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Hamlet hace su particular “álbum negro”. Julio 2002 ”Es en el metal donde más ghetos existen”
”El nuevo disco es muy Hamlet, aunque represente otro paso adelante, otra etapa. ‘El inferno’ estaba más ambientado y éste es más directo, más a la cara”, señala Augusto Hernández, miembro de la banda, que añade: “Recuerda a ‘Revolución 12.111’, pero con una evolución lógica. Las letras, por ejemplo, son más claras aunque también aportan lo mostrado en ‘El inferno’. En ese aspecto es como una mezcla de los dos. Nos apetecía explorar este territorio y eso ha generado un disco más rabioso”. El álbum, al que habría que titular como “Hamlet” dado que el logotipo de la banda es lo único que aparece en la carátula del digipack completamente negro, ha tenido que esperar para ver la luz. Previsto que naciera en los estudios Kirios, la idea se tuvo que abandonar tras el cierre de éstos, aunque... aquello fue sólo el principio de un montón de inconvenientes que el álbum ha sufrido hasta poder ver la luz. Trasladado todo el equipo hasta Eurosonic, este estudio tampoco resultó el adecuado para la grabación. “Allí nadie estaba a gusto: era un concepto de estudio diferente al que teníamos en mente y que a Colin no agradó, ni por la acústica que tenía ni por el ambiente que se respiraba”, recuerda Luis Tárraga, otro de los componentes de Hamlet. Colin (Richardson) volvía a ejercer de productor después de que ya trabajara con los madrileños en “Imsomnio” (98) y “El inferno” (00) y, lógicamente, su opinión contaba a la hora de elegir el sitio donde dar forma a las nuevas canciones. “En lo nuestro Colin es el número uno y, además, le encanta nuestra música. Si no fuera por eso probablemente no podríamos contratarle. Alguna vez hemos pensado que quizás podríamos probar algo nuevo, pero es que sus resultados siempre nos dejan sumamente contentos”. Finalmente, productor y grupo terminaron en los Sonic Ranch Studios, en Texas, un recinto que permitía un abuso natural del tiempo y que hizo posible que toda la grabación se realizara con una naturalidad pasmosa. Casi se vivía en él y las horas de trabajo caían sin apenas darse cuenta. Musicalmente, el grupo aprende de lo ya hecho. “Creo que sí tomamos nota de lo que habíamos conseguido en ‘El inferno’. Aquel era un disco muy especial, más intimista, y repetirlo habría sido un error. Ni nosotros estaríamos contentos con lo nuevo ni nuestro público tampoco. Cada disco tiene que reflejar el momento en el que se hace. Al público de Hamlet le gusta esperar algo nuevo y por eso siempre vamos un poco a contracorriente. Alguien pensó que con el disco anterior íbamos a dar un giro hacia lo melódico, hacia una postura más comercial. Y nada más lejos de la realidad: hacemos lo que nos da la gana”. Finalmente el álbum apareció con el resultado esperado, pero… el considerable retraso producido por los cambios de estudio hizo que el grupo tuviera que anular sus actuaciones previstas en varios festivales y que, al mismo tiempo, su lanzamiento coincidiera en fechas con el otro objetivo fundamental de su compañía, el nuevo disco de Mago de Oz. “El hecho de tener que dejar esos festivales no nos afecta demasiado para nuestro ritmo de contratación. En julio y agosto tenemos ya muchas fechas cogidas y aún quedan cosas por cerrar. Como hemos salido tan justos de tiempo nos tomaremos el asunto con más tranquilidad. Respecto a lo de coincidir con Mago de Oz no nos afecta personalmente, aunque a nivel logístico sí puede plantear complicaciones a la compañía. Alguna gente puede sentirse en la necesidad de elegir entre un disco u otro porque sí hay una parte de público común a los dos grupos”, comenta Luis, aunque aclara que ése no es un aspecto que preocupe especialmente a la banda, al igual que el hecho de que el álbum no haya salido en las listas de ventas tan encumbrado como su anterior trabajo: “Aquel disco salió en otras fechas en las que no había tantos lanzamientos y no tuvo tanta competencia como éste. Curiosamente, ‘El inferno’, que salió tan alto en las listas, luego resultó ser el disco nuestro que menos se ha vendido, mientras que ‘Insomnio’, que entró flojito, al final vendió mucho más. No te puedes fiar mucho de esas cosas”. Las listas de ventas, aunque nunca hayan sido una preocupación especial entre los grupos de rock españoles, sí muestran últimamente una mayor tendencia a incluir los lanzamientos más poderosos dentro de este tipo de música. Ya no resulta raro ver en buenos puestos discos de Marea, Sôber, Blind Guardian… “La piratería y lo de ‘Operación Triunfo’ está haciendo daño al mainstream y por eso aparecen más los grupos que siempre han estado ahí y que no sufren esos fenómenos. Este tipo de bandas tiene un público de base que no oscila tanto como en otros géneros. Asuntos como éste, o como el crecimiento del Viñarock, son una especie de respuesta de todos a quienes no les gustan las cosas como ‘OT’. Puede que el hecho afecte más negativamente a caminos intermedios entre esa música y el rock, pero gente como nosotros realmente ni lo notamos”, apuntan. Lo que sí está claro es que el mercado español se está quedando pequeño para una banda como Hamlet. Venden bien, llenan sus conciertos… pero hacen una música que tiene un público limitado, sobre todo en un país tan pequeño como España en el que, además, los medios mayoritarios no contemplan otra música que el pop. Por ese motivo los madrileños están cada día más motivados para empezar a buscar fuera. “El disco se publicará el 26 de junio en todos los mercados en los que Locomotive tiene distribución, incluido Estados Unidos. Siempre hemos tenido nuestras salidas por ahí fuera, pero, hasta ahora, no pudimos contar con el apoyo de una compañía que pusiera los discos al alcance del público que pudiéramos conseguir. Además, hemos encontrado una oficina de management en Estados Unidos de la que esperamos buenas cosas. De momento, del 8 al 12 de agosto nos vamos para allá para participar en el Latin Music Alternative”. “Hamlet” es, también, el primer álbum que el grupo publica en Locomotive después de haber cerrado su etapa con Zero, su anterior compañía: “el título del anterior disco, ‘El inferno’, hacía referencia a cómo nos sentíamos con ellos. Fue una discográfica que se montó para sacar a Hamlet pero que, según pasaba el tiempo, nos iba decepcionando. Ahora acabamos de empezar con Lomocotive y tenemos muchas esperanzas con ellos”. El disco, sin embargo, sí contará con los inconvenientes naturales con los que un grupo como Hamlet siempre asume una nueva obra: “El rock aquí nunca ha tenido el apoyo que se da a los grupos extranjeros. En el metal, además, siempre han existido estereotipos y se ha mirado mucho la imagen. Es, probablemente, la música con más clasistas y ghetos que hay, aun cuando todo el mundo vaya siempre de auténtico”, apostilla Luis. E.P. Hamlet. “Hamlet”. Locomotive
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