Pag.Ppal. Artículos Discos Crítica Agenda Directorio Foros Anuncios Contacto

Indice

John Hiatt

"The Tiki bar is open"

Sanctuary

febrero 2002

Indudablemente, este hombre es de ésos que se pueden poner en la espalda el cartel de "malditos". Nadie le discutirá nunca su calidad, pero, con las mismas, no parece que nadie tenga una prisa ansiosa por comprar sus discos. Es más: canciones que apenas si han tenido repercusión en su voz han sido convertidas en éxito por gente de lo más respetable, caso de Bonnie Raitt o Ronnie Milsap, artistas con estilos tan diferentes como los que, en el fondo, ha abordado Hiatt a lo largo de su carrera. En su currículum aparecen todos esos iconos rockeros que tanto gustan a los más fetichistas: alcoholismo, mujeres suicidadas, caídas y resurgimientos... y, por supuesto, su estilo musical. Hiatt es de quienes hace música americana. Sin más. Le da lo mismo abordar un blues en el plan más acústico que desmelenarse con rock de alto voltaje si el cuerpo así se lo demanda.

Su último trabajo lleva por título "The Tiki bar is open" y viene a servir de contrapunto a su anterior "Crossing Muddy Waters". Aquí manda la electricidad, la canción inmediata y los pies volantes, pero todo ello sin manierismos de etiqueta y sin seguir una tendencia de éstas que se quedan unidas siempre a una determinada fecha. Las canciones del álbum son de las que aguantan en tu cabeza, de las que no cansan. Y son así porque están bien hechas, porque tienen esa conjunción entre melodía y ritmo que, en buena lógica, da forma al rock'n'roll. Cuando Hiatt se tiene que poner tranquilo apela al country y al blues y, cuando siente la velocidad, respira herencia rockera de amplificador de válvulas.

El álbum es un encanto. Uno más de los que son capaces de hacer este tipo de artistas que, por estos pagos, apenas tienen ni repercusión ni reconocimiento. Una lástima, ¿no?

E.P.

Arriba

Indice