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Capitan Memo. febrero 2002 Van con la directa
El grupo, hasta llegar a concretar la grabación de este álbum debut, ha trajinado en formas diferentes: "Antes de que surgiera Capitán Memo como tal habíamos hecho nuestros primeros pinitos en otros grupos, como Nameless, Anarcoticos... y el germen de lo que hoy es el grupo, Smile, en el que ya tocábamos la mayoría de nosotros, como Angel Allende Palacio (Gelu), guitarra; su hermano Daniel, (Dani), bajo; Laura Ibaseta (guitarra), y yo, Antonio Díaz Sardá (Tony), batería. También estaba Koke, otro amigo que cantaba y que se marchó a Londres a trabajar. Después dejó el grupo Laura, la sustituyó mi hermano Omar y, como ninguno de los otros quería cantar, yo me atreví a hacerlo y pasamos a llevar nuestro actual nombre". Pues sí: una cosa no muy típica la de ver al baterista con un micro delante, llevando la voz cantante de la banda. Pero continuemos investigando el devenir de este conjunto astur que cumple todos los tópicos de un grupo de pop rock: "recuerdo que grabamos nuestra primera maqueta en julio del 99, en directo, y ni siquiera la pusimos nombre. Era nuestra primera experiencia en grabación y la realizamos en el mismo garaje de mi casa, que es donde ensayamos todos los días para desgracia de los vecinos de Antrialgo y de mis padres. Nuestra primera maqueta de estudio fue al año siguiente, cuando, por sugerencia de nuestro amigo Jorge Delange, integrante de Neurotics, decidimos presentarnos al concurso Culturaquí de ese año. Contenía cinco temas, la grabamos en el Babysue, el estudio de los Neurotics , en Arriondas, y Jorge fue nuestro productor. Tuvimos un buen resultado y quedamos entre los ocho finalistas del concurso de ese año. En el 200l nos volvimos a presentar con otra maqueta, grabada en el mismo estudio y también producida por Jorge, a quien tenemos mucho que agradecer su apoyo, y ganamos". La eterna lucha por conseguir sobresalir, la eterna pelea para poder sacar hacia arriba una idea que en la mayoría de los casos termina en la cuneta de la desolación, condenada al ostracismo. Pero no nos pongamos negativos: ellos están empezando en serio y, para ello, no esconden ni un ápice la autocrítica, cosa que, la verdad, siempre resulta muy recomendable. "Es que no estamos satisfechos del todo con el disco porque teníamos poco tiempo asignado en el estudio y Jorge no pudo estar presente todos los días de grabación, salvo tres o cuatro. Así que nos pusimos manos a la obra y creemos que, dentro de lo que cabe y tras pagar las consiguientes novatadas, el resultado final no está nada mal". Así, honestamente, muestran su comentario a la grabación y, de paso, y de nuevo con sinceridad, responden al motivo de tan singular nombre para bautizar el grupo: "salió un poco de coña, en plan antihéroe, algo así como la faceta de retrasado mental del capitán Nemo del libro de Verne '20.000 leguas de viaje submarino'. El caso es que necesitábamos un nombre para un concierto y surgió ése, aunque debo reconocer que no todos los miembros del grupo estaban conformes con él". Por último, nos comentan que están ya preparando nuevos temas para su segunda entrega. Turrón & Babas
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