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"Stoned raiders" Columbia 504171 febrero 2002 A estas alturas es ya un hecho indiscutible. Si hay algún grupo que mezcla con naturalidad el hip hop y el rock más rudo ése es Cypres Hill. A lo largo de los noventa daba la impresión de que esa fusión surgía con mayor naturalidad desde las bandas de rock. Formaciones como Red Hot Chili Peppers o, sobre todo, Rage Against the Machine parecían encabezar una corriente en la que los rockeros más radicales no ponían reparos a inventarse etiquetas como la de "rap metal". Sin embargo, el tiempo pone a cada uno en su sitio y, en estos momentos, hay que admitir que la mayoría de bandas que se decantaron por el estilo han sido incapaces de evolucionar y de entregar discos que, más allá de la novedad que supusiera en principio, pusiera por encima el material musical antes que la actitud estética. En el otro bando, sin embargo, las ideas han fluido mucho más naturalmente. Ya son numerosas las bandas de hip hop que olvidan sus integrismos adolescentes y que ven el rock como una forma expresiva totalmente válida sin abandonar sus planteamientos fundamentales. Y, entre ellos, Cypress Hill ha entregado ya dos obras de un estupendo nivel. Si bien la primera parte de su discografía podía pecar de austeridad, al llegar a "Skull & bones" uno podía darse perfecta cuenta de que el grupo había realizado un trabajo fabuloso. "Stoned raiders" no es tan híbrido como aquél y diferencia más entre los temas más hip hoperos y aquéllos en los que las guitarras se convierten en la seña de identidad. Aun con todo, el álbum tiene una línea general de alta alcurnia y alcanza momentos de una dureza monumental. Este puede ser uno de los discos que se nos queden grabados durante bastante tiempo, y bueno sería que los Hill lo volvieran a refrendar en directo dándose otra vueltecita por aquí. E.P. |