2002
Bloodlet. “Three humid nights in the
cypress trees”. Victory
Bozo Porno Circus. “Regenerate”. Caroline
Coilbox. “13”. Zero
Mäctatus. “Suicide”. SPV
My Ruin. “Blasphemous girl”. Snapper
Soil. “Scars”. Digital Stereo
Soulfly. “Soulfly 3”. Roadrunner
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Como un aperitivo de lo que supondrá el nuevo trabajo doble de My Ruin nos
podemos tomar este sample que nos llega a la redacción. Bajo el nombre de
“Blasphemous girl” se recogen algunos de los momentos clave, de esta etapa
concreta, para la afectada mentalmente Tarrie B.. En este adelanto podemos
apreciar un tema interpretado en vivo de extrema dureza vocal, algún corte
experimental con guiños al sonido dance, la versión del “Tainted love” de
Soft Cell y otra serie de canciones donde la vocalista se desgañita como norma
general. (arriba)
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Una vez más el cerebro de Soulfly, es decir, Max Cavalera, no ha escatimado
en retorcerse las neuronas para crear un álbum rico en sonidos diversos donde
priva lo tribal. Para quienes ya escuchamos los dos anteriores, en “Soulfly
3” parece apreciarse de una manera más notable y sin límites la fórmula empleada
por la formación brasileña. Además ha contado con el retorno al grupo de Roy
Mayorga, el batería original, así como la colaboración del cantante de Ill
Niño. Cavalera es inquieto y concurrente, y por eso el álbum da muestras de
estar en el filo de la rapidez, lo agresivo, lo melódico y, a veces, lo misterioso,
donde pareciera que la furia adrenalínica nunca terminara de ser expulsada.
¿Estará Max Cavalera poseído? (arriba)
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De primeras, cuando oyes a esta formación de Houston llamada Bozo Porno Circus,
se te pasan por la cabeza bandas como Das Ich, Depeche Mode o Skinny Puppy,
pero más tarde, tras terminar la escucha de “Regenerate”, no consigues determinar
de qué van. ¿Industriales, technópatas o freaks musicales? Creo que hay que
tomárselo como un grupo transgresor del momento que, bajo estos influjos musicales,
pervierte, provoca y escandaliza a nivel sexual a la gente que lo ve en directo,
pues el show que practica sobre un escenario, al parecer, es algo porno-erótico
con tres gatitas en celo blasfemando, cuyos nombres son PornetteXXX, CandyXXX
y Putty Tatz. (arriba)
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Mäctatus, panda de satánicos blackmetaleros, ya experimentó con otras tendencias
también amparadas por el maligno (léase dark, death o doom metal) antes de
llegar a grabar “Suicide”, su cuarto álbum, con este sonido. La producción,
llevada a cabo en los estudios Abyss de Peter Tägtgren, cuenta con un sonido
impecable, pero la originalidad musical por parte del sexteto es más bien
poca. Gritos guturales, guitarras creando campos atmosféricos y unos teclados
de apoyo para hacer más místico el cuento. (arriba)
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Hardcore de connotación melódica y ralentizada es lo que nos ofrece Bloodlet
en “Three humid nights in the cypress trees”. Poco, más bien nada, aporta
a la sección si tenemos en cuenta la pésima producción, con unos graves que
distorsionan las canciones. El cantante lo intenta hacer como Henry Rollins
y la banda; aunque a veces pareciera atraerle el thrash metal a la antigua
usanza, no termina de lanzarse al desmadre sonoro y tira más bien por los
sonidos Crowbar. (arriba)
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Soil es otra banda de metal moderno, con un enfoque claramente comercial.
A mí particularmente, en su debut “Scars” me recuerdan a Disturbed (de hecho
el productor es el mismo). Tampoco podemos hablar de un supergrupo, pero sí
es cierto que a este quinteto de Chicago no le falta actitud ni elementos
de calidad. Sus canciones son directas, cuenta con guitarras duras y secas,
incorpora algún samplecito de marras, melodías y, lo más destacado de su apuesta,
la voz de su cantante Ryan McCombs, fundamental en este rompecabezas. (arriba)
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Coilbox es un proyecto musical orientado a la gente abierta de mente, a quienes
aprecian el metalcore sin fronteras y, sobre todo, a quienes coquetean con
el metal moderno. Dentro de su “13” hay numerosas vueltas de tuerca, como
gusta a los músicos que quieren ir más allá ofreciendo algo diferente. Aunque
canten en inglés y sean un montón de peña, no son los Slipknot, ya que, si
buscas comparaciones y referencias cercanas, teniendo en cuenta cómo está
hoy en día el mercado, vas a joderle el sueño a los chavales, aunque dudo
que se lo quites. (arriba)